lunes, 21 de octubre de 2024

VERDADES INCÓMODAS

 

En esta tercera ocasión en la que aprovecho este regalado espacio, del que constantemente me vale el haber sido aceptado, me refiero al reclamo que ha hecho tendencia entre quienes lo seguimos con asiduidad, respecto a la idea de que agregaría valor a los comentarios tratados entre nosotros comentar sobre los asuntos públicos y mediáticos que motivan los intereses que importan más a todos los dominicanos. Se nos hace evidente con frecuencia que las contradicciones que obedecen a las distintas formas del pensamiento humano, tan pronto como son producidas las participaciones, resaltan, brincan, destellan, y, en muchas ocasiones, nos escandalizan más allá del título asignado a la comunidad, a tal punto que suelen producirse hasta demostraciones de salidas intempestivas del grupo como forma de protesta con rupturas emocionales de "relaciones diplomáticas", encaminadas por las presiones y depresiones generadas por el cambio de clima.


Aportes tan enjundiosos como los servidos, por ejemplo, por el economista Haivanjoe Ng, ilustrado, experto y respetable, independientemente de sus inclinaciones político-partidarias reconocidas y remarcadas, quien se ha referido, con refinadas sorna e ironía, al ya retirado Proyecto de Reforma Fiscal, formalmente introducido para su conocimiento, a la Cámara de Diputados, ejercicio legal que, al ser sometido a vistas públicas, terminó provocando su retiro en legítimo ejercicio por cuenta del Poder Ejecutivo, antes de ser conocido en los debates formales de la cámara.


Esta participación, replicada por el mismo distinguido profesional de la Economía de los Estados, merece nuestra atención y nos merece un par de observaciones que bien serían atendibles, como aplicación que valdría agregarse a su prístino ejercicio técnico-profesional. Un aporte que nos merece un señalamiento se refiere al reconocimiento de la importancia de llevar a cabo una reconsideración de los esfuerzos administrativos ejercidos sobre las recaudaciones fiscales del Estado Dominicano, dirigidas a la recaudación de esfuerzos monetarios, llamados a cumplir con la expansión de obras de infraestructuras capaces de continuar desarrollando la rentabilidad de la función estatal, sin abocarse al riesgo de una precipitación fatal por falta de solvencia sobre los créditos asumidos en favor de objetos como la creciente demanda urgente de la ampliación de las vías sustentadoras del transporte masivo, la expansión de la industrialización agrícola, la estabilización y aseguramiento de los proyectos dirigidos a la creciente demanda de energía, así como la explosiva demanda de la construcción de viviendas, obligaciones perentorias, llamadas a suplir la rentabilidad económico-social del Estado.


Ahora bien, Haivanjoe Ng., según mi apreciación, habrá de completar o complementar la estructura de sus observaciones, que, reitero, bien merecen con muchísimo respeto nuestra atención, haciéndonos conocer sus propias sugerencias en torno a esas obligaciones del Estado, que no aparecen en esta presentación suya. Harto conocido es que en las sociedades de acumulaciones capitalistas, la mano de obra que suple las demandas de desarrollo financiero parte de una base masiva, que debe sustentar la pesada pirámide social y material. La demanda de revisión fiscal recaudadora siempre estará fundada en la obrería, en la plusvalía generada por esa obrería. República Dominicana cuenta con una obrería limitada en número que genera con sus esfuerzos transables un poder de generación apoyado en grandísima medida en la importación, activada de cualquier forma, por la masiva obrería servida por la comunidad de la República de Haití. Haivanjoe no hace bien a la verdad económica y social resguardando esa realidad como trapo que no se quiera mostrar ante los cordeles públicos.


Pronto, muy pronto, nos abocamos en República Dominicana a la inflamación de las llamas del desordenamiento de precios operados sobre los inmuebles, los alimentos, las importaciones de bienes y servicios, etc... no solo como consecuencia de los inevitables reclamos oficiales sobre las recaudaciones fiscales, sino, en grandísima medida sobre los costos de la mano obrera, restringida a partir de las amenazas esgrimidas como proyecto de deportaciones. Cierto, muy cierto es que, de pronto, pude percibirse el festivo morbosismo de los de medios faranduleros, youtuberos, "arrayanos" santanistas, resentidos, las chicharritas de emisoras radiales "nacionalistas-contrapeñagomistas", etc... Conoce y reconoce Haivanjoe Ng. la obligada verdad que nos cuenta que siempre saldrá de las costillas los músculos y sudores obreros cualquier costo, cualquier precio a pagar por las reformas sobre el régimen obrero, sobre el régimen recaudador fiscal y que siempre serán los obreros. ¿Obvio? ¡Claro que sí, claro que lo conoce bastante bien! Formación para ello le sobra, pero existen verdades ásperas y difíciles de propagar cuando los compromisos nos obligan a ojear solo para los lados. A Haivanjoe, como a muchos otros de nuestros tertulianos, se nos aprietan las fosas nasales al contar verdades que no nos permiten pronunciarnos sin fañoserías



jueves, 17 de octubre de 2024

IMPUESTOS A LAS RECAUDACIONES SOCIALES, MATERIALES Y ESPIRITUALES

 

Las recaudaciones  económicas impuestas sobre las actividades que generan un lucro multiplicador legítimo, es decir, que no contravienen los arreglos legales de la convivencia social, que favorecen la paz familiar, los derechos convencionados regularmente, en favor del desarrollo de la vida, su agregación natural, su existencia racional, según nuestras formas antropogénicas, generalizadas y masivamente libres, tales como las diversiones deportivas, festivas, espirituales, de agregación familiar y social en general, vistas desde el control administrativo de un regimen de agregación democrático-social, popular, rigido, imperialmente planificado, habría de obedecer de modo irreversible, a controles matemáticos, con tendencias a rigidizarse a partir de números  y márgenes de tolerancias estrechos. 

Sin embargo, conscientemente, en nuestra sociedad de regimen político signado mayormente, por los liberalismos propios de la libertad de acumlación de fuerzas capitalistas, la rigidez convencionada ha llegado ha arribado a la contratación social a partir de la cual, ese contrato social conviene en cargar de modo estricto el costo de los servicios imprescindibles con respecto a la convivivencia agregada, famialiar, social y biológica, repartiendo los esfuerzos mediante un sistema de recaudación económicamente monetarizado. 

Las necesidades a partir de las que el sistema político-social, espiritual y materialmente, cumple muchas de sus necesidades administrativas como Estado Social, Nacional, garantizando, convencionalmente, mediante el sistema democrático-capitalista, propiciando educación, diversión, alimentación, salubridad y seguridad, siguiendo métodos arreglados de forma que, a la misma vez, se asegure la acumulación capitalista, diferenciadora de las clases sociales. 

Esos metodos, sin embargo, pasan a ser gravados competitivamente, extrayéndose de las recaudaciones capitalistas particularmente logradas, unos impuestos que permiten al Estado Nación, cubrir los costos de la facilidades promovidas como valores constituídos por esa necesidades de las que antes expresáramos que serían imprescindibles en cuanto a mantener la regulación, el orden, las necesidades del paso ligero a los procesos entrópicos, asegurados racilanalmente, antropológicamente, biológicamente. Las recaudaciones consideradas como capaces de exceder las necesidades imprscindibles, humanamente racionalizadas, son, entonces, materialmente, monetariamente recargadas desde el mismo sistema. 

Diversiones, cotumbres, conductas, expresiones espirituales, sobrealimentaciones, etc., consideradas no perentorias, colocadas por encima de la sensatez racionalizada biológicamente, pasan a ser recardadas con imposiciones, que, aun dentro de los arreglos más liberales, han de contribuir a allanar la tranquilidad colectiva. Estas imposiciones, vienen a ser, sin embargo, no más que acumulaciones de los mismos esfuezos descendidos de la musculatura misma de la masiva fuerza obrera capitalizada en favor de las diferencias y saltos propios de la dinámica social antropomorfa.

Gravar los excesos beneficiados por las recaudaciones de los actores de las artes, los deportes, los placeres de las sobrealimentación, los entretenimientos prescindibles, etc... que precisan de gastos comprometidos con toda la infraestructura del Estado Nación, constituye una regularización de los deberes, derechos y obligaciones propias de la orgacnización del sistema capitalista, recaudador, obligado a funcionar mediante la contribución y reparación mínima de los cambios sociales de clases. Pagar sobre las recaudaciones comerciales, servidas como fórmulas prescindibles, debe ser admintida y estimulada, tanto por las organizaciones sociales como por El Estado-Nación.

martes, 15 de octubre de 2024

LA GUERRA EL LA GUERRA XVIII

 

martes, 15 de octubre de 2024

LA GUERRA EL LA GUERRA XVIII

 Las variantes asumidas como estrategias de guerra, históricamente, desde los registros iniciales  hasta donde ha sido posible establecerse tras la metodología aceptada como científica, nos dan cuenta de miles de recursos ha sido posible aplicar como tácticas instrumentadas en la lucha competitiva por la dominación interesada por la sobrevivencia biológica entre los humanos. Inteligencia desarrollada en favor de esa supervivencia, por el dominio sobre la oportunidad de existir, de ser, de continuar la vida. Sobrevivir es triunfar, trinfar es es seguir siendo, seguir existiendo, dominando, ejercer la vida, superar la muerte, vencer, dominar, matar, sobrevivir al matar, eliminar, superar al otro, a todos, convertirse en dios único. eliminar al resto del Universo, ser todo el Universo. La Guerra es La Guerra. Vencer es triunfar. Es el mandato de La Evolución Material, igual que la meta divinal. El limite es el infinito. El dominio sobre las estrategias de guerra, sobre el conocimiento de los espacios materiales de la existencia, del ser, del existir, del sobrevivir unos sobre los otros, es La Guerra. El dominio sobre la propiedad de los recursos de La Guerra. Imponerse sobre los recursos de La Guerra

LA GUERRA EL LA GUERRA XVIII

 Las variantes asumidas como estrategias de guerra, históricamente, desde los registros iniciales  hasta donde ha sido posible establecerse tras la metodología aceptada como científica, nos dan cuenta de miles de recursos ha sido posible aplicar como tácticas instrumentadas en la lucha competitiva por la dominación interesada por la sobrevivencia biológica entre los humanos. Inteligencia desarrollada en favor de esa supervivencia, por el dominio sobre la oportunidad de existir, de ser, de continuar la vida. Sobrevivir es triunfar, trinfar es es seguir siendo, seguir existiendo, dominando, ejercer la vida, superar la muerte, vencer, dominar, matar, sobrevivir al matar, eliminar, superar al otro, a todos, convertirse en dios único. eliminar al resto del Universo, ser todo el Universo. La Guerra es La Guerra. Vencer es triunfar. Es el mandato de La Evolución Material, igual que la meta divinal. El limite es el infinito. El dominio sobre las estrategias de guerra, sobre el conocimiento de los espacios materiales de la existencia, del ser, del existir, del sobrevivir unos sobre los otros, es La Guerra. El dominio sobre la propiedad de los recursos de La Guerra. Imponerse sobre los recursos de La Guerra

LA ANUNCIADA INFLACIÓN

 La sociedad económica regida por los impulsos que definen y caracterizan el lucro capitalista, lo mismo que las competencias guerreras propias de las luchas ordenadas por los mandatos biológicos, hegemónicos del poder, la sobrevivencia y las superaciones evolucionistas, nos inducen a escalar cuantos obstáculos se nos opongan, siempre en pos de sobrepasar metas, cada vez más desafiantes consecuentes con la evolución. Acumular poder  capitalista, es acumular poder biológico, supremacía, biológica, cumplir con las órdenes y metas de la superación biologicista vital, material. 

No caben, en los propósitos de estas competiciones, otras consideraciones finales que no obedezcan a las neurovoluntades diseñadas para imponer la superioridad de la inteligencia, la supremacía material, biológica, El capitalismo no procura allanamientos, rellenos, emparejamientos reversibles. 

Busca dar saltos gigantescos, avasalladores, Nada de arreglos ordenados sin sobresaltos entrópicos de elevados consumos, expolosivos. El capitalismo precisa, se alimenta, deriva y define las altas diferecias, las separaciones bruscas. 

Así, por tanto, su fuente alimenticia demanda esas brusquedades de las grandes separaciones económicas, interculturales, los encuentros entre mundos separados, los aprovechamientos de las diferencias entre sociedades, los desordenamientos, los cataclismos guerreros, los ruidos de cacerolas vacías, los ensordecedores disparos de bombas lacrimógenas, las movilizaciones, las tomas de espacios diversos, las detonaciones y llamaradas de basureros y neumáticos, los ruidos estudiantiles, etc. 

Quizás sean estas premisas las que se estarían tejiendo entre los más desconsiderados, insensatos, calenturientos mozos del espectáculo polítiquero que buscan desordenar los órdenes del crecimiento económico, de la estabilidad consensuada, de los exhibicionismos politiqueros, de los anunciadores comerciales escandalosamente enriquecidos contra vientos y mareas. 

Solo la tranquilidad del equilibrio social, el crecimiento ordenado del conocimiento, las llanezas del crecimiento comunitario arreglado, garantiza la paz de los vivos. Solo es posible desescandalizar las reformas, acudiendo a la sensatez de un consenso fundado en los allanamientos de los grandes saltos económicos, el allanamiento de los poderes recaudadores del gran capitalismo.

Carece de sentido objetivo inflamar las miserias de la inseguridad social propia de los desposeídos, de los desafortunados, de los consumidores que todo lo pagan a través del poder recaudador del comercio capitalista implacable, inmedible, espurio, que no reconoce medida ni acepta límites. 

Solo las acumulaciones capitalistas benificiarias de los aportes recaudados desde el comercio, manejado por los inmensos capitales, pueden y saben como lograrlo, reducir los grandes deficits comerciales y sociales. Saben como reconducir y evitar catástrofes sociales. 

Cualquier arreglo fiscal, recaudador, queda en sus manos. Los grandes números, beneficiarios de esos grandes aportes, estan obligados, responsablemente, a crear la propia estabilidad social que tanto les favorece. Enchinchar las masas, constituye una imprudencia. Crear desempleo, descuidar la actividad productiva, exprimir los ingresos más estrechos, no es sano, no conviene, daña, desestabiliza, es arriesgado.  

domingo, 13 de octubre de 2024

ALGUNOS DIRIGENTES DEL PARTIDO HAN PERDIDO LA FE

Hoy, día este que media entre la fecha de la muerte del paradigmático Nelson (Madiba) Rolihlahla Mandela, ícono del valor político, histórico y social de las grandes concertaciones conocidas en el mundo moderno que aun mantienen como marco las transacciones políticas terminadas entre colosos como Josef Stalin, Winston Churchil y Harry S. Truman, lograron disponer de sus mejores dotes de inteligencia para derrotar el poderoso imperio Nazi de Adolfo Hitler, así como la gran alianza táctica concertada entre las antagónicas direcciones de los acerados dirigentes de la resistencia china, Chan Kai Shek y Mao Tse Dong, como ejemplo mundial de los valores implicados en las grandes deciciones políticas cuando las condiciones objetivas lo aconsejan en el marco de la racionalidad, el respeto irrenunciable a los fundados principios que nos reúnen, el reclamo de un comportamiento marcado por la retaliación como objetivo devenido de un simple fanatismo emocional, es propio de pensamientos tan cerrados como atrasados, propios de religiosos cruzados, fundamentalistas empedernidos, políticos inmaduros con objetivos y metas personales distorsionadas, contrarias a los intereses de las mayorías humanas y ciudadanas. La concertación completada entre sandinistas y Arnoldo Alemán, entre Joaquín Balaguer y el PLD, resultaron fructificar en materia de su intención política, tanto como la alianza Hipólito Mejía y PRSD.

Isaías Ogando no es el primer dirigente político que circunstacialmente pierde la fe y la perspectiva en un proyecto político que a nadie se le ha propuesto como milagro capaz de asaltar el solio presidencial como paracaídas deportivo. Hatuey De Camps ni quienes le acompañaron en la concepción del Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del toro, han mostrado inclinaciones hacia la práctica del arte político del paracaidismo.  Rafael Gamundi Cordero, Dionisio Soldevila, Amadeo Lorenzo, Fanny Bonilla, muestra de la dignidad de la militancia que junto a Hatuey De Camps, conducen nuestro partido y su política de alianzas con sumo cuidado a la observación de la ética e inteligencia política, tanto así que afirmamos con total seguridad que son los dirigentes y militancia de este Partido del Toro, el cuerpo político que cuenta con el mayor grado de respeto social en todo el universo de nuestro espectro político.

Hipólito Mejía ostenta en estos momentos políticos un marcado grado de respeto entre sus seguidores y la mayoría de la dirigencia de su Partido Revolucionario Dominicano. Toda concertación que implique al gran pueblo votante ha de contar con el concurso irrestricto de Hipólito Mejía y sus seguidores contados en millones de votantes, lo demás es segregacionismo imprudente, es torpeza isaíasogandista, recalcitrante, anacrónica, trágica y frustratoria.

En el Gran Acuerdo Revolucionario, Socialista y Democrático,  que hemos de conformar bajo la orientación del más autorizado dirigente de oposición y reconocido sustento histórico, moral y polìtico del mismo PRD, Hatuey De Camps, Presidente a la vez del Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD,  ha de cuidarse escrupulosamente todas las expresiones internas tanto del PRD así como la de todos los partidos que han de constituir ese Gran Acuerdo Revolucionario, llamado a recuperar el poder político a propósito de los comicios próximos a celebrarse en el 2016.

La conformación de este Gran Acuerdo Revolucionario, Socialista y Democrático, debe completarse en un plazo que no deberá sobrepasar las fechas críticas que marcan los necesarios aprestos para la consolidación de los programas estratégicos de trabajos políticos electorales, incluida la selección de candidatos a los poderes legislativos y municipales.

Manifestaciones imprudentes, impolíticas y torpes como las de Isaías Ogando, han de ser despreciadas, rechazadas y condenadas por perniciosas y contrapuestas a la inteligencia, al racionalismo del proyecto de triunfo electoral que avecina el futuro de los partidos y la militancia de nuestro propuesto e inevitable Gran Acuerdo Revolucionario, Socialista y Democrático.

RESPUESTA A CLAUDIA, (TERTULIA ENTRE DILETANTES DE FACEBOOK)

Bienvenida siempre, Claudia. Tus bien cuidadas y aleccionadas  palabras me merecen una atención especial. En primer lugar hemos de comenzar recordándote la historia de la presencia de los ciudadanos haitianos en el este de la Isla Hispaniola de la que la República de Haití hoy forma parte ocupando el tercio oeste de la misma. Durante el período colonial, Millones de africanos fueron importados como mercancía de trabajo por los colonos franceses para que sirvieran en los campos de la industria azucarera fomentada muy exitosamente en aquella parte de la isla. Muchos esclavos solían huir de sus dueños hacia las montañas y llanos de esta parte este de la isla, muchas veces estimulados abiertamente por los propios colonos españoles de esta parte que así obtenían a precio nulo esas máquinas de trabajo para emplearla en sus propios provechos y por lo general en condiciones de trato menos desgastador que el recibido en los campos franceses. Desde ahí comienza la llamada inmigración ilegal. Más tarde, luego de la unificación forzada de la administración política entregada por José Núñez de Cáceres al ejército haitiano, es obvio que el tránsito y las ocupaciones fue muy tolerada de forma regular. Luego de concluida la separación, ya existía una bien marcada mezcla racial entre criollos españoles y criollos africanos que dieron lugar al mestizaje del que hoy somos fruto la gran mayoría de los dominicanos. Es así como Sánchez, mulato hijo de haitianos com María Trinidad Sánchez, Buenaventura Báez, Balaguer, Leonel Fernández y muchos otros prohombres de nuestra historia, resultan ser haitiano-descendientes, fruto, obviamente, de un sincretismo social que no diferenciaba mucho entre lo legal y lo ilegal de tal mestizaje. Demás estaría abunda sobre la historia de las importaciones masivas propiciadas por la industria azucarera dominicana, que siguió a los intereses del mismo Trujillo que propició las matanzas del 1937. Una y otra constituciónes dominicanas, reconocieron durante más de un siglo, el derecho sin restricciones a la nacionalidad dominicana de todos los hijos de extranjeros (salvo excepciones relacionadas con los representantes diplomáticos y viajeros en tránsito), pero los afanes políticos criollos llevaron a los jueces de nuestra viciada Suprema Corte de Justicia, bajo la tutoría del Dr. Mario Vinicio Castillo, a retorcer de modo truculento e inaceptable ante el mundo de la Lengua Española, la expresión "en transito", para aplicársela eufermística y retroactivamente, a los hijos de tabajadores haitianos contratados para laborar en nuestro país que han nacido como dominicanos desde el año 1929. Ocurre, pues que de ese hecho, se han derivado todas las consecuencias de este escarceo nacional e internacional y es el motivo de debate, dado que su efecto fue el de convertir en apátrida a centenares de millares de nacionales dominicanos que nacieron hijo de esos inmigrantes y toda su descendencia, todo con el propósito de invalidar  la reclamación sobre sus derechos ciudadanos electorales y laborales, es decir, sus derechos a elegir y ser elegidos, así como sus derechos a recibir prestaciones laborales al resultar inválidas sus respectivas identidades. Pero, resulta, Claudia Chaín, que manipulando los medios de comunicación con el poder que les confiere la propiedad de los mismos o sus influencias todopoderosas, a gente razonada y sensata como tú misma, les han metido en la cabeza, por ojos y oídos, la idea de que la controversia trata de un problema de ciudadanos extranjeros que han venido a ocupar nuestros espacios vitales pero que no quieren ser regulados, censados y controlados. Absurdo total, nadie, ni siquiera los propios nacionales ni las autoridades haitianas se han opuesto o cuestionado el caso de la regulación, ninguna voz extranjera se ha manifestado en contra de ello, pero si lo repiten ustedes, las víctimas de la desinformación contra-ética, pero profesional, quienes sin iamginárselo, han permitido que los enganchen como bocinas en cualquier muro de esta ciudad cibernética, dañando, sin proponérselo, sus propias raíces migratorias, tal como mismo lo admites. Ha sido un trabajo vicioso y de pernicia social este que han concebido los ideólogos del nuevo apartheid facista que se promueve en República Dominicana, dirigido a los peores y malvados planes de despojar de derechos constitucionales a los dominicanos de ascendencia haitiana para cercenar sus reclamos sobre el poder de elegir y ser elegidos, lo mismo que reclamar prestaciones económicas propias de las leyes laborales.