El proceso de lucha interna que viene verificándose en el PARTIDO REVOLUCIONARIO DOMINICANO, PRD, no constituye una casualidad histórica, ninguna fortuidad o excepción de la lógica en la evolución del cultivo político de su plantación original, de sus extensiones y sus subsecuentes temporadas de cosechas, selección de frutos y distribución de los mismos.
Desde que Juan Bosch se sintió compelido a autoexiliarse, luego de la Revuelta cívico-militar de Abril del 65, el PRD se vió obligado a adoptar líneas de avenencias políticas impuestas a través de los poderes militares y diplomáticos de Estados Unidos, llevando así al PRD, a convertirse en un instrumento ideal como entente política frente a las efervescentes inconformidades populares generadas en la forma de conducir El Estado que conducía Joaquín Balaguer siguiendo el diseño tutelar e imperial de Estados Unidos.
El propio Juan Bosch fue inducido a impulsar la reconducción ideológica de su partido, el cual él mismo, juntoa a otros, había fundado.
Los planteamientos de la joven dirigencia que emergía oxigenada por los aires de cambios revolucionarios, contrapuestos a las asonadas militares y ocupaciones impuestas por designios imperiales, al desmantelamiento del aparato productivo estatal y convertidos en defensores de las reivindicaciones sindicales, la libertad de expresión, etc., fueron reprimidos firme e insesantemente, varios de los dirigentes que así se pronunciaron, fueron calificados como "garrapatas del Buey" (siendo el buey uno de los signos alegóricos más influyentes del PRD).
Se inició la "desgarrapatización" del "Buey que más Jala", varios de sus dirigentes fueron estigmatizados como "garrapatas comunistas" que, según proclama el mismo Juan Bosch, "pretendían infestar con sus ideas a todo el ganado de sanos bueyes y becerros" que estarían siendo adiestrados para ser vacunados contra esas influencias demoníacas y totalitarias denunciadas así por el mismo presidente y conductor del partido.
Para ser librados de esas influencias, algunos de los jóvenes que surgían con sobresalientes condiciones de liderazgo y formación que ya marcaba auspiciosas diferencias con respecto al rebaño pero que se les miraba como amenazados de ser infectados con tan peligrosa plaga, fueron enviados a Europa y otras regiones donde pudieran ser "protegidos".
El PRD iba así siendo moldeado cuidadosa y certeramente como un contrapeso político acomodado al régimen balaguerista que se fortalecía, sacrificaba y enviaba al exilio a la dirigencia de otras denominaciones más contestatarias, sin embargo, se hacia evidente cada vez más que sus líneas se iban acomodando al entramado del conservadurismo político que se tallaba bajo los formones de la presión ejercida por los vencedores de hecho tras la revuelta del Abril del 1965.
Luego del retorno desde su autoexilio en Benidorn, España, Juan Bosch puso en circulación una propuesta política contenida en forma de libro su teoría política denominada "Dictadura con Respaldo Popular", una adaptación hibridada entre las prácticas de la Democracia Representativa adoptada por el mundo capitalista como forma ajustada a sus paradigmas económicos y la Dictadura del Proletariado, sustentada como forma de socialización de la economía Estado por el mundo de los pensadores pro socialistas.
Ya era tarde, esas ideas de Bosch resultaron extemporáneas ante los limitados grados de libertad que ya se permitían entronizar en la sociedad dominicana, apretada con los torniquetes del modelo imperial occidental que se afirmaba cada vez más apoyado en la tradicional influencia del capital extranjero norteamericano y el propio dominicano, este siempre amarrado a aquel desde siglos atrás, como poder patronal sobre todas las actuaciones del Estado.
Mientras ello ocurría, un hecho inusitado vino a precipitar las inconveniencias y contradicciones internas que las nuevas teorías, nunca asimiladas, se planteaban en los conversatorios teóricos dentro del PRD: el arribo de un minúsculo grupo de guerrilleros, encabezados por Francisco Alberto Camaño, vino a precipitar las incompatibilidades que señalaban la críticas relaciones entre los seguidores del nuevo boschismo y el ya acendrado pensamiento pro-liberal encabezado por empresarios e intelectuales que nunca atendieron ni entendieron las propuestas contenidas en los nuevos asertos teóricos de la nombrada "Dictadura con Respaldo Popular" de Juan Bosch.
Asi marcadas ya las incompatibilidades precipitadas por los pronunciamientos inconsultos de Juan Bosch negando la presencia de Camaño junto al brote guerrillero, el disgusto interno explotó y Juan Bosch anunció su imposibilidad de alcanzar a contemporizar con la dirigencia y con las bases del partido que había fundado, conducido y presidido. Las divergencias concluyeron con la salida pura y simple de Juan Bosch y de un grupo de partidarios que salieron a funda un nuevo partido político. Cinco años más tarde, en el año 1978, el PRD, de manos de José Francisco Peña Gómez, alcanzó el poder con Don Antonio Guzmán ascendiendo a la Presidencia del Estado.
Las contradicciones entre sus más renonantes dirigentes, surgidas a raíz de la lucha electoral interna por la candidatura presidencial, se exacerbaron hasta el extremo de que, una vez convertido Salvador Jorge Blanco en presidente electo, contradictor acérrimo del propio presidente Don Antonio Guzmán, este termina suicidándose, cuarentaicinco días antes de entregar su posición de Presidente al nuevo gobernante recién electo en representación de su propio partido, el PRD.
Tan tortuosas fueron las contradicciones internas que se acrecentaron durante el nuevo gobierno de Jorge Blanco de frente al entonces senador Jacobo Majluta, que la conciliación nunca pudo ser verificada, hasta que llegadas las próximas elecciones, en las que Majluta parecía el seguro ganador, finalmente condujeron a Salvador Jorge Blanco a pronunciar un discurso en el cual concedía su reconocimiento al supuesto triunfo de Joaquín Balaguer en unas elecciones en las que las diferencias estarían basadas en unos votos observados que nunca fueron contados.
Joaquín Balaguer fue entronizado de nuevo en el poder y desde allí manipuló los hilos de las lides internas del PRD, hasta el extremo de empujarlo a una división interna que impidió su participación electoral, donde Jacobo Majluta y Peña Gómez hacían jifas del monumental PRD, mientras Salvador Jorge Blanco se las veía con las paredes de la cárcel acusado de marversación de fondos públicos, mientras otros dirigentes huían de las amenazas del gobierno balaguerista.
Asi debilitado, siguió Balaguer en el poder tras las elecciones del 1990 en las que se fortaleció de modo agigantada la militancia del PLD, tras el voto sumiso, consecuente y emotivo de los seguidores de Peña Gómez, inducidos por este mediante sugerencias indirectas a las bases que les profesaban sus simpatías incondicionales.
Así, maltrecho, en 1994, apabullado pero aun dueño de su más firme militancia, el PRD, ahora con Peña Gómez como candidato, intenta ganar el poder, logra el respaldo electoral pero el arrebato escenificado mediante los consabidos fraudes contra las actas de votación, condicionado en los irremediados descréditos y dudas concentrados en la sociedad del poder, que nunca estuvieron de su lado, activaron el brazo largo de Joaquín Balaguer quien maniobró hasta tronchar todas las aspiraciones presidenciales del destacado dirigente perredeísta y facilitando la llegada del PLD al poder luego de una serie de negociaciones erráticas cargadas de ingenuidades políticas frente a un batido zorro como lo fue Joaquín Balaguer.
Finalmente, fué posible una nueva oportunidad de poder cuando Hipólito Mejía ascendió a la presidencia al derrotar al PLD. Una forzada modificación de la constitución viabilizó el intento de reeleción presidencial de Hipólito Mejía, Hatuey De Camps, entonces presidente del PRD, se opuso radicalmente a la misma y llamó a no votar por el proyecto reeleccionista del candidato Hipólito Mejía, abandonaba así al partido, abriendo otra fisura irreparable, siendo al momento, el más connotado líder del partido, de acendrada formación e historial político inigualado.
Pronto vino la lucha por la precandidatura presidencial, Milagros Ortiz y Miguel Vargas pasaron a disputarse la decisión de la militancia perredeísta reconocida por su inquebrantable fidelidad a su partido, Milagros Ortiz, la candidata que ante los medios parecía llevar todas las de ganar, fué derrotada, no sin antes denunciar la mano enemiga del gobierno en el manejo de los resultados electorales internos.
Años más tarde, de frente al nuevo proceso electoral, Miguel Vargas fue derrotado por Hipólito Mejía en las primarias internas del PRD, una vez más, la mano auspiciosa del gobierno fue denunciada como responsable de los resultados electorales de dicha convención electoral.
La respuesta fue la negativa de Miguel Vargas a sumarse a la campaña electoral para la candidatura presidencial del PRD que auspiciaba al mismo Hipólito Mejía. Las contradicciones históricas internas en el PRD son una consecuencia lógica de su estructura organizacional, la permeabilidad de sus pactos fundamentales, sus estatutos, la lasitud de sus decisiones, la escasa formación y cultivo de las prácticas disciplinarias a la que ha sido aconstumbrada su militancia de base y su escasa vocación de poder, acostumbrados ya a su condición de partido opositor.
Sin embargo, la Ruta política por la que ha de conducirse el PRD, puede ser corregida, debe ser corregida, tiene que ser corregida si su dirigencia pretende que se mantenga el alto nivel de influencia que todavía hace que este partido gravite sobre la sociedad política dominicana como una religión con caracteres hereditarios, genéticos, como hasta ahora ha parecido que fuese.
Las mutaciones, sin embargo, son posibles y forman parte del tinglado natural de las sociedades biológicas. Estas mutaciones se corresponden teorícamente con los límites de los esfuerzos a los que son sometidas las especies cuando están por extinguirse.
Ojalá que la mutación que afecte a PRD no resulte de una manipulación externa, una manipulación transgénica, incompatible con la moderada democracia social que ideológicamente le sirve de marco teórico y popular. Ojalá la Ruta sea La Ruta Corregida eficázmente, a tiempo.
sábado, 7 de julio de 2012
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)