lunes, 14 de marzo de 2011

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXIII, MAS DIVISIONES DEL PRD

Hoy nos hallamos, una vez como otras tantas, bajo los signos ominosos que anuncian una nueva división en el PARTIDO REVOLUCIONARIO DOMINICANO, PRD.

A quienes estuvieron ligados al que fuera alguna vez uno de los más grandes partidos de masas organizadas, registrado en toda América Latina, no les puede pasar como un fenómeno extraño lo que acontece en ese partido.

Todos los más importantes dirigentes del hoy Partido de Gobierno, el PLD, pasaron ya por esos infiernos, lo mismo que los dirigentes del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, Así como aquellos que pasaron por las escisiones de las que surgieron el BISD y del PRI.

Esta vez los rizos del conflicto acusan una especial condición, pues se trata de que por cualquier esquina que se le mire, el viejo gigante, PRD, se quedará atrapado entre las voluntades de uno de dos dirigentes sin huellas profundas, sin arraigo ideológico ni tradición en el perredeísmo fundacional, mientras se dilucidan las soluciones pasibles de ensalmos milagrosos, el partido de gobierno afila sus hachas y enfila sus cañones para destruir cualquier posibilidad real de que las huestes perredeístas accedan a saborear las delicias de un nuevo triunfo electoral.

Hipólito Mejía, un contrasentido accidental en la lucha democrática por el ascenso de las masas a las torres desde donde se ejercen los derechos del poder político, aparenta haber alcanzado el reconocimiento mayor de la militancia activa del PRD, no obstante, sin contar graciosidades, estropicios ni desprecios por los valores nacionales comprometidos en complicidades con invasiones e intromisiones indecentes contra otros pueblos amigos, cercanos o lejanos, Hipólito Mejía, pintoresco y teatral como Ulises Hereaux (Lilís), ha de convencernos de que ante los empujes que presionan los componentes externos e internos de nuestra economía, están al alcance de su capacidad organizacional para manejarlos sin que se precipiten traumas mayores.

No obstante, como yo no creo que sus virtudes histriónicas alcancen hasta tanto, frente a la seriedad de los complejos momentos que se avecinan, entendemos que lo mejor de su inteligencia se luciría, acudiendo en este momento a una transacción que salve el nombre del PRD, restablezca la confianza popular en sus símbolos y sus dirigentes, levantando la bandera de la unidad total de las fuerzas que se declaran democráticas, sobretodo aquellas que se autoproclaman como Socialistas y Democráticas.

Llamamos, por tanto, a congregar urgentemente a todas las fuerzas Social Demócratas en un Congreso de Unidad Nacional, con un objeto claro, dirigido a enderezar los caminos de la Democracia, a Corregir la Ruta seguida hasta ahora, contraria a las voluntades conscientes de de las grandes mayorías, al respeto del futuro histórico de nuestro habitad natural, y al respeto de los derechos humanos, contra la criminalidad y contra la colusión que apadrina la corrupción social y administrativa, vectores, éstos, que nos conducen a la destrucción de la gobernabilidad y la existencia viable como Nación Soberana Creíble y creyente en su devenir conculcado por traficantes de culturas y conciencias.