Una vez más fue consumado el temido estupro por cuenta del administración de El Estado contra la voluntad popular de la ciudadanía dominicana que mediante la decisión consensual expresada a través de unos comicios nacionales buscaba reconducir la situación de derroche que vienen protagonizando nuestras autoridades vigentes en la administración de los gastos oficiales, los fracasos en la obra educativa y en el sano control de la criminalidad.
Hoy, ante el hecho consumado, una vez más, el compromiso supremo por la paz y la nobleza exhibida por la ciudadanía burlada y la sensata resignación de sus líderes pillados, asumieron el sacrificio de acerptar esperanzados para conceder la confianza ante las promesas de unidad, conciliación y pluralidad en el ejercicio de un gobierno que quisiéramos suponer que se tornaría capaz de cambiar y corregir la ruta de las prácticas desacreditadas por perniciosas aventuras en el gasto público y corriente de los ingresos oficiales.
Nuestro PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del Toro, se dispone a vigilar desde la firmeza de sus atalayas morales, políticas y pragmáticas, los augurios auspiciosos de, cuando menos, "mejorar lo que está peor", ya que maniatado al aparato político que lo sustenta, poco, muy poco es lo que se puede presagiar en cuanto a expectativas mayores como para ver "hacer lo que nunca se ha hecho", en materias de tantas urgencias como la flexibilización de los ingresos brutos del aparato económico de nuestro sistema comercial y social, de modo que las fosas que separan las oportunidades de crecimiento humano de los ciudadanos de menos ingresos sean puenteadas con pases de honor en algunos puntos del hecho mismo del capitalismo del Siglo XXI que así lo demanda en esta de hoy, Sociedad de la Información, para su propia estabilización, asentamiento firme, crecimiento y bienestar, sin ni siquiera pensar en principios sobre sacrificios que procuren justicia social más allá de las ventajas que una magnífica educación le garantizaría al avance del capital que se multiplica al ser conducido carretenado sobre los carriles del modernismo empresarial.
A Danilo Medina se le conceden virtudes como la de estudioso de los sistemas políticos, la conducción económica de los estados y de la ingeniería de los hechos empresariales. Quienes con proximidad alguna vez lo hallamos escuchado expresar sus pareceres sobre el hecho gubernamental, habremos podido apreciar la aparente firmeza de sus conocimientos y supuestas convicciones sobre las ventajas sociales que para toda la sociedad como conjunto rinde una educación colectiva extendida y avanzada. Ojalá llegara a pasar del discurso a los pasajes terrenales, al pisar de sus botas de trabajo por entre los fangales de las abyecciones sociales que generan la miseria y el analfabetismo.
El legajo de compromisos bajo el cual se sustentó y se comprometió el acuerdo electoral suscrito por Hatuey De Camps, Presidente del Partido del Toro y Hipólito Mejía, ex-candidato presidencial a quien comprometimos nuestro respaldo electoral, constituye un referente sabio, ético y técnico que bien puede servirle al backup de iniciativas gubernamentales previstas por los asesores técnicos del ya visible futuro presidente del Gobierno que se inaugura el próximo mes de Agosto. Sobre dicho documento desde nuestro partido no pretendemos reclamar derechos de propiedad alguna, por el contrario, se lo entregamos incondicionalmente "para su conocimiento y mejor uso de Su Dignidad y Excelencia Presidencial", con miras a ayudarle a seguir los caminos de La Corrección de la Ruta hasta ahora seguida.
La Ruta tiene que ser corregida. Hatuey De Camps, es un referente de experiencias múltiples, intensas y extensas cuyas palabras deben ser escuchadas y muy tomadas para contar con las mismas.
Danilo Medina ha sido concedido del poder político y de la oportunidad que este implica para crecerse, sus capacidades técnicas, su liderazgo y sus voluntades políticas serán expuestas a la fragua de las pruebas. Si la sinceridad supuesta y confiada con ojerizas, pero como concesión de buena voluntad por parte del pueblo y sus líderes al gobierno por instalarse, cuenta con firmeza de propósitos auténticamente democráticos, al momento de proponerse Corregir la Ruta para la más sana conducción de la administración de El Estado Dominicano, nuestro consejo es: el conductor en jefe del mismo debe escuchar y tomar en cuenta las opiniones de Hatuey De Camps.
domingo, 27 de mayo de 2012
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