sábado, 11 de febrero de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA. XXXIII, LA COHESIÓN ENTRE FUERZAS REVOLUCIONARIAS



El presidente del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del Toro, no ha cesado su lucha de conciencia política intentando configurar una estructura realista, racional, eficazmente funcional, capaz de tomar las riendas de la última decisión al arribar al culmen del próximo proceso comicial a través del cual los dominicanos elegiremos a nuestro próximo presidente del gobierno de El Estado.

No obstante, esta lucha ha sido obstaculizada por las ambiciones, protagonismos y exhibicionismos puestos en cartel público por los dirigentes de varios partidos y asociaciones de partidos emergentes, estos quienes se comportan obviamente ajenos al conocimiento del auténtico y efectivo poder de decisión que el conjunto de sus fuerzas manejarían si aceptaran conducirse racionalmente cohesionadas y empujando en único sentido contra el estado de desordenamiento institucional y rebaja constante del valor accionario de la calidad de nuestro frágil sistema de sociedad democrática.

De lograrse la citada condición de cohesión entre dichas fuerzas, aun sin constituir una gran mayoría electoral, su significación en función de su poder de doblegar o de desequilibrar el sistema de asociación colusiva del bipartidismo PLD-PRD, se volvería lo suficientemente poderosa para corregir la ruta del desenfreno contranatural al que ha sido sometida la sociedad dominicana del momento político de hoy.

Fuerzas de este conjunto político al que nos referirmos, tales como: PARTIDO DEMÓCRATA INSTITUCIONAL,  FRENTE AMPLIO,  MOVIMIENTO QUINTA REPÚBLICA, PARTIDO NUEVA ALTERNATIVA, MOVIMIENTO POR EL CAMBIO, ALIANZA PAIS,  ALIANZA POR LA DEMOCRACIA, PATRIA PARA TODOS, CONVERGENCIA SOCIAL DOMINICANA,  MOVIMIENTO REBELDE,  PARTIDO HUMANISTA DOMINICANO, PARTIDO NACIONAL DE VETERANOS Y CIVILES, PARTIDO SOCIALISTA DEMOCRÁTICO, PARTIDO SOCIALISTA CRISTIANO, PARTIDO RENACENTISTA,  lo mismo que varios otros que igualmente expresan a través de sus discursos y prácticas políticas preocupaciones del mismo género nacionalistas, el establecimiento de un régimen basado en la transparencia democrática y el fortalecimiento y respeto a la institucionalidad de El Estado.

Estos esfuerzos que siguen la ruta del afianzamiento permanente de la voluntad democrática y social de nuestra idiosincracia eminentemente popular, han de converger en una ruta de control y moderación del poder político usurpado en estos momentos por la voluntad corrompida de una asociación inescrupulosamente viciada en la transgresión de todo nuestro sistema fundamental de normas y reglas políticas, legales, sociales y tradicionales, contra toda la racionalidad que dictan la sensatez y el buen juicio para una sana administración de El Estado.

La arbitrariedad, la truculencia pseudo-legal, el ensañamiento contra sanidad de la Administración Pública, han devenido en la conducta incontrolada del crimen activo y la del crimen pasivo que entre nuestros estamentos sociales de cualquier género hoy campean como norma obligada dentro de la cotidianidad dominicana.

La ruta hasta ahora seguida por el sistema político dominicano en general, que de continuarla nos conduciría irremisiblemente hacia el naufragio de El Estado, tiene que ser corregida. Nuestro Partido, el PRSD, El Partido del Toro, construye la carretera amplia y segura de la corrección política, ética y moral de nuestro sistema político actual.

De ser necesario, aceptaríamos ir a las próximas elecciones formando parte de un conjunto de fuerzas políticas alineadas en torno a alguna candidatura nacional de las respaldadas ya por mayorías tradicionales, siempre que el pliego de condiciones contratadas fueran, en efecto, capaces de permitirnos seguir trillando esta Ruta Corregida bajo la conducción orientada por Hatuey De Camps, presidente del Partido del Toro, PRSD.

Algunas de las condiciones que nos permitirían habrirle las puertas de nuestra Ruta Corregida a una organización para aceptar la conformación de una alianza electoral, se constituyen en cerraduras de una sola llave sin la cual no estamos dispuestos a dejar pasar a nadie.

Punto primero: Acuerdo de denuncia y renuncia a cualquier forma de repostulación a la candidatura presidencial del mismo presidente electo en el proceso comicial que condujo a la vigencia de su mandato.

Segundo: Reconstrucción del sistema jurado de seguridad impositiva y patrimonial aplicable a todos los servidores públicos.

Tercero: Conversión de la Contraloría Nacional en una  oficina estatal independiente del poder ejecutivo, con fuerza legal para regular todos los gastos de los fondos públicos en todas las dependencias del estado dominicano, sean estas centralizadas, autónomas o inscritas como parte del régimen jurídico privado del Estado.

Cuarto: Reinversión de los fondos de pensiones de los trabajadores en un sistema de viviendas respaldados por El Estado, quien aportará los predios dedicados a la construcción de las mismas, dedicadas a ser financiadas exclusivamente en favor de los mismos trabajadores cotizantes del mismo sistema de pensiones.

Qinto: Reforma del sistema de seguridad social, dirigido a la profesionalización del ejercicio policial en su rol de sistema de represión legal de la delincuencia como parte del Ministerio Público de Justicia.

Sexto: Garantía de respeto total a la libertad e independencia del Poder Judicial como soporte y garantía de la obediencia a las reglas de El Estado.

Séptimo: Puesta en marcha del proyecto de determinación jurídica y catastral de todas los territorios dominicanos con seguridad, transparencia y garantía de respeto a los bienes sociales de las familias menos validas.

Otros puntos de discusión pueden ser igualmente considerados, sin embargo, estos deberán cumplirse estrictamente como parte de un acuerdo social comprometido ante la nación y sus medios de garantías públicas.

La ruta a seguir ha de ser La Ruta Corregida, la ruta nueva conducida bajo los principios de fondo del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, y su presidente Hatuey De Camps, quien ha dado muestras fehacientes de ser un conductor de ideas de avanzada e irreductibles. Debemos estar prestos a tomar una decisión firme y definitiva sobre este proceso electoral, conducirnos hacia la conquista del poder político y ejercer de la manera que se de cumplimiento a los convenios políticos y democráticos signados.

En el marco de las garantías que honran nuestras luchas por la preservación de nuestros valores, esperamos ir ¨CON LOS PRINCIPIOS HASTA EL FINAL, AL PROCESO ELECTORAL¨.