lunes, 5 de abril de 2010

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, V....NARCISO ISA CONDE Y FIDELIO DESPRADEL SIGUEN EN SUS LUCHAS

Desde las orientaciones desarrolladas con posterioridad a la caída del trujillato que buscaban proyectar transformaciones revolucionarias, conducidas por Manuel Aurelio Tavárez Justo y otros no menos conspicuos dirigentes en los que comenzaban a fraguarse las más claras y refinadas ideas del pensamiento político de la vanguardia ideológica del momento, una cantera de jóvenes repletos de inquietudes intelectuales, noblezas de espíritu, voluntades e inspiraciones patrióticas, buscaron formarse, proyectar y procurarse desarroyar cambios trascendentales tras el nuevo paradigma socioeconómico y moral que se hacía explosión como una bomba del pensamiento filosófico democrático que habría de barrer con el viejo paradigma de las tradiciones democráticas liberales capitalistas heredadas del feudalismo.

No obstante, las fuerzas de la idiosincracia que impulsan el paradigma que sustenta el Capitalismo, se mantienen aun en el estadio primario de su proceso evolutivo y por tanto su desplazamiento hacia una transformación trascendente de las estructuras erigidas a su efecto no se vislumbra ni puede esperarse como hecho inmediato permanente en ninguna región social de nuestra organización humana.

El Capital, como torre que nos acerca al poder divinizado, se vuelve la meta que pulula e impulsa los sueños de todos y de cada uno convertido en aspirantes a ocupar el reino divino. Reconocida esta verdad del pensamiento reactivo al consenso del tiempo en el que se moldea la experiencia sociopolítica, en la República Dominicana, como sociedad de formación generalizada inserta en los días de colonización ideológica española, cualquier proyecto político concebido como instrumento para la consecución del polder administrativo del Estado, se ve abocado a ajustar los arneses de las lógicas de sus estrategias a esta realidad fáctica de los niveles de la conciencia nacional.

Narciso Isa Conde, Fidelio Despradel, entre algunos otros nombres de dirigentes de la historia reciente que no han resignado sus posturas morales frente a la lucha por impulsar cambios mentales en el colectivo de las tradiciones sociales que signan el pensamiento cultivado y retroalimentado por las estructuras hegemónicas que nos conducen, así lo han debido reconocer y aceptar, so pena de quedar completamente aislados de los hechos políticos del hoy digital y global en el que navegamos.

Hatuey De Camps se propuso reconducir La Ruta del pensamiento y del hecho político dominicano, a través de las fuerzas consensuadas en torno a la corrección oportuna de las desviaciones obsolescentes que tienden a retrasar los procesos lógicos de las transformaciones que conducen hacia la mayor eficiencia del crecimiento social colectivo. El PRSD, La Ruta Corregida, rescata el Socialismo Democrático de la inercia y el acostumbramiento improductivo de las ideologías ubicadas en los bordes unilaterales e inestables de la izquierda que se niega a hacer valer los recursos convertidos en instrumentos de cambios deseables.

El valor de los aportes históricos de los luchadores y formadores del pensamiento revolucionario, merecen nustros respetos y reconocimientos como iconos de la lealtad a los principios y valores sociopolìticos que gallardamente han sostenido, idealismos que han inspirado luchas patriótióticas de simbolismos incuestionables.

Mas, La Correción de la Ruta es obligación de todo proceso revolucionario que reconoce la necesidad de avanzar junto al tiempo y a los métodos que evolucionan.

El PRSD, es el instrumento que hoy conduce la corrección de la Ruta ideológica de desviaciones futiles, sean estas de izauierda como de derecha. El PRSD, representa el paradigma de La Ruta Corregida.