martes, 30 de agosto de 2011

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXVII, EL PODER POLÍTICO COMO PODER DE ORIENTACIÓN

Un pensador político convertido en militante de sus ideas, termina conformando una escuela de pensamiento que suele ser acogida por una comunidad, una región o, como en otros casos, por todos los confines mundiales hasta donde lleguen las ideas de los hombres.

El honor del poder político no es tan simple, por ejemplo, como el de un acto militar que se sirve el gobierno de una nación o el que se logra mediante el abuso ejercido aprovechando las debilidades materiales y sociales de una ciudadanía desvalida de su poder de decisión, ni siquiera lo determina el tradicional acto de expresión electoral, simplemente porque se vista de algunas formalidades, atropelladas por la alienación previa de los electores. El poder de orientación, de conducción del pensamiento que luego se convierte en acto patriótico, se cultiva con sabiduría, la acción decidida e inteligente, el sacrificio por la libertad y la democracia de los pueblos, conducida por líderes de auténticas calidades humanas, transparentadas y acrisoladas ante toda prueba material expuesta a la experiencia histórica y presente.

El poder político concedido por mandato de la constitución, las masas votantes y las tradiciones históricas, es un instrumento que facilita la puesta en marcha de programas políticos, administrativos y sociales en general en favor de los pueblos y de toda la humanidad, sin embargo, en muchas ocasiones, los mentores e ideólogos de estos procesos se sobreponen a la imprescindibilidad supuesta de alcanzar a ser entronizado como gobernantes para que la fuerza ideológica y material de sus luchas y conceptos se impongan infaliblemente con el poder de la razón por el bienestar común de los pueblos del mundo, alcanzando así sus metas históricas con crecida virtud.

En nuestro PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, (PRSD), El Partido del Toro, los ideales revolucionarios en favor de la Democracia Social, de la consagración a las luchas por el bienestar colectivo de los pueblos, en especial, por el bienestar colectivo del Pueblo Dominicano, es la fuente que motiva nuestra existencia como sociedad política, como partido que procura alcanzar el poder político y administrativo del Estado Dominicano, valiéndonos del método democrático al que responden los procesos electorales abiertos a todas la manifestaciones ideológicas, convencidos, así, de la necesidad de procurar advenimientos de consensos y alianzas basadas en principios irrenunciables, aquellos que nos identifican como sociedad fundada en los más prístinos valores de la democracia, la libertad de pensamiento, la alternabilidad del poder y la búsqueda irrenunciable del derecho al respeto a la vida, la educación y la salud física y mental de los hombres y su ambiente vital.

Es por ello que nos mantenemos abierto a cualquier asociación electoral que sea capaz de comprometerse y cumplir su compromiso frente a estos principios de innegociables condiciones, mientras, por el contrario, preferimos mantener nuestra total independencia electoral y discursiva, siempre que no sea posible conquistar el advenimiento a esos compromisos que son compromisos de vida, compomisos con la razón de nuestra existencia misma como núcleo político que encabeza la moralidad concebida por nuestras tradiciones familiares y principios sociales por los que hacemos votos y sacrificio de irrenunciabilidad incondicional tal como lo ha expresado el presidente de nuestro PRSD, El Partido del Toro, Hatuey De Camps, un dirigente político que fue capaz de renunciar a la dirigencia de la organización política de militancia más numerosa de nuestro país, para contraponer su convicción democrática contra los intentos de violación a nuestros convencimientos militantes opuestos a los vicios del pernicioso continuismo gubernamental de dirigentes que buscan enviciarse como quistes dañinos en el poder, a cualquier costo, incluidos el desprecio y la criminalidad ejercidos truculentamente contrariando cualquier estado de respeto a la dignidad humana, a los derechos ciudadanos y los abusos conta los bienes colectivos puestos al cuidado de los gobernantes.

En el PRSD, El Partido del Toro, seguimos luchando por corregir la ruta política desviada por los afanes re-electorales, así que representamos La Ruta Corregida del pensamiento y el más sano y correcto hacer político frente a nuestro pueblo, abiertos siempre a la unificación de fuerzas comprometidas con el respeto al bienestar social de las mayorías y de todos, pero sin desesperaciones conducentes a alianzas inapropiadas, indignas o convenidas con vicios criminales contra la libertad, la democracia y los derechos ciudadanos consagrados en su historia y sus leyes.