SIN UNIDAD TODOS SERÍAN DERROTADOS
Cualquiera que sea el resultado de la Convención a celebrarse el próximo día domingo, pactada para escoger el candidato presidencial que la disidencia perredeísta, reorganizada ahora como PARTIDO REVOLUCIONARIO MODERNO (PRM) propondrá a la nación ante el proceso electoral previsto para Mayo del próximo año 1916, la probabilidad de que las históricas huestes del PRD, en estos momentos parceladas, diezmadas, aburridas y desconfiadas alcancen a reivindicar la dignidad política de sus demandas democráticas y éticas, es objetivamente nula.
Nosotros, desde el PRSD, "El Partido del Toro", seguimos embarcados en la misión trazada por nuestro Presidente Hatuey De Camps, dirigida a sentar conciencia entre todos los dominicanos que en mayoría muestran voluntad y convicción indeclinable de provocar un cambio de rumbo con respecto a la forma de conducir la nave del Estado Dominicano que hoy como nunca sufre los embates de vientos que soplan en el sentido de la destrucción de valores éticos y del prudente equilibrio material como nunca se ha hecho en la historia de nuestra organización republicana.
La extensión del gran muro que separa la población trabajadora, la gran generadora de riquezas, sigue hipertérrita acumulando el potencial explosivo que atenta contra esta frágil estabilidad democrática que nos asocia en condición de ciudadanos de una Nación viable, libre y soberana, capaz de navegar sobre la Ruta Corregida de la felicidad común, sin partes esclavizadas ni abusadas por la falla humana de explotación inmisericorde de los menos validos de poder.
Si los partidos que conforman la franja política del Peñagomismo insisten en mantenerse atomizados, el fracaso electoral puede llegar a ser tan desastroso, que la estabilidad mínima de la que hoy disfruta la democracia dominicana resultaría tan vapuleada que lo único predecible sería la extensión del tiempo del desastre dictatorial que habría de superar cualquier tiempo de nuestra generación.
La audacia es lanza de la razón que envaina la inteligencia. Es hora de sabios y valientes capaces de esgrimir sus armas de modo seguro, firmemente unificados tras virtud de noble victoria. Es hora de destocarse frente a la mesa del noble concierto.
Citados por sus nombres, Hatuey De Camps, Miguel Vargas, Hipólito Mejía, Luis Abinader, Milagros Ortiz, Ramón Aburquerque, Rafael Gamundi, Enmanuel Esquea, Hugo Tolentino, Eligio Jáquez, Vicente Sánchez, Orlando Jorge, Jeanilda Vázquez, Andrés Bautista, Jesús Vázquez, Rafael Suberbí..........deben llegar al CENTRO TURÌSTICO METRO CONTRY CLUB dispuestos a mostrar que cuentan con los cojones de hombres, -los unos-, y ovarios, -las otras-, con la sabia sensatez de enfrentarse tete a tete, bien comidos, bien bebidos y bien meados para prescindir de toda pausa, hasta salir entre los humos de cuando menos la unidad frente al candidato único, respetado y respaldado por todos, sin lloriqueos ni amarguras, convencidos de que solo a partir de la reconquista del poder político es posible recomponer nuestra maltrecha democracia y la recuperación de la confianza pública en sus actores autorizados.
La Ruta de los desencantos, frustraciones y solismos, ha de ser Corregida. Hemos de seguir la ruta de la lanza audaz de la razón hija de la inteligencia. Ojalá que los jurados esfuerzos de Hatuey De Camps prendan en los feraces terrenos de la más sanas voluntades políticas y superen las desesperaciones y urgencias de la falta de fe en el futuro que pudiera envenenar los prados del honor y las sabidurías.
Cualquiera que sea el resultado de la Convención a celebrarse el próximo día domingo, pactada para escoger el candidato presidencial que la disidencia perredeísta, reorganizada ahora como PARTIDO REVOLUCIONARIO MODERNO (PRM) propondrá a la nación ante el proceso electoral previsto para Mayo del próximo año 1916, la probabilidad de que las históricas huestes del PRD, en estos momentos parceladas, diezmadas, aburridas y desconfiadas alcancen a reivindicar la dignidad política de sus demandas democráticas y éticas, es objetivamente nula.
Nosotros, desde el PRSD, "El Partido del Toro", seguimos embarcados en la misión trazada por nuestro Presidente Hatuey De Camps, dirigida a sentar conciencia entre todos los dominicanos que en mayoría muestran voluntad y convicción indeclinable de provocar un cambio de rumbo con respecto a la forma de conducir la nave del Estado Dominicano que hoy como nunca sufre los embates de vientos que soplan en el sentido de la destrucción de valores éticos y del prudente equilibrio material como nunca se ha hecho en la historia de nuestra organización republicana.
La extensión del gran muro que separa la población trabajadora, la gran generadora de riquezas, sigue hipertérrita acumulando el potencial explosivo que atenta contra esta frágil estabilidad democrática que nos asocia en condición de ciudadanos de una Nación viable, libre y soberana, capaz de navegar sobre la Ruta Corregida de la felicidad común, sin partes esclavizadas ni abusadas por la falla humana de explotación inmisericorde de los menos validos de poder.
Si los partidos que conforman la franja política del Peñagomismo insisten en mantenerse atomizados, el fracaso electoral puede llegar a ser tan desastroso, que la estabilidad mínima de la que hoy disfruta la democracia dominicana resultaría tan vapuleada que lo único predecible sería la extensión del tiempo del desastre dictatorial que habría de superar cualquier tiempo de nuestra generación.
La audacia es lanza de la razón que envaina la inteligencia. Es hora de sabios y valientes capaces de esgrimir sus armas de modo seguro, firmemente unificados tras virtud de noble victoria. Es hora de destocarse frente a la mesa del noble concierto.
Citados por sus nombres, Hatuey De Camps, Miguel Vargas, Hipólito Mejía, Luis Abinader, Milagros Ortiz, Ramón Aburquerque, Rafael Gamundi, Enmanuel Esquea, Hugo Tolentino, Eligio Jáquez, Vicente Sánchez, Orlando Jorge, Jeanilda Vázquez, Andrés Bautista, Jesús Vázquez, Rafael Suberbí..........deben llegar al CENTRO TURÌSTICO METRO CONTRY CLUB dispuestos a mostrar que cuentan con los cojones de hombres, -los unos-, y ovarios, -las otras-, con la sabia sensatez de enfrentarse tete a tete, bien comidos, bien bebidos y bien meados para prescindir de toda pausa, hasta salir entre los humos de cuando menos la unidad frente al candidato único, respetado y respaldado por todos, sin lloriqueos ni amarguras, convencidos de que solo a partir de la reconquista del poder político es posible recomponer nuestra maltrecha democracia y la recuperación de la confianza pública en sus actores autorizados.
La Ruta de los desencantos, frustraciones y solismos, ha de ser Corregida. Hemos de seguir la ruta de la lanza audaz de la razón hija de la inteligencia. Ojalá que los jurados esfuerzos de Hatuey De Camps prendan en los feraces terrenos de la más sanas voluntades políticas y superen las desesperaciones y urgencias de la falta de fe en el futuro que pudiera envenenar los prados del honor y las sabidurías.