domingo, 15 de febrero de 2015

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, LXXV, CONCENTRAR EL PODER DE LA DEMOCRACIA

 CONCENTRAR EL PODER DE LA DEMOCRACIA



DOMINGO, 15 DE FEBRERO DE 2015
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, LXXV
CONCENTRAR EL PODER DE LA DEMOCRACIA
Desde el PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA (PRSD), El Partido del Toro, no salimos con hachas ni botas de guerra, mucho menos con lazos para ahorcar la haitianidad ni cualquier otro sentido de discriminación de la humanidad, muchísimo menos lidiamos en los ruedos políticos para descabellar bestia humillada.
No perseguimos denominaciones religiosas, sean estas cristianas protestantes, vaticanas, judías, budistas, hinduístas, islámicas, nihilistas, comunistas, capitalistas, materialistas, espiritistas, o de cualquier pensamiento, creencia o como quiera llamarse las distintas maneras de entender la espiritualidad o materialidad de cada ser.
Respetamos, consideramos y apreciamos la importancia de defender los derechos de todas las organizaciones y juntas civiles legítimas, incluidos todos las sociedades políticas partidarias, electorales, reconocidas jurídicamente o simplemente presente en cualquier forma en cualquier parte de la geografía social habitada por un dominicano.
Profesamos intereses comunes con liceitas, escogidistas, estrellitas, aguiluchos, gigantistas, loristas, caimancitas y hasta las porristas y coristas de las diferentes denominaciones deportivas, desde los jugadores de bolitas, pintintin, el pegao, la plaquita, barajas, dominó, tablero, billar, vironay, ping pong, futbol, bolibol, boxeo, karate, lucha, carreras, gimnasias y toda clase de organización social.
Apreciamos, respaldamos y difundimos todas las manifestaciones del arte, desde criollo y universal, desde los fundamentos del pri-pri, el gagá, el perico, los areìtos, los chuines y contrapuntos, hasta todas las manifestaciones de la cultura teatral, danzante, musical y de cualquier otra manifestacion social.
Respetamos las leyes del Estado, luchamos e impulsamos por su aplicación universal y condenamos las tolerancias como las intolerancias viciosas de las autoridades que dirigen El Estado.
Para ejercer de otro modo, si el equilibrio filosófico entre el mal y el bien demandara de modo imprescindible la existencia de todos los todos modos de conducirnos humanamente, para eso quedan los sancionadores empedernidos, los alacranes, tarántulas venenosas, serpientes de colmillos huecos, dragones infecciosos, cocodrilos y lauras carroñeras.
Nuestra biología fructifica sembrando virtudes, atisbando y cosechando para atibar los graneros de los altos rendimientos sociales.
Como resultado de nuestros esfuerzos buscamos la integración total de los intereses de la gran colectividad, las grandes masas y su progreso humano integral. Los muertos que entierren sus muertos.
No Nosotros no pretendemos hacer méritos como cancerberos en nombre de propios como de tampoco ajenos intereses infernales, menos degeneraríamos a prebostes, verdugos, sepultureros ni zacatecas. al contrario, seguimos destapando las fuentes de agua viva, de corrientes frescas y de limpieza saneada por las brisas oxigenadas de la Democracia Grande, la que cubre universalmente los intereses de todos nuestros nacionales de cualquier origen y de cualquier rincón de nuestra geografía medioinsular y social.
Nuestro Presidente, Hatuey De Camps, no hará pausa en su firme y exitosa misión de impulsar la Corrección de la Ruta como hasta ahora ha sido, hacia la integración total de las fuerzas que se prestan a la consolidación de un Frente Democrático capaz de retornar la dirección política y administrativa del Estado Dominicano por una Ruta Corregida, libre de colusiones espurias.
Con los encuentros recargados de interés patriótico como han sido, entre otros, como los puestos en escena con Don Max Puig y Don Eduardo Estrella, nuestro partido reafirma la amplitud de banda del espectro que se ha propuesto cubrir en busca de reconcentrar todas las luces de la más auténtica y pura nobleza del pensamiento democrático nacional.
No nos detendremos y la ruta de las dispersiones fútiles que otrora hayan podido desviar nuestros esfuerzos, será la Ruta Corregida que nos conduce al triunfo nacional de nuestra Democracia Grande, impulsada por la pericia única del más connotado e histórico componedor de triunfos democráticos: Don Hatuey De Camps.