No es cierta, Sr. Fidelio Despradel, su afirmación que reza: " Alianza y su candidato lograron lo que ningún partido emergente había podido hacer en toda la historia política post trujillista. Ni siquiera el PLD liderado por el profesor Juan Bosch logró, después de cinco años de trabajo, alcanzar más que 18,000 votos en su primera prueba." (FD).
El Partido del Toro, (PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD), asistió por primera vez a un proceso comicial, habiendo cumplido apenas un año de ser fundado. Con los cincuenta mil votos que le fueron contados, llegó a sumar un síndico, delegados municipales y un considerado número de regidores repartidos por los municipios del país.
Tres días antes de la fecha del acto electoral, el Presidente del partido, Hatuey De Camps, fue trasladado en ambulancia para ser tratado de emergencia de una dolencia tan grave que sus contendores pusieron a recorrer por todos los mentideros políticos las más falsas y funestas afirmaciones sobre su estado de salud sin que nadie alcanzara estar a tiempo para evitarlas o desmentirlas.
Muchos candidatos se desbandaron como abejas sin reina. Todas las artes infernales, señaladas hoy por Fidelio Despradel en su escrito publicado en el periódico El Nacional, edición del día diez del presente mes, denunciando las travesuras malignas del PLD, les fueron aplicadas en esa ocasión a nuestro Partido del Toro, en un acto de coalición no concertada en la JCE pero sí en las mesas, entre los voraces y beligerantes candidatos municipales y congresuales de las dos fuerzas políticas mayores de ese momento.
Los esfuerzos por hacernos representar por un número de delegados acorde con nuestro trabajo electoral, fueron inútiles ante el conjunto de avasallantes circunstancias que nos dejaban tan desarmados y desvalidos, aunque no devaluados. Nuestro candidato a senador, Juan Hubieres, fue trancado en la fortaleza de la Policía Nacional de Monte Plata, hasta que concluyó el "magnífico" hecho electoral de ese 16 de Mayo, mientras tanto, durante la escaramuza dirigida a provocar su detención y con ello la neutralización o anulación total de las estrategias previstas para paliar las los efectos de las consabidas mañoserías electorales conducidas por los principales actores del escenario electoral, se extraviaría el portafolios contenedor de los valores monetarios con los que se debía compensarles los viáticos a los delegados del Partido del Toro ante todas las mesas electorales de la provincia. Los votos de nuestros electores, ya sin nadie que nos representara ni velara por su verificacion, fueron sorteados en las mesas como jifa en baquiní sureño entre nuestros contradictores del momento, dos de las fuerzas mejor entrenadas en el viciado del alma de la Democracia: las elecciones abiertas a todo el universo ciudadano.
No obstante, al PARTIDO DEL TORO le fue asignado, sin regateos, el uno y medio porciento de la votación nacional. Nosotros, los miembros y dirigentes del Partido del Toro (PRSD), saludamos los avances electorales de Alianza País y sus dignos candidatos a la Presidencia y la Vicepresidencia de la República, pero lo cierto es que nuesro partido si obtuvo cincuenta mil votos en su primera convocatoria electoral del 2006, muy a pesar de las reparticiones que de los votos de sus sufragantes se efectuaron en dicha ocasión.
El Partido del Toro, (PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD), asistió por primera vez a un proceso comicial, habiendo cumplido apenas un año de ser fundado. Con los cincuenta mil votos que le fueron contados, llegó a sumar un síndico, delegados municipales y un considerado número de regidores repartidos por los municipios del país.
Tres días antes de la fecha del acto electoral, el Presidente del partido, Hatuey De Camps, fue trasladado en ambulancia para ser tratado de emergencia de una dolencia tan grave que sus contendores pusieron a recorrer por todos los mentideros políticos las más falsas y funestas afirmaciones sobre su estado de salud sin que nadie alcanzara estar a tiempo para evitarlas o desmentirlas.
Muchos candidatos se desbandaron como abejas sin reina. Todas las artes infernales, señaladas hoy por Fidelio Despradel en su escrito publicado en el periódico El Nacional, edición del día diez del presente mes, denunciando las travesuras malignas del PLD, les fueron aplicadas en esa ocasión a nuestro Partido del Toro, en un acto de coalición no concertada en la JCE pero sí en las mesas, entre los voraces y beligerantes candidatos municipales y congresuales de las dos fuerzas políticas mayores de ese momento.
Los esfuerzos por hacernos representar por un número de delegados acorde con nuestro trabajo electoral, fueron inútiles ante el conjunto de avasallantes circunstancias que nos dejaban tan desarmados y desvalidos, aunque no devaluados. Nuestro candidato a senador, Juan Hubieres, fue trancado en la fortaleza de la Policía Nacional de Monte Plata, hasta que concluyó el "magnífico" hecho electoral de ese 16 de Mayo, mientras tanto, durante la escaramuza dirigida a provocar su detención y con ello la neutralización o anulación total de las estrategias previstas para paliar las los efectos de las consabidas mañoserías electorales conducidas por los principales actores del escenario electoral, se extraviaría el portafolios contenedor de los valores monetarios con los que se debía compensarles los viáticos a los delegados del Partido del Toro ante todas las mesas electorales de la provincia. Los votos de nuestros electores, ya sin nadie que nos representara ni velara por su verificacion, fueron sorteados en las mesas como jifa en baquiní sureño entre nuestros contradictores del momento, dos de las fuerzas mejor entrenadas en el viciado del alma de la Democracia: las elecciones abiertas a todo el universo ciudadano.
No obstante, al PARTIDO DEL TORO le fue asignado, sin regateos, el uno y medio porciento de la votación nacional. Nosotros, los miembros y dirigentes del Partido del Toro (PRSD), saludamos los avances electorales de Alianza País y sus dignos candidatos a la Presidencia y la Vicepresidencia de la República, pero lo cierto es que nuesro partido si obtuvo cincuenta mil votos en su primera convocatoria electoral del 2006, muy a pesar de las reparticiones que de los votos de sus sufragantes se efectuaron en dicha ocasión.