viernes, 6 de abril de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXXIV, HA SIDO INUTIL ABOGAR POR LA REDUCCIÓN DE LA BRECHA PARA HUMANIZAR EL ESTADO

Han  sido  inútiles  todos  los esfuerzos y señales enviados a la  administración  actual de  El  Estado  dominicano  conducida por  el  Presidente  Leonel  Fernández, por parte de  nuestro  partido PRSD,  El  Partido del  Toro,  en  el  sentido de  humanizar, modernizar y estrechar la  brecha tan ancha existente entre una sociedad de  poder  ilimitado  y  la  sociedad  que aporta la  mano  en esta obra o proyecto  dirigido,  supuestamente, a  la construcción de  una democracia estable  y  de amplia base legal, ética y plural.

Las   deformaciones  administrativas que ladean con torpeza peligrosa y amenazas  de hundimiento la  conducción  de  la  economía pública aplicada, intentando conducirla con  los criterios de   fórmulas escritas en libros diseñados para dirigir las economías ultraliberales de los  estados del post-capitalismo altamente industrializado, han venido convirtiendo a nuestro entorno social, político, económico y educacional,  en una Chica da Silva, aquella esclava analfabeta convertida en caricatura de dama colonial brasileña, presumida y mal educada que todo lo adquiere, lo  mal usa y lo derrocha como basura mientras su  pueblo sufre los peores rigores  del infierno social  de la esclavitud criminal que le aplican sus colonizadores.

Reconducir La Ruta, corregirla, cuesta sacrificios y expresión de voluntades que los actuales gobernantes no parecen proponerse como lógica de sus agendas en la lucha por  la  superación de las miserias que padece el pueblo dominicano allanado mayoritariamente en su infelicidad y su común falta de oportunidad para superarla,  por el contrario, continúan multiplicando los zarpazos, tanto de la corrupción  administrativa que se ha entronizado como poder absoluto, ley, batuta  y constitución entre sus ministros, que  ha terminado traduciéndose en un vasto e indomable  desorden institucional,  abuso criminal de poder  y criminalidad oficial contra la vida, dirigidos contra los bienes públicos y contra las oportunidades de los sectores sociales más deprimidos para salir de el estado esclavizante de su pobreza extrema.

Para el PRSD, tomar la decisión de salir a respaldar una de las fuerzas políticas  que en su momento constituyó el blanco más directo de nuestras denuncias contra la falta de dirección democrática en favor de las  reivindicaciones más perentorias y sentidas del pueblo grande, nos resultó en una obligación moral, un inevitable reconocimiento a que lo contrario habría sido asumir el rol de cómplices conscientes de una realidad que se nos avalanzaba aplastantemente peligrosa contra el futuro democrático de nuestra  sociedad como nación que busca mantener la paz interna y el crecimiento colectivo de todos  sus ciudadanos y habitantes. Nuestra alianza junto al PRD,  para  asistir a las próximas elecciones del 20  de mayo respaldando a Hipólito Mejía  como candidato  común cumple con  la lógica de  la  moral y  la  ética política contra los peores  propósitos que amenazan con meternos en  un atolladero, una  convulsión social de curso  y final imprevisibles.

Nuestras opciones no aceptaban dudas: había  que  proponerse detener el  concupiscente propósito de aposentar en El Estado el proyecto vigente de extender esta dictadura de colusiones e ilegitimidades disfrazadas y burlescas contra la ley, el honor y  nuestro proyecto de nación fomentada sobre los cánones de la democracia amplia. Esos nefastos propósitos,  ya harto denunciados por Hatuey De Camps, presidente del PRSD, tienen que ser  parados de golpe mediante una votación masiva contra sus proponentes y pretendidos beneficiarios. La Ruta tiene que ser  corregida.

El  PRSD así se lo ha  propuesto,    el freno al continuísmo ha de  ser la  consigna nacional, dispuestos  a parar el ritmo de  dilapidación irresponsable de tantos recursos financieros del erario público que  provoca  la quiebra moral de nuestro sistema educativo,  del crecimiento agropecuario y de nuestro desarrollo social  general. La Ruta tiene  que ser Corregida.