lunes, 22 de octubre de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XLII, REDISEÑO DE LA HACIENDA PÚBLICA EN REPÚBICA DOMINICANA



PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XLII
REDISEÑO DE LA HACIENDA PÚBLICA EN REPÚBICA DOMINICANA

La dirección administrativa de El Estado Nacional dominicano, reconocido como República Dominicana, tanto internamente como por el consenso mundial de naciones  que conforman nuestro mundo político, social ,  comercial y económico, está compelida moralmente y racionalmente a procurarse mecanismos lógicos que justifiquen la existencia y supervivencia de su condición natural como Nación y garanticen su supervivencia como nación y la existencia de su población biológica  misma.

Si bien es cierto que el monstruo del Capitalismo se alimenta básicamente de la explotación laboral de los muchos obligados a servir sus fuerzas laborales al menor costo posible para que al valerse de las mismas el capitalista pueda recoger la rentabilidad de la diferencia entre el esfuerzo obrero y la capacidad transable de dicho  esfuerzo como valor de intercambio al adquirir bienes y servicios, también es muy cierto que en la calidad de la formación general de la masa humana que sirve la obra manual, reside el mejoramiento y más alto rendimiento pasible de ser aprovechado beneficiosamente en función de las metas del mismo Capitalismo.

Al esforzarse por la preparación y especialización profesional de la mano de obra que alimenta la máquina capitalista, es el mismo Gran Capital el beneficiario último de la incrementada capacidad de producción del trabajo especializado e inteligente.

La inversión en la alimentación, educación y salubridad, -física y espiritual-, garantiza un alto retorno de los valores dispuestos en  los esfuerzos económicos y sociales así utilizados.

Los pedidos hechos por la dirección organizada del empresariado nacional para que sean reducidas o recortadas las inversiones públicas dedicadas a aliviar las miserias sociales que reducen tanto los impulsos materiales biológicos, físicos y espirituales de los servidores del trabajo que devuelve las altas rentas a la inversión de capital, son irracionalmente absurdos, emocionalmente inmaduros, una torpeza histórica y un equivocado cálculo económico.

Contrario a restringir la capacidad de inversión de El Estado, las haciendas públicas deben ser incrementadas sustancialmente. Los mecanismos adminstrativos que concede La Ley han de actualizarse hacia el rediseño de la administración de la hacienda pública de tal modo que permita conducir el producto de los beneficios internos del El Estado con rendimientos mejor equilibrados en favor del engrandecimiento colectivo  y la capacidad de incorporación al tren humano de la producción al modo más eficiente y digno de una sociedad moderna.

Lo sabio sería, por parte de los propios fines capitalistas, exigir la corrección en la dirección del denominado gasto público para que sea servido y ampliado, siempre con estricción y transparencia total, con absoluta calidad moral, legal y legítima.

La cruzada que el momento histórico nacional demanda, ante un nuevo gobernante que ha expresado su interés por llegar a distinguirse tras un ejercicio de gobierno al que dice apostar por sus diferencias con respecto a los ancestrales vicios de dispendio, improvisación y farándulas politiqueras, el por el reclamo unánime de que someta al Estado a un ejercicio de Gobierno ajustado firmemente a la institucionalización, legalidad y legitimidad moral máxima, por encima de compromisos espurios  e impidiendo cualquier intento de colusión administrativa o comercial, pública o privada. La Ruta ha de ser Corregida.

El Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro, conducido y orientado por la ruta correcta de la sensatez, la prudencia y el equilibrio democrático, por su presidente Hatuey De Camps,  se mantiene en guardia permanente, al servicio de La Patria, por la defensa de los intereses del Gran Pueblo, dispuesto a enfrentar los desmanes de lo mal  mal hecho y a sustentar con la calidad ganada de sus hombres y mujeres la correcta conducción del Estado por la ruta que conduce a la expansión y garantía de bien público, el adecentamiento y el engrandecimiento de nuestra Nación.

Tan pronto como las primeras señales en tal sentido sean percibidas, todos los dominicanos, comenzarán a sentirse comprometidos con los actos de este gobierno, de sus instituciones y de toda la sociedad dirigente pública y privada.


sábado, 7 de julio de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XLI, LUCHA INTERNA DENTRO DEL PRD

El proceso de lucha interna que viene verificándose en el PARTIDO REVOLUCIONARIO DOMINICANO, PRD, no constituye una casualidad histórica, ninguna fortuidad o excepción de la  lógica en la  evolución del cultivo político de su plantación original, de sus  extensiones y sus subsecuentes temporadas de cosechas, selección de frutos y distribución de los mismos.

Desde que  Juan Bosch se sintió compelido a autoexiliarse, luego  de la Revuelta cívico-militar  de Abril del  65, el PRD  se vió obligado  a  adoptar  líneas de avenencias  políticas impuestas a  través de los poderes militares y diplomáticos de Estados  Unidos, llevando así al PRD, a convertirse en  un instrumento ideal como entente política  frente a las efervescentes inconformidades populares generadas en la forma de conducir El Estado que conducía Joaquín Balaguer  siguiendo el diseño tutelar e imperial de Estados Unidos.

El propio Juan Bosch fue inducido a impulsar la reconducción ideológica de su partido, el cual  él mismo,  juntoa  a  otros, había fundado.

Los  planteamientos de  la  joven dirigencia que  emergía oxigenada  por los aires de  cambios revolucionarios, contrapuestos a las  asonadas militares y ocupaciones impuestas por  designios  imperiales, al desmantelamiento  del aparato productivo estatal y convertidos en defensores de las  reivindicaciones sindicales,  la libertad de expresión, etc., fueron  reprimidos firme e insesantemente, varios de los dirigentes que así se pronunciaron, fueron calificados como "garrapatas  del Buey" (siendo  el  buey uno de los  signos alegóricos más influyentes del PRD).

Se inició la "desgarrapatización" del  "Buey que más Jala", varios de sus  dirigentes fueron  estigmatizados como "garrapatas comunistas" que, según proclama el mismo  Juan Bosch,  "pretendían  infestar con sus ideas a todo el ganado de sanos  bueyes y becerros" que estarían siendo adiestrados para ser vacunados contra esas influencias demoníacas y totalitarias denunciadas así por el mismo presidente y conductor del  partido.

Para ser librados de esas influencias, algunos de los jóvenes que surgían con sobresalientes condiciones de liderazgo  y formación que ya marcaba auspiciosas  diferencias  con respecto al rebaño pero que se les miraba como amenazados de ser infectados con tan peligrosa plaga, fueron enviados a Europa  y otras regiones donde pudieran ser "protegidos".

El  PRD  iba así siendo moldeado cuidadosa  y  certeramente como un contrapeso político acomodado  al  régimen balaguerista  que se fortalecía, sacrificaba y enviaba al exilio a la dirigencia de otras denominaciones  más contestatarias, sin  embargo, se hacia  evidente cada  vez más que sus  líneas se iban  acomodando  al entramado del  conservadurismo político  que se tallaba  bajo los formones de la presión ejercida  por los  vencedores de  hecho tras  la revuelta del  Abril del  1965.

Luego del retorno desde  su autoexilio en Benidorn, España,  Juan Bosch puso en circulación una propuesta  política contenida en  forma  de libro su  teoría  política denominada "Dictadura con Respaldo Popular", una adaptación hibridada entre las  prácticas de la  Democracia Representativa adoptada por el  mundo  capitalista como forma ajustada  a sus  paradigmas económicos y la  Dictadura del  Proletariado, sustentada como forma  de socialización de la economía Estado  por el  mundo de los pensadores pro socialistas.

Ya era tarde, esas  ideas de Bosch  resultaron extemporáneas ante los  limitados  grados  de libertad que ya se  permitían entronizar en  la sociedad dominicana,  apretada con los torniquetes del  modelo imperial occidental que se  afirmaba cada vez más apoyado en la tradicional influencia del capital  extranjero norteamericano y el propio dominicano, este siempre amarrado  a  aquel desde siglos atrás, como  poder patronal sobre todas las  actuaciones del Estado.

Mientras ello  ocurría, un hecho inusitado vino a  precipitar las inconveniencias  y  contradicciones internas que las  nuevas  teorías, nunca  asimiladas, se  planteaban  en los conversatorios teóricos dentro del  PRD: el arribo de un  minúsculo  grupo de guerrilleros, encabezados por Francisco Alberto Camaño, vino  a precipitar  las  incompatibilidades que señalaban  la  críticas relaciones  entre los seguidores del nuevo boschismo y el ya acendrado pensamiento pro-liberal  encabezado por empresarios e intelectuales que nunca atendieron ni entendieron las propuestas contenidas en los  nuevos  asertos teóricos de la  nombrada "Dictadura con Respaldo Popular" de Juan Bosch.

Asi marcadas ya las incompatibilidades precipitadas  por los pronunciamientos inconsultos de Juan Bosch negando la presencia de Camaño junto al brote guerrillero, el disgusto interno explotó y Juan Bosch anunció su imposibilidad de alcanzar  a  contemporizar  con  la dirigencia y con las bases del partido  que había fundado, conducido y presidido. Las divergencias concluyeron con la salida pura y simple de Juan Bosch y de un  grupo de partidarios que salieron a funda un nuevo partido político. Cinco años  más tarde, en el año 1978, el PRD, de  manos de  José Francisco Peña Gómez, alcanzó el  poder con Don Antonio Guzmán ascendiendo a la Presidencia del  Estado.

Las contradicciones  entre sus más  renonantes dirigentes, surgidas  a raíz de la lucha electoral interna por la candidatura presidencial, se exacerbaron hasta  el extremo de que,  una vez convertido  Salvador Jorge Blanco  en presidente electo, contradictor acérrimo del  propio presidente Don Antonio Guzmán, este termina  suicidándose, cuarentaicinco días  antes de entregar su posición de Presidente al nuevo gobernante recién electo en representación  de su propio partido, el PRD.

Tan  tortuosas fueron las contradicciones internas  que se acrecentaron durante el nuevo gobierno de Jorge Blanco de  frente al entonces senador Jacobo Majluta, que la conciliación nunca pudo ser verificada, hasta que llegadas las próximas elecciones, en las que Majluta parecía el seguro ganador, finalmente condujeron a Salvador Jorge  Blanco a pronunciar un discurso en  el  cual concedía su reconocimiento al supuesto triunfo de Joaquín Balaguer en unas elecciones en las que las diferencias estarían basadas  en  unos votos observados  que nunca fueron contados.

Joaquín Balaguer fue  entronizado de nuevo en el  poder y desde allí manipuló los hilos de  las lides internas  del PRD, hasta el  extremo de  empujarlo a una división interna que  impidió su  participación electoral, donde Jacobo Majluta y Peña Gómez hacían jifas del monumental PRD, mientras Salvador Jorge Blanco se las veía  con las  paredes de la cárcel acusado de marversación de fondos  públicos, mientras otros  dirigentes huían de las amenazas del gobierno balaguerista.

Asi debilitado, siguió Balaguer en  el poder  tras las elecciones del 1990  en las que se fortaleció  de modo agigantada la  militancia  del  PLD, tras el voto sumiso,  consecuente y  emotivo de los  seguidores de Peña  Gómez,  inducidos por este mediante sugerencias indirectas a las bases que les  profesaban sus  simpatías  incondicionales.

Así, maltrecho, en 1994, apabullado pero aun dueño de  su  más  firme militancia,  el PRD, ahora con Peña Gómez  como  candidato, intenta ganar  el  poder, logra  el  respaldo electoral pero  el arrebato escenificado mediante  los consabidos  fraudes contra las  actas de votación, condicionado en  los  irremediados  descréditos y dudas concentrados en la sociedad del  poder, que nunca estuvieron de su lado, activaron  el brazo  largo  de Joaquín Balaguer  quien maniobró hasta tronchar todas  las aspiraciones presidenciales del destacado  dirigente perredeísta y facilitando la llegada del  PLD  al  poder  luego de una serie de negociaciones  erráticas cargadas  de ingenuidades  políticas frente  a un  batido  zorro  como lo fue Joaquín Balaguer.

Finalmente, fué posible una nueva oportunidad  de poder cuando  Hipólito  Mejía  ascendió a  la presidencia  al derrotar al PLD. Una  forzada modificación de  la  constitución  viabilizó el  intento de reeleción  presidencial  de  Hipólito Mejía,  Hatuey  De Camps,  entonces presidente del PRD,  se opuso radicalmente a la  misma  y llamó  a no  votar por el  proyecto reeleccionista del candidato Hipólito Mejía, abandonaba así  al partido,  abriendo  otra fisura irreparable, siendo al  momento, el más connotado líder del  partido, de acendrada formación e historial político inigualado.

Pronto vino la  lucha por  la precandidatura presidencial,  Milagros Ortiz y  Miguel Vargas pasaron a disputarse la  decisión de la  militancia perredeísta reconocida por su  inquebrantable fidelidad a su partido,  Milagros  Ortiz,  la candidata que ante los medios parecía llevar todas las de ganar, fué derrotada,  no sin  antes denunciar la mano  enemiga del gobierno en  el manejo de los resultados  electorales internos.

Años  más tarde, de frente al  nuevo proceso electoral, Miguel  Vargas fue derrotado por Hipólito Mejía en  las primarias internas del  PRD,  una vez  más, la  mano auspiciosa del  gobierno fue denunciada como responsable de  los  resultados electorales  de dicha convención electoral.

La respuesta fue la negativa de Miguel Vargas a sumarse  a la campaña electoral para la  candidatura presidencial  del PRD que auspiciaba  al  mismo Hipólito  Mejía.   Las contradicciones históricas  internas en el PRD  son una consecuencia lógica  de  su  estructura organizacional,  la permeabilidad de sus pactos fundamentales, sus  estatutos,  la lasitud de sus decisiones, la escasa formación y cultivo de las prácticas disciplinarias a la  que ha  sido aconstumbrada su militancia de base y su escasa vocación de poder,  acostumbrados ya a su condición de partido opositor.

Sin embargo, la Ruta política por  la que ha de conducirse el PRD,  puede ser corregida, debe ser corregida, tiene que ser corregida si su dirigencia pretende que  se mantenga el alto nivel de influencia que todavía  hace que  este  partido gravite sobre  la sociedad política  dominicana como una religión  con caracteres hereditarios, genéticos, como hasta ahora ha parecido que  fuese.

Las  mutaciones,  sin embargo,  son posibles y forman parte del tinglado  natural de las sociedades biológicas.  Estas mutaciones se corresponden teorícamente con los límites  de los  esfuerzos a los que  son sometidas las especies cuando están por extinguirse.

Ojalá que la mutación que  afecte a PRD no resulte de una manipulación externa, una manipulación transgénica, incompatible con la moderada democracia social que ideológicamente le sirve de marco teórico y popular. Ojalá la Ruta sea  La  Ruta Corregida eficázmente, a  tiempo.

sábado, 30 de junio de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XL, CARTA ABIERTA AL DOCTOR NELSON ESPINAL


CARTA  ABIERTA  AL DR.  NELSON  ESPINAL  BAEZ


Muy  Distinguido  Dr. Espinal  Báez:

Con  muchísimo  agrado he recibido  la  información  pública actualizada al día de hoy que nos deja saber que acaba  Ud. de proponer sus  servicios profesionales, -harto bien reconocidos y magníficamente acreditados-, para emburujarse con  el caso  de la resolución  y  reconducción de las divergencias óbice centrales que mantienen encontradas frontalmente las miradas entre los más dintinguidos e influyentes líderes del  PARTIDO  REVOLUCIONARIO DOMINICANO, PRD, organización  ésta que acaba de mostrar al  mundo  sus  muy  acendrados  poder  electoral y respaldo social  como partido  que cuenta con  el mayor balance individual, distante de todas las demás fuerzas políticas dominicanas separadamente consideradas.

Estoy  convencido de  que entre el  arsenal  de  recursos prácticos y exitosos con los que cuenta su portafolios profesional y experiencial,  hallará Ud.  el  arma  más adecuada a los contradichos para su  resolución en breve y oportuno plazo, repartiendo los panes de la razón de  la forma más inteligente, equilibrada y, sobretodo,  conveniente ante  los  intereses morales  y  patrióticos  de  los militantes y  líderes involucrados  y,  aun  más,  de  los  intereses  nacionales  atinentes a todos los dominicanos.

 Por  mi  parte,  en  esta tarea, digna demás, ha de involucrarse cualquier  recurso humano,  logístico,  político  y  moral que implique su fructificación feliz.  En  tal  sentido, aprovecho para hacer  una sugerencia relacionada  con  el  interés de  la colectividad  interna del  PRD,  mostrada fehacientemente  durante  el proceso  electoral recién  concluido, la  cual  va en  el  sentido  de  que  sean convocadas todas las partes que políticamente  han  incidido o han sido  afectadas desde el origen del conflicto mismo,  el cual estaría  basado, razonablemente  analizado, en las disparidades de  criterios surgidas con respecto  a  la  modificación de La Constitución de  La República  Dominicana, votada y  botada  durante el año  2002. Sin dudas, la  semilla  de  las  tensiones que posteriormente devinieron en  acuerdos y cambios en  los que se cultivaron y alimentaron  los tirones de  hoy,  fue plantada bajo la  sombra  de aquellas  decisiones validadas en su momento por varios miembros de alta dirección  del  PRD, mismos son los que hoy se baten como consecuencia de aquella decisión que en  su momento los  unía contra  quienes se atrevieron a denunciar los hechos  de entonces.

En consecuencia, una medida  de revisión  profunda  y coherente, capaz de basar  un proyecto de redefinición en la gerencia política, la sistematización  administrativa  y la reafirmación ideológica de este Partido, ha  de iniciarse tomando  como  punto de partida  las  posiciones  y los  actores  internos  de la organización, momentos antes de la  decisión  de  procurar la modificación de la  Constitución  De La República Dominicana  que  concluyó con los  cambios  introducidos  en Julio del  2002.


Hatuey De  Camps,  Hipólito  Mejía, Miguel Vargas, Rafael Suberbí Bonilla,  Enmanuel Esquea Guerrero, Ramón Alburquerque, Hugo  Tolentino  Dipp,  Andrés Bautista  y  Vicente Sánchez Barett, deben  ser  llamados  a deponer  posiciones,  a llamar a sus partidarios, seguidores, orientadores y orientados suyos  recoger  todas  las acciones contravinientes a la  unidad partidaria, encaminadas  a raíz  de  los  tropiezos  ideológicos  que produjeron aquellos saltos y caídas  que  hoy se  procuran allanar. 


Deben  ser  revocadas  todas las  resoluciones dirigidas a desconocer acuerdos, revocar  militancias,  dirigencias, autorizaciones  y demás,  tanto contra Hatuey De Camps y demás  dirigentes  que  entonces expresaron  posiciones contrapuestas al  proyecto de modificación  de La  Constitución,  así  como las  resoluciones  votadas  contra Miguel Vargas y otros  dirigentes, a  raíz de las disparidades  surgidas al  tenor  del proceso electoral recientemente concluido. Asimismo,  debe ser  revocada  la  renuncia  de  Hatuey  De  Camps. Debe  convocarse a reconocer y  adoptar un  proceso inmediato  de sistematización  profesional,  de reingeniería administrativa de la documentación y los procedimientos   formales  que  sustentan  la organización  así como al  rediseño del  proyecto de  formación política  de todos los  cuadros militantes del partido. La Ruta tiene  que  ser  corregida.  


Todo gran negociador de  conflictos,  verbigracia  cual lo  es  el Dr.  Nelson  Espinal,  va  bastante cómodo  cuando  los  objetivos  y  reclamos  fundamentales  de  los encontrados  resultan  ir  dirigidos en  el  mismo  sentido, es decir,  tras  los mismos  objetivos  que lo procuran cada uno  con la misma entrega. En  este  caso,  la unidad  interna del  PRD  y el interés  nacional de  preservarlo  como  instrumento  idóneo de  la  democracia dominicana,  ha  sido  el  confeso  propósito de todos  los implicados,  El  Dr. Nelson Espinal  sabe  que  ninguno  se  ha  de  devolver  de  ese  gran  objetivo,  que  todos  están  dispuestos a  sacrificar posiciones, reconocer  intransigencias  y  remediar los  arañazos  cicatrizados. 


En buena  hora llega Ud. Dr. Espinal.  En buena  hora ha  de  producirse  la reconciliación  nacional del  perredeísmo histórico con sus  bases, sus masas  y  su  pueblo.  


Atentamente:  


Julio  A.  Ramírez Muñoz






                 

miércoles, 13 de junio de 2012

Respuesta a Fidelio Despradel




No  es  cierta,  Sr.  Fidelio  Despradel, su afirmación que  reza: " Alianza y su candidato lograron lo que ningún partido emergente había podido hacer en toda la historia política post trujillista. Ni siquiera el PLD liderado por el profesor Juan Bosch logró, después de cinco años de trabajo, alcanzar más que 18,000 votos en su primera prueba." (FD).  

El  Partido  del  Toro,  (PARTIDO  REVOLUCIONARIO  SOCIAL  DEMÓCRATA, PRSD),    asistió por  primera vez  a  un proceso comicial, habiendo cumplido apenas un  año de ser  fundado.  Con los  cincuenta  mil  votos que le fueron  contados,  llegó a sumar  un  síndico,  delegados municipales y  un  considerado  número  de regidores  repartidos por  los  municipios del  país.

Tres días  antes  de  la  fecha  del  acto  electoral,  el  Presidente del  partido,  Hatuey  De  Camps,  fue  trasladado  en  ambulancia  para ser  tratado  de emergencia  de  una dolencia tan  grave que sus  contendores pusieron  a recorrer por todos  los mentideros políticos las  más  falsas y  funestas  afirmaciones  sobre su  estado de  salud  sin  que  nadie  alcanzara estar a  tiempo para evitarlas  o  desmentirlas.

Muchos  candidatos se  desbandaron como abejas sin reina.  Todas las  artes  infernales,  señaladas  hoy  por  Fidelio  Despradel  en  su  escrito publicado  en  el periódico  El  Nacional,  edición del  día diez del  presente mes,  denunciando las  travesuras  malignas del PLD, les  fueron  aplicadas en esa ocasión  a nuestro  Partido del Toro, en  un acto  de  coalición  no  concertada en  la JCE pero sí en  las  mesas, entre los  voraces y beligerantes  candidatos municipales y congresuales de las  dos fuerzas  políticas  mayores  de  ese momento.

Los esfuerzos por hacernos  representar por  un  número  de  delegados acorde con nuestro  trabajo electoral, fueron inútiles  ante el conjunto de avasallantes circunstancias que nos dejaban  tan desarmados  y  desvalidos,  aunque  no  devaluados.  Nuestro  candidato  a senador,  Juan Hubieres, fue trancado en  la fortaleza de la Policía Nacional de Monte  Plata, hasta  que concluyó el "magnífico" hecho electoral  de ese 16 de  Mayo, mientras tanto, durante la  escaramuza  dirigida  a provocar su detención y  con  ello  la  neutralización  o  anulación total de las  estrategias previstas  para paliar las  los  efectos de las consabidas  mañoserías  electorales conducidas  por  los principales  actores  del escenario electoral, se extraviaría el  portafolios contenedor de los valores monetarios con  los que se debía compensarles  los  viáticos a los delegados del Partido  del Toro ante todas  las  mesas electorales de la provincia. Los  votos de nuestros electores,  ya sin nadie que  nos  representara  ni  velara  por su  verificacion,  fueron sorteados en las mesas como  jifa en  baquiní  sureño entre nuestros  contradictores del momento, dos  de las  fuerzas  mejor entrenadas en el viciado  del  alma de la Democracia: las elecciones abiertas  a  todo  el universo  ciudadano.

No  obstante, al  PARTIDO DEL  TORO le fue  asignado,  sin  regateos,  el  uno  y  medio  porciento de  la  votación  nacional. Nosotros, los  miembros y  dirigentes del  Partido del  Toro (PRSD),  saludamos  los avances  electorales de  Alianza  País y sus dignos  candidatos  a  la  Presidencia  y  la Vicepresidencia de  la República, pero  lo cierto es  que  nuesro partido si obtuvo cincuenta mil votos en  su  primera convocatoria electoral del  2006,  muy  a  pesar de  las reparticiones  que  de los  votos de  sus  sufragantes  se  efectuaron en dicha ocasión.

lunes, 11 de junio de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXXIX, LA BURLA DEL PROCESO DE 1994

Los funestos precedentes que han signado nuestros procesos electorales,  heredados de los tiempos que precedieron la denominada Era de Trujillo, nos han seguido como fantasmas invencibles y sempiternos. El desmérito, la truculencia ilegal y las colusiones antipatrióticas  caracterizaron  los procesos electorales desde el 1966 hasta 1978, hechos de cuyas mascaradas antidemocráticas no duda ningùn analista, polìtico o historiador respetable.


Los procesos de 1986, 1990, 1994 y 1996, fueron todos casos de vergonzosos retorcimientos conspirativos contra la legitimidad democrática, burlas a las leyes nacionales, cuyos detalles incluyen la manipulación de las contradicciones internas del PRD,  hasta llevarlas a que el presidente Jorge Blanco le cediera el Gobierno a Joaquín Balaguer  en  un  insólito  acto  de sumisión y doblez ante los revanchismos  internos, así como la manipulación por el propio  Balaguer sobre las decisiones del PRD, previamente a las elecciones del 1990, provocando que pariera  dos partidos distintos y evitando la participación electoral de la franquicia original  del  PRD.  


La burla del proceso de 1994, por ser  de  conocimiento universal,  no precisa de mucho que explicar,  el candidato ganador, José Francisco Peña Gómez, luego  de que el Dr. Balaguer  reconociera y  aceptara que el  acto electoral fue  toda  una  trapaza contra-democrática, fue  entrampado y conducido a aceptar una extraña negociación que finalmente lo dejó fuera del poder y dio paso al surgimiento del PLD como partido gobernante, tras una serie de negociaciones ingenuas y humillantes contra la democracia vilipendiada y estuprada  a base de  trucos  políticos  seudodemocráticos.


Previo a las elecciones del 2000, las luchas por la precandidatura a la presidencia, diputada internamente en el PLD,  fue marcada por el arrebato propiciado contra Jaime Devid Fernández, para entonces, nada menos que Vice-presidente de La Repùblica  en  plena vigencia,  hecho que mantuvo un  distanciamiento de años entre ambos importantes y altos dirigentes del PLD. 


Ya durante el proceso electoral nacional por la misma Presidencia, el retorcijón dirigido a parar el segundo lugar que  pareciera indiscutible, con el que aventajaba Balaguer al candidato del PLD, Danilo Medina, -paradoja imprevista por los protagonistas de la artimaña-, facilitó el triunfo de Hipólito Mejía en primera vuelta, al ser provocada un disminuciòn muy sensible del universo de votantes, al serle conculcado el derecho al voto a centenares de miles de militantes del Partido Reformista, mediante la compra de sus documentos de votación,  llevando  así  a  subir la porción  relativa de  votantes correspondiente a la  candidatura del  PRD  y sus aliados.. 


Luego, en el 2004, con Hipólito Mejìa como gobernante, se concreta el atropello flagrante a la dignidad nacional mediante la transacción ilegítima que mediante la compra monetaria se doblegó al Poder Legislativo para que deformara la Constitución Nacional y repusiera la legalidad, -pero no la legitimidad-, del derecho a la repostulaciòn presidencial del presidente en ejercicio, hecho que concedió al país un proceso electoral accidentado y amenazado de intenciones inconfesables. 


Una  vez  más, el  PLD,  junto  al  Partido  Reformista,  actuó  diligentemente  para que  fuera aprobada  la  reforma propiciada  por la parte gobernante del  PRD, seguro ya, el  PLD, de que dicha  decisión  aseguraba  la  disidencia  interna de muy  importantes miembros de la alta dirigencia  perredeista, con lo cual, aseguraba  de  nuevo la  manipulación de  las decisiones  a lo interno  del PRD  y su inevitable  debilitamiento,  hecho que  lo  llevó  a  la  irremisible  derrota del  proceso  electoral  del  mismo  año.


Acercada la próxima contienda electoral nacional, los procesos internos fueron caracterizados por los mismos desacreditados ejemplos de manipulaciones de las voluntades de los mismos feligreses de ambos partidos, en el PLD, el precandidato vencido, Danilo Medina, terminó recluido en el silencio y amargado después de pronunciar la frase lapidaria: ¨El Estado me venció". 


 Mientras, por el lado del PRD, Miguel Vargas Maldonado le arrebataba la candidatura a Milagros Ortiz Bosch valiéndose de las mismas malas artes que condujeron al PLD a decidir a quien prefería como candidato presidencial, verificándose su estrategia vaciando sus voluntades para favorecer a Miguel Vargas mediante el padrón abierto que fulminó las aspiraciones de Doña Milagros Ortiz.


Llegado el proceso electoral del 2010, convertido el mismo en un caso de excepción en el que se decidiría el destino de la orientación política del poder legislativo durante los próximos seis años, incluído el período de los futuro cuatro años del próximo gobierno, es decir, un caso de decisiones críticas, el PLD aplicó todo el poder de sus influencias para gravitar sobre el poder electoral cuyos aposentos íntimos se hallaban en reconocidos despachos de la misma Junta Central Electoral, que decidió siempre en un único sentido cualquier caso cuyos resultados parecieran controvertidos o merecedores de alguna mediación. 


Así miso se aplicaron todas las artes harto manidas de valerse del poder económico que facilita el Gobierno de El Estado para pagar a cualquier precio la generalidad de los espacios mediáticos,  la captación de tránsfugas, el soborno de delegados electorales y colegios electorales con lo que se grangeó la obtención de todos los escaños senatoriales y la gran mayoría de los diputados todo a pesar de que el PRD obtendría una votación bastante alta,  por encima del cuarenta por ciento, hasta mayor, como partido individual, que el propio partido oficial. 


Finalmente, arribamos al proceso pre-electoral para la presidencia 2012 - 2016,  Miguel Vargas lucía como el candidato presidencial sin oposición valedera que amenazara sus intenciones, llegádole el momento de decidir en su proceso interno, los perredeístas fueron de nuevo pillados, el PLD, desde El Gobierno, aplicó una vez más su capacidad para decidir, aprovechó de nuevo la debilidad del padrón abierto e hizo inclinar la decisión, a través de sus tácticas políticas bien afinadas y  su magnífico control de su militancia,  en favor del pre-candidato que, según sus apreciaciones, les serviría el pleito más cómodo. 


Siguiendo la secuencia de todos los hechos relatados, hemos de llegar a una conclusión única: El PRD ha sido manipulado por la voluntad de sus contrarios, tanto que, debemos recordar, que la entrega del poder atenuado, en el 1978, sólo se logró después de cederle el control del Senado, que para entonces controlaba el Poder Judicial,  al Partido Reformista. Hoy, una vez más, los mensajeros de las fuerzas externas continúan tomando las decisiones en ese partido de gran vocación democrática,  extendido en la tradición dominicana tanto como una religión oficial de Estado. 


Hoy, cualquier analista político que se respete, sabe, conoce, que el último proceso electoral estuvo viciado de la peor conducta que corroe nuestro sistema de comicios: la compra de documentos para impedir la votación de los posibles concurrentes, sin embargo, estos hechos atraparon al PRD enredado en una serie de diatribas internas tan graves que, una vez más, el PLD, desde su posición de partido gobernante, pudo penetrar todos los flancos debilitados de la estructura corroída por las guerras internas del PRD y evitar que su indiscutida fuerza de masa evitara la conspiración que permitió de nuevo que la ilegitimidad le arrebatara la oportunidad de gobernar.


 Las dudas sobre la legitimidad del gobierno recién electo ha sido señalada por el presidente de nuestro partido, Hatuey De Camps, y  puesta en relieve por el propio Presidente de la Junta Central Electoral en su discurso formal, pronunciado al momento de entregarle los certificados de elección a los candidatos electos para Presidente y Vice-Presidente de La Nación, Don Danilo Medina y Doña Margarita de Fernández, respectivamente. Leamos este fragmento tomado de la publicación oficial del discurso de orden pronunciado por el Sr. Presidente de la JCE, Roberto Rosario: 




"Esta legalidad y legitimidad ha sido ganada palmo a palmo en cada tramo del proceso electoral concluido, tal como establece el artículo 209 de la Constitución, el Presidente y la Vicepresidenta de la República en buena lid obtuvieron “…más de la mitad de los votos válidos emitidos”, siendo innecesaria una vez más la realización de una segunda vuelta el último domingo del mes de junio del año en curso."

“Los dadores de legitimidad” o “los negadores de legitimidad” son los ciudadanos y las ciudadanas que habitan en la República Dominicana y son parte de este Estado social y democrático de derecho y nadie, absolutamente nadie, puede atribuirse la vocería de una voluntad que acaba de ser expresada con total diafanidad, más que los propios electos. "

"Señores Presidente y Vicepresidenta electos, como portadores que son de la legitimidad de origen, corresponde ahora con sus actos ganar día a día la legitimidad de resultados, es decir, sus hechos en la ejecución de las políticas públicas deben ser cónsonos con las promesas y propuestas que ofertaron a los ciudadanos y que éstos libre y voluntariamente aceptaron, esto será lo que determinará que en su momento el soberano los evalúe y él y más nadie determine qué tan legítimas son sus ejecutorias."  (Roberto Rosario).


Esta respuesta, una alusión evidente al señalamiento de ilegitimidad en el que se batirá el próximo gobierno,  hecho por Hatuey De Camps, deja al desnudo la preocupación que esta situación provoca a nivel general en toda la población pensante, consciente de la fragilidad latente en la disponibilidad de respaldos masivos frente a las ejecutorias de el próximo jefe del Poder Ejecutivo,  Don Danilo Medina. 


El PRD siempre ha puesto el mayor grado de sensatez, el mayor grado de sacrificio en favor del fortalecimiento de la democracia, siempre ha aceptado las negociaciones que permitieron la continuación del sistema democrático,  en este momento, donde de nuevo ha puesto su mayor grado de sensatez, buena voluntad y sacrificio. 


El Gobierno por instalarse, encabezado por Don Danilo Medina, ha de procurarse una asociación sana, democrática, inteligente y productiva con los representantes de la oposición política, consensuando sin atropellar, sin buscar aplastar ni matar la cabeza de la Democracia que la constituye el consenso político.  


La tradicional ruta de las truculencias debe ser corregida. Danilo Medina, como organizador político, arreglador de consensos,  teórico del discurso democrático, ha ganado sobresaliente fama,  hemos de esperar que la misma valga para manejar de modo exitoso un proyecto de gobierno que se dirige, según lo prometido, a terminar dentro de cuatro años, un período corto para decir sin hacer, pero largo para hacer lo que se dice que hará.  


La Ruta de los discursos sin hechos, la de los atropellos, la de la corrupción y sus excusas, la de los insultos dirigidos contra todo quien no reconozca aquellos santos que estarían por encima del bien y del mal, tiene que ser corregida en pos de una administración seria, ajustada y de rendimientos sociales óptimos,   


Por su parte, el PRD está obligado a ser sometido a un proceso de reconstrucción, de redefinición de su rol polìtico, de  reorganización de sus estructuras dirigenciales y  la fijación clara de sus ideas, sus grados de flexibilidad, la frontera de sus propósitos y sus rendimientos, -reingeniería interna-, la llamarían los técnicos de la vanguardia gerencial.


La Ruta tiene que ser corregida. Los aportes del Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro, junto a su Presidente, Hatuey De Camps, aportaron las estrategias lógicas que condujeron a la condición de alianza triunfadora, no obstante, el arrebato consumado se impuso.  


La  Ruta  hacia  una  dictadura institucional,  ilustrada de guetos intelectuales al estilo del  mejor  concentrado  fascismo latino,  ha  sido advertida  y  tiene  que ser corregida  a  tiempo, un  liderazgo maduro,  equilibrado,  de prístina  formación  democrática al  tenor  de  la actualización  racional  del sentido de Estado de Derechos  Sociales  enfocados hacia los  centros  de  la sociedad  mayoritaria, alejado de las  aberraciones  extremistas  propias  de los  flujos sociales turbulentos. 


La Ruta  Corregida es la ruta del orden, la  ruta de  la democracia  amplia, la  que  se  extiende  hacia  la  trascendencia  de  los  derechos de  las fuerzas  impulsoras de  la economía  del capitalismo y de sus  instituciones derivadas, El PRD  tiene  que  darse  cuenta de que  sus  decisiones  están  siendo  manejadas  por un titiritero  agudo,  inteligente  y  sagaz:  Leonel  Fernández  junto al  PLD.  La  Ruta tiene que  ser  Corregida.

domingo, 27 de mayo de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA. XXXVIII, PAR USO DE SU DIGNIDAD Y EXCELENCIA PRESIDENCIAL

Una vez más fue consumado el temido  estupro por cuenta  del administración de El Estado contra la voluntad popular  de la ciudadanía dominicana que mediante  la  decisión consensual expresada  a través  de unos  comicios nacionales  buscaba reconducir la  situación  de  derroche que  vienen  protagonizando  nuestras  autoridades  vigentes en  la  administración de los  gastos oficiales, los  fracasos en  la obra educativa y en el sano control de la criminalidad.

Hoy, ante el hecho consumado, una vez más, el compromiso supremo  por la paz y  la nobleza exhibida  por la  ciudadanía  burlada y la  sensata  resignación de sus  líderes pillados,  asumieron  el sacrificio de  acerptar  esperanzados para conceder la confianza ante las  promesas  de  unidad, conciliación y pluralidad  en el  ejercicio de un gobierno que quisiéramos suponer  que  se tornaría  capaz  de  cambiar y corregir la ruta de  las prácticas desacreditadas  por perniciosas aventuras  en el  gasto público  y  corriente  de los  ingresos  oficiales.

Nuestro PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El  Partido del Toro, se dispone a vigilar desde la firmeza de  sus atalayas morales,  políticas y pragmáticas,  los augurios  auspiciosos  de, cuando   menos, "mejorar  lo que está  peor", ya que maniatado al aparato político que lo sustenta, poco, muy poco es lo que se puede presagiar en cuanto  a expectativas mayores como para ver  "hacer  lo que nunca  se ha hecho",  en materias de tantas urgencias como la flexibilización de los  ingresos  brutos  del aparato económico de nuestro  sistema comercial y  social,  de  modo que las fosas que separan las  oportunidades de  crecimiento humano de  los  ciudadanos  de menos  ingresos  sean puenteadas con pases de honor en algunos  puntos del hecho mismo  del capitalismo del Siglo XXI que  así lo demanda en esta de  hoy,  Sociedad  de la  Información, para  su propia estabilización, asentamiento firme, crecimiento  y  bienestar,  sin  ni siquiera  pensar  en  principios  sobre sacrificios  que  procuren  justicia  social  más allá de las ventajas que  una magnífica educación le garantizaría al avance del  capital que  se  multiplica  al  ser conducido  carretenado  sobre los  carriles del  modernismo empresarial.

A  Danilo  Medina  se le  conceden  virtudes como  la  de  estudioso de los  sistemas  políticos,  la  conducción económica  de los  estados  y  de  la  ingeniería  de los hechos empresariales.  Quienes con proximidad alguna vez  lo  hallamos  escuchado  expresar  sus  pareceres sobre el  hecho gubernamental,  habremos  podido  apreciar la aparente firmeza  de  sus conocimientos  y  supuestas  convicciones  sobre  las  ventajas sociales  que  para toda  la  sociedad  como  conjunto  rinde  una  educación  colectiva extendida y  avanzada.  Ojalá  llegara  a  pasar del  discurso  a  los  pasajes  terrenales,  al  pisar  de sus  botas de  trabajo por  entre los fangales  de  las  abyecciones  sociales que  generan la miseria  y el analfabetismo.

El  legajo de  compromisos bajo  el cual  se sustentó  y se comprometió  el acuerdo electoral suscrito  por Hatuey  De Camps,  Presidente del  Partido del  Toro  y  Hipólito  Mejía,  ex-candidato presidencial a  quien  comprometimos  nuestro respaldo  electoral,  constituye un  referente sabio,  ético  y  técnico  que bien puede servirle al  backup  de iniciativas  gubernamentales  previstas  por  los  asesores técnicos  del  ya  visible futuro presidente del  Gobierno que se  inaugura el  próximo mes  de Agosto. Sobre  dicho  documento desde  nuestro partido no pretendemos  reclamar  derechos  de  propiedad  alguna,  por  el contrario, se   lo  entregamos  incondicionalmente  "para  su  conocimiento  y mejor  uso de Su Dignidad  y  Excelencia  Presidencial",  con  miras  a  ayudarle  a seguir  los  caminos de  La  Corrección de  la  Ruta hasta ahora seguida.

La Ruta  tiene  que  ser  corregida. Hatuey De  Camps, es un  referente  de  experiencias  múltiples,  intensas  y  extensas cuyas palabras deben ser escuchadas  y muy tomadas para contar con  las  mismas.

Danilo  Medina  ha  sido  concedido del poder político  y de la  oportunidad que este implica  para crecerse,  sus  capacidades  técnicas, su liderazgo y sus voluntades políticas serán  expuestas a la  fragua  de  las  pruebas.   Si  la  sinceridad supuesta y confiada con  ojerizas, pero como concesión de buena voluntad por parte del  pueblo y sus líderes  al gobierno por  instalarse, cuenta  con firmeza  de propósitos auténticamente democráticos,   al momento  de  proponerse  Corregir  la Ruta para la  más sana conducción de  la administración de  El Estado  Dominicano, nuestro consejo es: el  conductor  en jefe del  mismo debe  escuchar  y tomar en cuenta las  opiniones  de  Hatuey  De Camps.

jueves, 17 de mayo de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXXVII, CONTRA EL ATROPELLO DE LAS ASPIRACIONES DE DANILO MEDINA




Cuando Hatuey  De Camps,   presidente  del  El  Partido  del  Toro, PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA,  PRSD,   conoció  del  atropello perpetrado  contra las  aspiraciones de Danilo  Medina, atropello  que fue convertido en arrebato del proceso convencinal interno de su  partido,  al  enfrentar y oponerse al hoy consumado  propósito re-eleccionista del  2008, por parte del presidente Leonel  Fernández,  luego del  mandato  2004-2008, le envió  varias  señales  indicadoras  de que  su  oportunidad  real  de  proclamar con valor y firmeza  la independencia de sus  fueros políticos,  como demócrata cultivado,  convencido  y  maduro, le había sido  servida en  bandeja dorada.

Sin embargo, le  fallaron los plomos del corage político  y la  razón   para  asumir una decisión  tan  pesada, tan  libre, que demandaba  tanta  cordura imaginativa. En estos  momentos,  luego  de  mantenerse  humillado bajo  las amarras del  conservadurismo  supino  que  finalmente  le ha  regalado  una manzana,  -si  no envenenada, por  lo menos podrida-,  totalmente comida por larvas y alimañas  adultas que ninguna masa le dejan para servirle  a propósito  sano  alguno que sus teorías políticas les puedan exigir para servirle a su  pueblo, a  sus ideales,  a  sus  principios  mil veces expuestos  en  cartillas, discursos  y  cursillos de formación política. Hoy se  ha visto compelido a  cabalgar  a  través  de  esta  campaña electoral  con las  árganas de  su  discurso  y  sus  propuestas cargadas  de  crímenes,  intolerancias,  manipulaciones  arteras sobre  todos  los  poderes  de El  Estado, un poder  legislativo  secuestrado  desde  adentro por su propio partido para durar todos los  próximos cuatro  años    lo  mismo  que  el poder judicial,  el  poder electoral, la  cámara  de cuentas  y,  aun peor,  obligado a  exhibir  como  válidas  las  actuaciones  de  los  peores  ejemplos  servidos por  sus  colegas  de  PLD  durante  su  paso  actual  por  la  administración pública. a quienes  se  les  haría  casi  imposible  de  cuestionar,  menos  denunciar,  mucho  menos  atreverse  a  sugerir  que  pudiera sustituirlos y jamás a pensar en reclamarles judicialmente sobre sus  comportamientos,  en  en caso de un hipotético  triunfo  suyo.

Por  el contrario, el  candidato Danilo  Medina,  ha  quedado  inminentemente obligado  a  sobrellevar  todo el gravoso fardo  de coalescencias  impúdicas  en las  que  han coincidido sus tíos,  hermanos,  hermanastros y  sobrinos  políticos de  su partido,  totalmente  impedido para  perseguir  las  asociaciones colusivas  que  hoy  hacen  olas  y caracterizan la conducta de las  cabezas  que  encarnan  la  función  pública  del  gobierno encabezado por  el Dr.  Leonel  Fernández.  Estas,  y no  otras, son las  razones por  las  que  luce imposible que el favor de las masas en estos  momentos vaya  a ofrecerle su  respaldo a Danilo Medina,  un conspicuo dirigente político que  ostenta los  más altos rangos  y honores  históricos  en en su partido  pero ahora   mismo  penosamente  atrapado entre las patas  de los  caballos  de  su mismo  y propio partido  al que tanta  vida  le ha  dedicado.

Hoy, cuando el hecho político pre-electoral re-edita  la  situación de  rechazo  popular  masivo  que  se  verificara  en  los  años setenta  contra  la  conducción  de  los gobiernos  dirigidos  por  el  Dr.  Joaquín  Balaguer,  también  se  re-edita la  misma  presión contra-democrática  dirigida  a  retorcer  la  autenticidad  de  la  decisión  popular  masiva  que  se manifiesta  como  protesta  y  rechazo contra  el actual  estado de la  administración  del  presente  gobierno.

Las   mismas fuerzas del  poder  capaces  de  reducir el   robusto poder  electoral  de la ciudadanía  a  un  bulgar espantajo  caricaturesco  de  acto  democrático,   diseñado  por  las  mismas inteligencias  de la  maldad  de  aquellos  años y aposentado  en las mismas  habitaciones  de  la  mismísima Junta  Central  Electoral,  lo  mismísimo  de  los   intentos  del   1978,  así  de  igual espero  yo  que habría  de  ocurrir  esta  vez,  si  los  mismos  apagones,  -hoy serían  apagones  electrónicos y digitales-,  ocurrieran:  el  poder  de  la razón  y la sensatez  reunidas  de  todos  los  sectores  ciudadanos  y  la  solidaridad  internacional,  se  opondrán  y  el triunfo  de la  voluntad  popular  habrá  de imponerse  triunfadora.

La  Ruta  de las  truculencias  electorales, tiene que  ser corregida, el  Partido del Toro guiados por su  presidente  Hatuey De Camps, hemos  conformado  esta alianza junto  al  PRD,  para respaldar  a Hipólito  Mejía,  para  garantizar la  claridad  absoluta  del  inminente  triunfo electoral del próximo  domingo,  día  20  de  Mayo de este  año  2012,   lo defenderemos del  mismo modo  que  lo  hicimos, también encabezados  por  el  mismísimo  Hatuey De  Camps, como  lo hicimos en el  1978. La Ruta  será  La  Ruta Corregida con  la  seguridad  y  firmeza de  nuestro  Partido del Toro  y de su presidente.