sábado, 30 de junio de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XL, CARTA ABIERTA AL DOCTOR NELSON ESPINAL


CARTA  ABIERTA  AL DR.  NELSON  ESPINAL  BAEZ


Muy  Distinguido  Dr. Espinal  Báez:

Con  muchísimo  agrado he recibido  la  información  pública actualizada al día de hoy que nos deja saber que acaba  Ud. de proponer sus  servicios profesionales, -harto bien reconocidos y magníficamente acreditados-, para emburujarse con  el caso  de la resolución  y  reconducción de las divergencias óbice centrales que mantienen encontradas frontalmente las miradas entre los más dintinguidos e influyentes líderes del  PARTIDO  REVOLUCIONARIO DOMINICANO, PRD, organización  ésta que acaba de mostrar al  mundo  sus  muy  acendrados  poder  electoral y respaldo social  como partido  que cuenta con  el mayor balance individual, distante de todas las demás fuerzas políticas dominicanas separadamente consideradas.

Estoy  convencido de  que entre el  arsenal  de  recursos prácticos y exitosos con los que cuenta su portafolios profesional y experiencial,  hallará Ud.  el  arma  más adecuada a los contradichos para su  resolución en breve y oportuno plazo, repartiendo los panes de la razón de  la forma más inteligente, equilibrada y, sobretodo,  conveniente ante  los  intereses morales  y  patrióticos  de  los militantes y  líderes involucrados  y,  aun  más,  de  los  intereses  nacionales  atinentes a todos los dominicanos.

 Por  mi  parte,  en  esta tarea, digna demás, ha de involucrarse cualquier  recurso humano,  logístico,  político  y  moral que implique su fructificación feliz.  En  tal  sentido, aprovecho para hacer  una sugerencia relacionada  con  el  interés de  la colectividad  interna del  PRD,  mostrada fehacientemente  durante  el proceso  electoral recién  concluido, la  cual  va en  el  sentido  de  que  sean convocadas todas las partes que políticamente  han  incidido o han sido  afectadas desde el origen del conflicto mismo,  el cual estaría  basado, razonablemente  analizado, en las disparidades de  criterios surgidas con respecto  a  la  modificación de La Constitución de  La República  Dominicana, votada y  botada  durante el año  2002. Sin dudas, la  semilla  de  las  tensiones que posteriormente devinieron en  acuerdos y cambios en  los que se cultivaron y alimentaron  los tirones de  hoy,  fue plantada bajo la  sombra  de aquellas  decisiones validadas en su momento por varios miembros de alta dirección  del  PRD, mismos son los que hoy se baten como consecuencia de aquella decisión que en  su momento los  unía contra  quienes se atrevieron a denunciar los hechos  de entonces.

En consecuencia, una medida  de revisión  profunda  y coherente, capaz de basar  un proyecto de redefinición en la gerencia política, la sistematización  administrativa  y la reafirmación ideológica de este Partido, ha  de iniciarse tomando  como  punto de partida  las  posiciones  y los  actores  internos  de la organización, momentos antes de la  decisión  de  procurar la modificación de la  Constitución  De La República Dominicana  que  concluyó con los  cambios  introducidos  en Julio del  2002.


Hatuey De  Camps,  Hipólito  Mejía, Miguel Vargas, Rafael Suberbí Bonilla,  Enmanuel Esquea Guerrero, Ramón Alburquerque, Hugo  Tolentino  Dipp,  Andrés Bautista  y  Vicente Sánchez Barett, deben  ser  llamados  a deponer  posiciones,  a llamar a sus partidarios, seguidores, orientadores y orientados suyos  recoger  todas  las acciones contravinientes a la  unidad partidaria, encaminadas  a raíz  de  los  tropiezos  ideológicos  que produjeron aquellos saltos y caídas  que  hoy se  procuran allanar. 


Deben  ser  revocadas  todas las  resoluciones dirigidas a desconocer acuerdos, revocar  militancias,  dirigencias, autorizaciones  y demás,  tanto contra Hatuey De Camps y demás  dirigentes  que  entonces expresaron  posiciones contrapuestas al  proyecto de modificación  de La  Constitución,  así  como las  resoluciones  votadas  contra Miguel Vargas y otros  dirigentes, a  raíz de las disparidades  surgidas al  tenor  del proceso electoral recientemente concluido. Asimismo,  debe ser  revocada  la  renuncia  de  Hatuey  De  Camps. Debe  convocarse a reconocer y  adoptar un  proceso inmediato  de sistematización  profesional,  de reingeniería administrativa de la documentación y los procedimientos   formales  que  sustentan  la organización  así como al  rediseño del  proyecto de  formación política  de todos los  cuadros militantes del partido. La Ruta tiene  que  ser  corregida.  


Todo gran negociador de  conflictos,  verbigracia  cual lo  es  el Dr.  Nelson  Espinal,  va  bastante cómodo  cuando  los  objetivos  y  reclamos  fundamentales  de  los encontrados  resultan  ir  dirigidos en  el  mismo  sentido, es decir,  tras  los mismos  objetivos  que lo procuran cada uno  con la misma entrega. En  este  caso,  la unidad  interna del  PRD  y el interés  nacional de  preservarlo  como  instrumento  idóneo de  la  democracia dominicana,  ha  sido  el  confeso  propósito de todos  los implicados,  El  Dr. Nelson Espinal  sabe  que  ninguno  se  ha  de  devolver  de  ese  gran  objetivo,  que  todos  están  dispuestos a  sacrificar posiciones, reconocer  intransigencias  y  remediar los  arañazos  cicatrizados. 


En buena  hora llega Ud. Dr. Espinal.  En buena  hora ha  de  producirse  la reconciliación  nacional del  perredeísmo histórico con sus  bases, sus masas  y  su  pueblo.  


Atentamente:  


Julio  A.  Ramírez Muñoz






                 

miércoles, 13 de junio de 2012

Respuesta a Fidelio Despradel




No  es  cierta,  Sr.  Fidelio  Despradel, su afirmación que  reza: " Alianza y su candidato lograron lo que ningún partido emergente había podido hacer en toda la historia política post trujillista. Ni siquiera el PLD liderado por el profesor Juan Bosch logró, después de cinco años de trabajo, alcanzar más que 18,000 votos en su primera prueba." (FD).  

El  Partido  del  Toro,  (PARTIDO  REVOLUCIONARIO  SOCIAL  DEMÓCRATA, PRSD),    asistió por  primera vez  a  un proceso comicial, habiendo cumplido apenas un  año de ser  fundado.  Con los  cincuenta  mil  votos que le fueron  contados,  llegó a sumar  un  síndico,  delegados municipales y  un  considerado  número  de regidores  repartidos por  los  municipios del  país.

Tres días  antes  de  la  fecha  del  acto  electoral,  el  Presidente del  partido,  Hatuey  De  Camps,  fue  trasladado  en  ambulancia  para ser  tratado  de emergencia  de  una dolencia tan  grave que sus  contendores pusieron  a recorrer por todos  los mentideros políticos las  más  falsas y  funestas  afirmaciones  sobre su  estado de  salud  sin  que  nadie  alcanzara estar a  tiempo para evitarlas  o  desmentirlas.

Muchos  candidatos se  desbandaron como abejas sin reina.  Todas las  artes  infernales,  señaladas  hoy  por  Fidelio  Despradel  en  su  escrito publicado  en  el periódico  El  Nacional,  edición del  día diez del  presente mes,  denunciando las  travesuras  malignas del PLD, les  fueron  aplicadas en esa ocasión  a nuestro  Partido del Toro, en  un acto  de  coalición  no  concertada en  la JCE pero sí en  las  mesas, entre los  voraces y beligerantes  candidatos municipales y congresuales de las  dos fuerzas  políticas  mayores  de  ese momento.

Los esfuerzos por hacernos  representar por  un  número  de  delegados acorde con nuestro  trabajo electoral, fueron inútiles  ante el conjunto de avasallantes circunstancias que nos dejaban  tan desarmados  y  desvalidos,  aunque  no  devaluados.  Nuestro  candidato  a senador,  Juan Hubieres, fue trancado en  la fortaleza de la Policía Nacional de Monte  Plata, hasta  que concluyó el "magnífico" hecho electoral  de ese 16 de  Mayo, mientras tanto, durante la  escaramuza  dirigida  a provocar su detención y  con  ello  la  neutralización  o  anulación total de las  estrategias previstas  para paliar las  los  efectos de las consabidas  mañoserías  electorales conducidas  por  los principales  actores  del escenario electoral, se extraviaría el  portafolios contenedor de los valores monetarios con  los que se debía compensarles  los  viáticos a los delegados del Partido  del Toro ante todas  las  mesas electorales de la provincia. Los  votos de nuestros electores,  ya sin nadie que  nos  representara  ni  velara  por su  verificacion,  fueron sorteados en las mesas como  jifa en  baquiní  sureño entre nuestros  contradictores del momento, dos  de las  fuerzas  mejor entrenadas en el viciado  del  alma de la Democracia: las elecciones abiertas  a  todo  el universo  ciudadano.

No  obstante, al  PARTIDO DEL  TORO le fue  asignado,  sin  regateos,  el  uno  y  medio  porciento de  la  votación  nacional. Nosotros, los  miembros y  dirigentes del  Partido del  Toro (PRSD),  saludamos  los avances  electorales de  Alianza  País y sus dignos  candidatos  a  la  Presidencia  y  la Vicepresidencia de  la República, pero  lo cierto es  que  nuesro partido si obtuvo cincuenta mil votos en  su  primera convocatoria electoral del  2006,  muy  a  pesar de  las reparticiones  que  de los  votos de  sus  sufragantes  se  efectuaron en dicha ocasión.

lunes, 11 de junio de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXXIX, LA BURLA DEL PROCESO DE 1994

Los funestos precedentes que han signado nuestros procesos electorales,  heredados de los tiempos que precedieron la denominada Era de Trujillo, nos han seguido como fantasmas invencibles y sempiternos. El desmérito, la truculencia ilegal y las colusiones antipatrióticas  caracterizaron  los procesos electorales desde el 1966 hasta 1978, hechos de cuyas mascaradas antidemocráticas no duda ningùn analista, polìtico o historiador respetable.


Los procesos de 1986, 1990, 1994 y 1996, fueron todos casos de vergonzosos retorcimientos conspirativos contra la legitimidad democrática, burlas a las leyes nacionales, cuyos detalles incluyen la manipulación de las contradicciones internas del PRD,  hasta llevarlas a que el presidente Jorge Blanco le cediera el Gobierno a Joaquín Balaguer  en  un  insólito  acto  de sumisión y doblez ante los revanchismos  internos, así como la manipulación por el propio  Balaguer sobre las decisiones del PRD, previamente a las elecciones del 1990, provocando que pariera  dos partidos distintos y evitando la participación electoral de la franquicia original  del  PRD.  


La burla del proceso de 1994, por ser  de  conocimiento universal,  no precisa de mucho que explicar,  el candidato ganador, José Francisco Peña Gómez, luego  de que el Dr. Balaguer  reconociera y  aceptara que el  acto electoral fue  toda  una  trapaza contra-democrática, fue  entrampado y conducido a aceptar una extraña negociación que finalmente lo dejó fuera del poder y dio paso al surgimiento del PLD como partido gobernante, tras una serie de negociaciones ingenuas y humillantes contra la democracia vilipendiada y estuprada  a base de  trucos  políticos  seudodemocráticos.


Previo a las elecciones del 2000, las luchas por la precandidatura a la presidencia, diputada internamente en el PLD,  fue marcada por el arrebato propiciado contra Jaime Devid Fernández, para entonces, nada menos que Vice-presidente de La Repùblica  en  plena vigencia,  hecho que mantuvo un  distanciamiento de años entre ambos importantes y altos dirigentes del PLD. 


Ya durante el proceso electoral nacional por la misma Presidencia, el retorcijón dirigido a parar el segundo lugar que  pareciera indiscutible, con el que aventajaba Balaguer al candidato del PLD, Danilo Medina, -paradoja imprevista por los protagonistas de la artimaña-, facilitó el triunfo de Hipólito Mejía en primera vuelta, al ser provocada un disminuciòn muy sensible del universo de votantes, al serle conculcado el derecho al voto a centenares de miles de militantes del Partido Reformista, mediante la compra de sus documentos de votación,  llevando  así  a  subir la porción  relativa de  votantes correspondiente a la  candidatura del  PRD  y sus aliados.. 


Luego, en el 2004, con Hipólito Mejìa como gobernante, se concreta el atropello flagrante a la dignidad nacional mediante la transacción ilegítima que mediante la compra monetaria se doblegó al Poder Legislativo para que deformara la Constitución Nacional y repusiera la legalidad, -pero no la legitimidad-, del derecho a la repostulaciòn presidencial del presidente en ejercicio, hecho que concedió al país un proceso electoral accidentado y amenazado de intenciones inconfesables. 


Una  vez  más, el  PLD,  junto  al  Partido  Reformista,  actuó  diligentemente  para que  fuera aprobada  la  reforma propiciada  por la parte gobernante del  PRD, seguro ya, el  PLD, de que dicha  decisión  aseguraba  la  disidencia  interna de muy  importantes miembros de la alta dirigencia  perredeista, con lo cual, aseguraba  de  nuevo la  manipulación de  las decisiones  a lo interno  del PRD  y su inevitable  debilitamiento,  hecho que  lo  llevó  a  la  irremisible  derrota del  proceso  electoral  del  mismo  año.


Acercada la próxima contienda electoral nacional, los procesos internos fueron caracterizados por los mismos desacreditados ejemplos de manipulaciones de las voluntades de los mismos feligreses de ambos partidos, en el PLD, el precandidato vencido, Danilo Medina, terminó recluido en el silencio y amargado después de pronunciar la frase lapidaria: ¨El Estado me venció". 


 Mientras, por el lado del PRD, Miguel Vargas Maldonado le arrebataba la candidatura a Milagros Ortiz Bosch valiéndose de las mismas malas artes que condujeron al PLD a decidir a quien prefería como candidato presidencial, verificándose su estrategia vaciando sus voluntades para favorecer a Miguel Vargas mediante el padrón abierto que fulminó las aspiraciones de Doña Milagros Ortiz.


Llegado el proceso electoral del 2010, convertido el mismo en un caso de excepción en el que se decidiría el destino de la orientación política del poder legislativo durante los próximos seis años, incluído el período de los futuro cuatro años del próximo gobierno, es decir, un caso de decisiones críticas, el PLD aplicó todo el poder de sus influencias para gravitar sobre el poder electoral cuyos aposentos íntimos se hallaban en reconocidos despachos de la misma Junta Central Electoral, que decidió siempre en un único sentido cualquier caso cuyos resultados parecieran controvertidos o merecedores de alguna mediación. 


Así miso se aplicaron todas las artes harto manidas de valerse del poder económico que facilita el Gobierno de El Estado para pagar a cualquier precio la generalidad de los espacios mediáticos,  la captación de tránsfugas, el soborno de delegados electorales y colegios electorales con lo que se grangeó la obtención de todos los escaños senatoriales y la gran mayoría de los diputados todo a pesar de que el PRD obtendría una votación bastante alta,  por encima del cuarenta por ciento, hasta mayor, como partido individual, que el propio partido oficial. 


Finalmente, arribamos al proceso pre-electoral para la presidencia 2012 - 2016,  Miguel Vargas lucía como el candidato presidencial sin oposición valedera que amenazara sus intenciones, llegádole el momento de decidir en su proceso interno, los perredeístas fueron de nuevo pillados, el PLD, desde El Gobierno, aplicó una vez más su capacidad para decidir, aprovechó de nuevo la debilidad del padrón abierto e hizo inclinar la decisión, a través de sus tácticas políticas bien afinadas y  su magnífico control de su militancia,  en favor del pre-candidato que, según sus apreciaciones, les serviría el pleito más cómodo. 


Siguiendo la secuencia de todos los hechos relatados, hemos de llegar a una conclusión única: El PRD ha sido manipulado por la voluntad de sus contrarios, tanto que, debemos recordar, que la entrega del poder atenuado, en el 1978, sólo se logró después de cederle el control del Senado, que para entonces controlaba el Poder Judicial,  al Partido Reformista. Hoy, una vez más, los mensajeros de las fuerzas externas continúan tomando las decisiones en ese partido de gran vocación democrática,  extendido en la tradición dominicana tanto como una religión oficial de Estado. 


Hoy, cualquier analista político que se respete, sabe, conoce, que el último proceso electoral estuvo viciado de la peor conducta que corroe nuestro sistema de comicios: la compra de documentos para impedir la votación de los posibles concurrentes, sin embargo, estos hechos atraparon al PRD enredado en una serie de diatribas internas tan graves que, una vez más, el PLD, desde su posición de partido gobernante, pudo penetrar todos los flancos debilitados de la estructura corroída por las guerras internas del PRD y evitar que su indiscutida fuerza de masa evitara la conspiración que permitió de nuevo que la ilegitimidad le arrebatara la oportunidad de gobernar.


 Las dudas sobre la legitimidad del gobierno recién electo ha sido señalada por el presidente de nuestro partido, Hatuey De Camps, y  puesta en relieve por el propio Presidente de la Junta Central Electoral en su discurso formal, pronunciado al momento de entregarle los certificados de elección a los candidatos electos para Presidente y Vice-Presidente de La Nación, Don Danilo Medina y Doña Margarita de Fernández, respectivamente. Leamos este fragmento tomado de la publicación oficial del discurso de orden pronunciado por el Sr. Presidente de la JCE, Roberto Rosario: 




"Esta legalidad y legitimidad ha sido ganada palmo a palmo en cada tramo del proceso electoral concluido, tal como establece el artículo 209 de la Constitución, el Presidente y la Vicepresidenta de la República en buena lid obtuvieron “…más de la mitad de los votos válidos emitidos”, siendo innecesaria una vez más la realización de una segunda vuelta el último domingo del mes de junio del año en curso."

“Los dadores de legitimidad” o “los negadores de legitimidad” son los ciudadanos y las ciudadanas que habitan en la República Dominicana y son parte de este Estado social y democrático de derecho y nadie, absolutamente nadie, puede atribuirse la vocería de una voluntad que acaba de ser expresada con total diafanidad, más que los propios electos. "

"Señores Presidente y Vicepresidenta electos, como portadores que son de la legitimidad de origen, corresponde ahora con sus actos ganar día a día la legitimidad de resultados, es decir, sus hechos en la ejecución de las políticas públicas deben ser cónsonos con las promesas y propuestas que ofertaron a los ciudadanos y que éstos libre y voluntariamente aceptaron, esto será lo que determinará que en su momento el soberano los evalúe y él y más nadie determine qué tan legítimas son sus ejecutorias."  (Roberto Rosario).


Esta respuesta, una alusión evidente al señalamiento de ilegitimidad en el que se batirá el próximo gobierno,  hecho por Hatuey De Camps, deja al desnudo la preocupación que esta situación provoca a nivel general en toda la población pensante, consciente de la fragilidad latente en la disponibilidad de respaldos masivos frente a las ejecutorias de el próximo jefe del Poder Ejecutivo,  Don Danilo Medina. 


El PRD siempre ha puesto el mayor grado de sensatez, el mayor grado de sacrificio en favor del fortalecimiento de la democracia, siempre ha aceptado las negociaciones que permitieron la continuación del sistema democrático,  en este momento, donde de nuevo ha puesto su mayor grado de sensatez, buena voluntad y sacrificio. 


El Gobierno por instalarse, encabezado por Don Danilo Medina, ha de procurarse una asociación sana, democrática, inteligente y productiva con los representantes de la oposición política, consensuando sin atropellar, sin buscar aplastar ni matar la cabeza de la Democracia que la constituye el consenso político.  


La tradicional ruta de las truculencias debe ser corregida. Danilo Medina, como organizador político, arreglador de consensos,  teórico del discurso democrático, ha ganado sobresaliente fama,  hemos de esperar que la misma valga para manejar de modo exitoso un proyecto de gobierno que se dirige, según lo prometido, a terminar dentro de cuatro años, un período corto para decir sin hacer, pero largo para hacer lo que se dice que hará.  


La Ruta de los discursos sin hechos, la de los atropellos, la de la corrupción y sus excusas, la de los insultos dirigidos contra todo quien no reconozca aquellos santos que estarían por encima del bien y del mal, tiene que ser corregida en pos de una administración seria, ajustada y de rendimientos sociales óptimos,   


Por su parte, el PRD está obligado a ser sometido a un proceso de reconstrucción, de redefinición de su rol polìtico, de  reorganización de sus estructuras dirigenciales y  la fijación clara de sus ideas, sus grados de flexibilidad, la frontera de sus propósitos y sus rendimientos, -reingeniería interna-, la llamarían los técnicos de la vanguardia gerencial.


La Ruta tiene que ser corregida. Los aportes del Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro, junto a su Presidente, Hatuey De Camps, aportaron las estrategias lógicas que condujeron a la condición de alianza triunfadora, no obstante, el arrebato consumado se impuso.  


La  Ruta  hacia  una  dictadura institucional,  ilustrada de guetos intelectuales al estilo del  mejor  concentrado  fascismo latino,  ha  sido advertida  y  tiene  que ser corregida  a  tiempo, un  liderazgo maduro,  equilibrado,  de prístina  formación  democrática al  tenor  de  la actualización  racional  del sentido de Estado de Derechos  Sociales  enfocados hacia los  centros  de  la sociedad  mayoritaria, alejado de las  aberraciones  extremistas  propias  de los  flujos sociales turbulentos. 


La Ruta  Corregida es la ruta del orden, la  ruta de  la democracia  amplia, la  que  se  extiende  hacia  la  trascendencia  de  los  derechos de  las fuerzas  impulsoras de  la economía  del capitalismo y de sus  instituciones derivadas, El PRD  tiene  que  darse  cuenta de que  sus  decisiones  están  siendo  manejadas  por un titiritero  agudo,  inteligente  y  sagaz:  Leonel  Fernández  junto al  PLD.  La  Ruta tiene que  ser  Corregida.

domingo, 27 de mayo de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA. XXXVIII, PAR USO DE SU DIGNIDAD Y EXCELENCIA PRESIDENCIAL

Una vez más fue consumado el temido  estupro por cuenta  del administración de El Estado contra la voluntad popular  de la ciudadanía dominicana que mediante  la  decisión consensual expresada  a través  de unos  comicios nacionales  buscaba reconducir la  situación  de  derroche que  vienen  protagonizando  nuestras  autoridades  vigentes en  la  administración de los  gastos oficiales, los  fracasos en  la obra educativa y en el sano control de la criminalidad.

Hoy, ante el hecho consumado, una vez más, el compromiso supremo  por la paz y  la nobleza exhibida  por la  ciudadanía  burlada y la  sensata  resignación de sus  líderes pillados,  asumieron  el sacrificio de  acerptar  esperanzados para conceder la confianza ante las  promesas  de  unidad, conciliación y pluralidad  en el  ejercicio de un gobierno que quisiéramos suponer  que  se tornaría  capaz  de  cambiar y corregir la ruta de  las prácticas desacreditadas  por perniciosas aventuras  en el  gasto público  y  corriente  de los  ingresos  oficiales.

Nuestro PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El  Partido del Toro, se dispone a vigilar desde la firmeza de  sus atalayas morales,  políticas y pragmáticas,  los augurios  auspiciosos  de, cuando   menos, "mejorar  lo que está  peor", ya que maniatado al aparato político que lo sustenta, poco, muy poco es lo que se puede presagiar en cuanto  a expectativas mayores como para ver  "hacer  lo que nunca  se ha hecho",  en materias de tantas urgencias como la flexibilización de los  ingresos  brutos  del aparato económico de nuestro  sistema comercial y  social,  de  modo que las fosas que separan las  oportunidades de  crecimiento humano de  los  ciudadanos  de menos  ingresos  sean puenteadas con pases de honor en algunos  puntos del hecho mismo  del capitalismo del Siglo XXI que  así lo demanda en esta de  hoy,  Sociedad  de la  Información, para  su propia estabilización, asentamiento firme, crecimiento  y  bienestar,  sin  ni siquiera  pensar  en  principios  sobre sacrificios  que  procuren  justicia  social  más allá de las ventajas que  una magnífica educación le garantizaría al avance del  capital que  se  multiplica  al  ser conducido  carretenado  sobre los  carriles del  modernismo empresarial.

A  Danilo  Medina  se le  conceden  virtudes como  la  de  estudioso de los  sistemas  políticos,  la  conducción económica  de los  estados  y  de  la  ingeniería  de los hechos empresariales.  Quienes con proximidad alguna vez  lo  hallamos  escuchado  expresar  sus  pareceres sobre el  hecho gubernamental,  habremos  podido  apreciar la aparente firmeza  de  sus conocimientos  y  supuestas  convicciones  sobre  las  ventajas sociales  que  para toda  la  sociedad  como  conjunto  rinde  una  educación  colectiva extendida y  avanzada.  Ojalá  llegara  a  pasar del  discurso  a  los  pasajes  terrenales,  al  pisar  de sus  botas de  trabajo por  entre los fangales  de  las  abyecciones  sociales que  generan la miseria  y el analfabetismo.

El  legajo de  compromisos bajo  el cual  se sustentó  y se comprometió  el acuerdo electoral suscrito  por Hatuey  De Camps,  Presidente del  Partido del  Toro  y  Hipólito  Mejía,  ex-candidato presidencial a  quien  comprometimos  nuestro respaldo  electoral,  constituye un  referente sabio,  ético  y  técnico  que bien puede servirle al  backup  de iniciativas  gubernamentales  previstas  por  los  asesores técnicos  del  ya  visible futuro presidente del  Gobierno que se  inaugura el  próximo mes  de Agosto. Sobre  dicho  documento desde  nuestro partido no pretendemos  reclamar  derechos  de  propiedad  alguna,  por  el contrario, se   lo  entregamos  incondicionalmente  "para  su  conocimiento  y mejor  uso de Su Dignidad  y  Excelencia  Presidencial",  con  miras  a  ayudarle  a seguir  los  caminos de  La  Corrección de  la  Ruta hasta ahora seguida.

La Ruta  tiene  que  ser  corregida. Hatuey De  Camps, es un  referente  de  experiencias  múltiples,  intensas  y  extensas cuyas palabras deben ser escuchadas  y muy tomadas para contar con  las  mismas.

Danilo  Medina  ha  sido  concedido del poder político  y de la  oportunidad que este implica  para crecerse,  sus  capacidades  técnicas, su liderazgo y sus voluntades políticas serán  expuestas a la  fragua  de  las  pruebas.   Si  la  sinceridad supuesta y confiada con  ojerizas, pero como concesión de buena voluntad por parte del  pueblo y sus líderes  al gobierno por  instalarse, cuenta  con firmeza  de propósitos auténticamente democráticos,   al momento  de  proponerse  Corregir  la Ruta para la  más sana conducción de  la administración de  El Estado  Dominicano, nuestro consejo es: el  conductor  en jefe del  mismo debe  escuchar  y tomar en cuenta las  opiniones  de  Hatuey  De Camps.

jueves, 17 de mayo de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXXVII, CONTRA EL ATROPELLO DE LAS ASPIRACIONES DE DANILO MEDINA




Cuando Hatuey  De Camps,   presidente  del  El  Partido  del  Toro, PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA,  PRSD,   conoció  del  atropello perpetrado  contra las  aspiraciones de Danilo  Medina, atropello  que fue convertido en arrebato del proceso convencinal interno de su  partido,  al  enfrentar y oponerse al hoy consumado  propósito re-eleccionista del  2008, por parte del presidente Leonel  Fernández,  luego del  mandato  2004-2008, le envió  varias  señales  indicadoras  de que  su  oportunidad  real  de  proclamar con valor y firmeza  la independencia de sus  fueros políticos,  como demócrata cultivado,  convencido  y  maduro, le había sido  servida en  bandeja dorada.

Sin embargo, le  fallaron los plomos del corage político  y la  razón   para  asumir una decisión  tan  pesada, tan  libre, que demandaba  tanta  cordura imaginativa. En estos  momentos,  luego  de  mantenerse  humillado bajo  las amarras del  conservadurismo  supino  que  finalmente  le ha  regalado  una manzana,  -si  no envenenada, por  lo menos podrida-,  totalmente comida por larvas y alimañas  adultas que ninguna masa le dejan para servirle  a propósito  sano  alguno que sus teorías políticas les puedan exigir para servirle a su  pueblo, a  sus ideales,  a  sus  principios  mil veces expuestos  en  cartillas, discursos  y  cursillos de formación política. Hoy se  ha visto compelido a  cabalgar  a  través  de  esta  campaña electoral  con las  árganas de  su  discurso  y  sus  propuestas cargadas  de  crímenes,  intolerancias,  manipulaciones  arteras sobre  todos  los  poderes  de El  Estado, un poder  legislativo  secuestrado  desde  adentro por su propio partido para durar todos los  próximos cuatro  años    lo  mismo  que  el poder judicial,  el  poder electoral, la  cámara  de cuentas  y,  aun peor,  obligado a  exhibir  como  válidas  las  actuaciones  de  los  peores  ejemplos  servidos por  sus  colegas  de  PLD  durante  su  paso  actual  por  la  administración pública. a quienes  se  les  haría  casi  imposible  de  cuestionar,  menos  denunciar,  mucho  menos  atreverse  a  sugerir  que  pudiera sustituirlos y jamás a pensar en reclamarles judicialmente sobre sus  comportamientos,  en  en caso de un hipotético  triunfo  suyo.

Por  el contrario, el  candidato Danilo  Medina,  ha  quedado  inminentemente obligado  a  sobrellevar  todo el gravoso fardo  de coalescencias  impúdicas  en las  que  han coincidido sus tíos,  hermanos,  hermanastros y  sobrinos  políticos de  su partido,  totalmente  impedido para  perseguir  las  asociaciones colusivas  que  hoy  hacen  olas  y caracterizan la conducta de las  cabezas  que  encarnan  la  función  pública  del  gobierno encabezado por  el Dr.  Leonel  Fernández.  Estas,  y no  otras, son las  razones por  las  que  luce imposible que el favor de las masas en estos  momentos vaya  a ofrecerle su  respaldo a Danilo Medina,  un conspicuo dirigente político que  ostenta los  más altos rangos  y honores  históricos  en en su partido  pero ahora   mismo  penosamente  atrapado entre las patas  de los  caballos  de  su mismo  y propio partido  al que tanta  vida  le ha  dedicado.

Hoy, cuando el hecho político pre-electoral re-edita  la  situación de  rechazo  popular  masivo  que  se  verificara  en  los  años setenta  contra  la  conducción  de  los gobiernos  dirigidos  por  el  Dr.  Joaquín  Balaguer,  también  se  re-edita la  misma  presión contra-democrática  dirigida  a  retorcer  la  autenticidad  de  la  decisión  popular  masiva  que  se manifiesta  como  protesta  y  rechazo contra  el actual  estado de la  administración  del  presente  gobierno.

Las   mismas fuerzas del  poder  capaces  de  reducir el   robusto poder  electoral  de la ciudadanía  a  un  bulgar espantajo  caricaturesco  de  acto  democrático,   diseñado  por  las  mismas inteligencias  de la  maldad  de  aquellos  años y aposentado  en las mismas  habitaciones  de  la  mismísima Junta  Central  Electoral,  lo  mismísimo  de  los   intentos  del   1978,  así  de  igual espero  yo  que habría  de  ocurrir  esta  vez,  si  los  mismos  apagones,  -hoy serían  apagones  electrónicos y digitales-,  ocurrieran:  el  poder  de  la razón  y la sensatez  reunidas  de  todos  los  sectores  ciudadanos  y  la  solidaridad  internacional,  se  opondrán  y  el triunfo  de la  voluntad  popular  habrá  de imponerse  triunfadora.

La  Ruta  de las  truculencias  electorales, tiene que  ser corregida, el  Partido del Toro guiados por su  presidente  Hatuey De Camps, hemos  conformado  esta alianza junto  al  PRD,  para respaldar  a Hipólito  Mejía,  para  garantizar la  claridad  absoluta  del  inminente  triunfo electoral del próximo  domingo,  día  20  de  Mayo de este  año  2012,   lo defenderemos del  mismo modo  que  lo  hicimos, también encabezados  por  el  mismísimo  Hatuey De  Camps, como  lo hicimos en el  1978. La Ruta  será  La  Ruta Corregida con  la  seguridad  y  firmeza de  nuestro  Partido del Toro  y de su presidente.

jueves, 3 de mayo de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXXVI, AL ABANDONAR COMODAS POSICIONES POLÍTICAS

Las decisiones  pesadas,  las que tuercen el curso de nuestras vidas, nuestros  devenires, tanto en nuestras luchas como  entes sumidos en carreras morales, éticas, familiares, profesionales, políticas y sociales en general, muchas  veces resultan difíciles  de tomar  porque trascienden  nuestros sentimientos primarios, entre ellos el cariño  familiar,  el  calor de los amigos, la  pérdida  de remuneración salarial  o  alguna ayuda, pueden  implicar sacrificios mortificantes  contrarios a nuestro bienestar inmediato.

Abandonar cómodas posiciones políticas expuestas con toda libertad, aquellas  que  gozan  de simpatías populares sobradas mientras conversamos en los pasillos y cafeterías universitarias, mediante las cuales nos servimos para condenar alegremente a quienes se atreven a convenir  conversaciones y acciones con los portadores de  posiciones reaccionarias y conservadoras a ultranzas como las ostentadas por las jerarquías religiosas, los  terratenientes, los colonos, los epresarios de servicios a destajos, los usureros y sus guardianes, etc., nos coloca en situaciones de  maledicencias  y sospechas inmediatas de habernos entregado a la concupiscencia política, haber doblado la cerviz para  entregar  a nuestros  compañeros  al estilo del denunciado Judas Iscariote de las escrituras cristianas.

Ese  quedarnos acomodados sobre la tibieza inerte de la indiferencia supina frente  a los procesos lógicos de transformación  social que nos trascienden y  transcurren mientras nos  dejan lejos  de  las posibilidades  de contribuir a  incorporar eficázmente a aquellas manos tan válidas para hacer posible las obras que sirven sus aportes desde el  fondo de la  base social, menos eficiente, sin embargo, cuanto  más alejada  de  la formación  profesional  especializada.

Por el contrario, el acercarnos  a las  luchas políticas  organizadas, transforma  la consciencia de  los académicos, del  trabajador,  de  sus hijos,  de  los  estudiantes  y de  toda la  sociedad  masiva  que en  su  conjunto aprende a  a conocer  sus  relaciones de deberes y  derechos democráticos  propios de  las  sociedades modernas que se conducen en  el  sentido  de  la superación  intelectual constante, la  especialización  sectorial  del trabajo,  la  libertad de  elección  en torno  a las ideas  y  modos de  aplicar sus pensamientos.

No obstante,  cuando  el asentamiento del vicio de  la  ilegitimidad  se propone imponerse sobre la  ley, valiéndose de los vericuetos de la imperfección humana, que por ser humana y no divina, están presentes en todos sus  códigos, para ascender e imponerse como imperio  de la perversidad, las  alarmas han de obligar a despertar todas  las  inteligencias de la sensatez, del buen  juicio advertido,  del sacrificio y la asociación para  el  rendimiento y la redención aplicable al momento  de enderezar el  mal  mayor.

Unirnos para conformar  la detente  de  las amenazas  vivas que avanzan  con firmeza avasallante  contra la democracia dominicana, bajo  las órdenes y dirección de  la  presente Magistratura del  Estado que se nos impone  como  experimento  de  un académico  facismo  neoliberal, ágil, bien estructurado, magníficamente bien concebido  y  bien programado para aplastar nuestros mínimos  vientos democráticos,  nos  obliga con urgencia,  sin mediaciones, sin demoras retóricas a completar el muro de la  defensa democrática abierta en las  urnas electorales del  proceso  previsto para el  día 20 de Mayo  presente.

Una  vez  más,  EL FRENTE  AMPLIO,   QUINTA REPÚBLICA, ALIANZA  PAÍS,  ALIANZA POR  LA DEMOCRACIA Y DOMINICANOS  POR  EL  CAMBIO, deberían  sentirse compelidos a tomar una decisión  eficaz, sin dilaciones, patriótica, quizás amarga, pero moral y políticamente insoslayable.

En este  momento ningún compromiso político debe primar  por encima de la  necesidad de remover la  administración  gobernante  de El Estado ante tan  advertidas señales del peligro que se nos viene encima,  es  de  emergencia un decidido rescate  de  la estabilidad institucional mínima que,  sin negar sus  desórdenes ancestrales, veníamos viviendo  antes de  estas dos últimas administraciones  de gobierno, hemos así de revertir el camino  hacia el totalitarismo al que  nos  conduce  el Partido  Gobernante,  el que ya  ha  logrado  dominar  de puro  hecho  todas las instancias rectoras de El Estado Dominicano al más puro tenor de un régimen dictatorial.

En el  PARTIDO  REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del  Toro, los hombres y mujeres,  acompañando  a nuestro presidente,  Hatuey De Camps,  hemos  comprendido el rol que  nos  corresponde como organización  que lucha por el afianzamiento  de las  instituciones que  soportan la democracia en  la Función de Estado que nos obligamos a  jugar  como  partido de  oposición.

Nos hemos dispuesto  a Corregir la ruta  política  hacia  la  que  nos  precipitamos bajo  la  conducción  actual. Corrijamos  la Ruta,  en  primer  lugar,  el  actual  partido  gobernante, el  PLD, tiene que ser  desplazado del  poder ejecutivo siguiendo  la  oportunidad  que  nos brinda el sistema  electoral  vigente, respaldando la opción  opositora realmente viable que nos permite este proceso y vigilando celosamente los  resultados de la  voluntad  popular.  Adelante sin vacilaciones!

jueves, 19 de abril de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXXV, PRSD TIRADO A LA CALLE

El PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del Toro, encabezado por su Presidente Hatuey De Camps junto a todos sus colaboradores, militantes y demás miembros de la dirección política del Partido, se halla tirado en las calles de las ciudades, pueblos, barrios, secciones, parajes, villas, callejones, cruces y poblados ubicados en los llanos, cerros, faldas de los cerros,  laderas, bajos de ríos, patios, etc. buscando los votos necesarios para derrotar el proceso de re-elección partidaria que encabeza el Poder Ejecutivo, convencidos nosotros del sentido de urgencia que nos concierne a todos los dominicanos sometidos a la amenaza flagrante que se cierne sobre la nación dominicana encaminados a consumar los reconocidos propósitos del peledeísmo que se dirige a implantarse en el poder como un régimen de dictadura disfrazada de una legalidad conculcada a través de la manipulación artera y la colusión criminal que protagonizan ciudadanos pervertidos por  los opotunismos y vicios políticos propios de las de la corrosión de los sistemas que se baten entre las turbulencias de la Democracia Representativa, valiéndose para ello de que los marcos de nuestra difusa institucionalidad carecen de mecanismos apropiados, firmes y precisos para evitar procesos fraudulentos, dañados por  la corrupción aposentada en el poder político ejercido por el gobierno de El Estado Nacional que preside el Dr. Leonel Fernández, quien los  abusa impúdicamente al tenor de fuerzas meticulosamente concebidas y diseñadas por el  equipo político gobernante  para ejercer la manipulación y doblaje de los restos institucionales que aun soportan nuestras noción de Sociedad, Democracia y de Estado.

El andamiaje tejido como estructura electoral, soportada en la propaganda mediática conducida a partir de ductos portadores de voluminosos recursos que fluyen desde las fuentes de los ingresos nacionales, a través de la intrincada e incontrolable red de cuentas bancarias oficiales que hoy exceden a las cuatro mil libretas, según propios datos oficiales, desangran como herida extendida truculentamente sobre las economías de los operadores que las generan, obstaculiza rotundamente la distribución sana, equilibrada, racional y pacífica de los beneficios de derechos implícitos en los rendimientos de sus esfuerzos, sus inteligencias y su ciudadanía.

El PRSD, El Partido del Toro, está dedicado a combatir y se propone vencer los intensos esfuerzos del partido oficial por convenir en una monarquía o dictadura de partido, forzada contra cualquier lógica institucional democrática y apoyada en la única forma posible para lograrlo: defraudando la confianza que pone el pueblo que espera una sana administración de sus ahorros.

Los  peligros pueden ser incluso mayores, más que la versión  de Monarquía Partidaria puede estarse conviniendo en una pura Monarquía tradicional de sucesión familiar basada en Los Fernández: Leonel-Margarita-Omar.  Nuestro PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, (El Partido del Toro), ha fijado posición categórica e institucionalmente establecida en  contra de los procesos e intentos de repostulación presidencial, posición basada en el registro histórico del comportamiento de los poderes que se aposentan en el Palacio Nacional.

En todos los casos han devenido en hechos de Gobiernos incompatibles con los intereses de la democracia, de los intereses nacionales, del equilibrio social, siempre contrarios al afianzamiento y consolidación de la ciudadanía y de las instituciones de El Estado. Este último que nos ocurre es uno de los mejor señalados ejemplos de deterioro institucional generado como consecuencia de un proceso de repostulación presidencial. Hoy, ningún dominicano que respete su decir, se aventuraría a desconocer que el secuestro del Poder Judicial, el Poder Electoral, el Poder  de los Medios de Comunicación, el Poder Legislativo y el Poder Sobre el Control de las Cuentas Nacionales, ejercido por el Presidente del Poder Ejecutivo, no ha sido una consecuencia directa de la re-elección como presidente que recayó en el Dr. Leonel Fernández.

Hoy, elegir a Danilo Medina y a Doña Margarita de Fernández, como continuadores confesos de las políticas de Estado del presente gobierno, sería lo mismo que re-elegir al mismo Leonel Fernández, lo mismo que afianzar su proyecto para el establecimiento de una Monarquía gubernamental, lo mismo que mantener secuestrados todos los poderes de  El Estado y puestos al servicio de intereses particulares a espaldas de los intereses colectivos, los de la gran población trabajadora, generadora de plusvalía, de riquezas, de nuestros valores sociales y humanos.

La  Ruta tiene que ser  Corregida. La orientación de nuestros valores tiene que ser Corregida. Los hombres y mujeres del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, (El Partido del Toro), encabezados por Hatuey De Camps Jiménez, nos conducimos a respaldar la candidatura presidencial de Hipólito Mejía para detener este  proceso de  perpetuación  política y de gobierno que encabeza Leonel Fernández y así corregir la ruta de  desastre institucional total al que trata de conducirnos.