sábado, 11 de febrero de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA. XXXIII, LA COHESIÓN ENTRE FUERZAS REVOLUCIONARIAS



El presidente del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del Toro, no ha cesado su lucha de conciencia política intentando configurar una estructura realista, racional, eficazmente funcional, capaz de tomar las riendas de la última decisión al arribar al culmen del próximo proceso comicial a través del cual los dominicanos elegiremos a nuestro próximo presidente del gobierno de El Estado.

No obstante, esta lucha ha sido obstaculizada por las ambiciones, protagonismos y exhibicionismos puestos en cartel público por los dirigentes de varios partidos y asociaciones de partidos emergentes, estos quienes se comportan obviamente ajenos al conocimiento del auténtico y efectivo poder de decisión que el conjunto de sus fuerzas manejarían si aceptaran conducirse racionalmente cohesionadas y empujando en único sentido contra el estado de desordenamiento institucional y rebaja constante del valor accionario de la calidad de nuestro frágil sistema de sociedad democrática.

De lograrse la citada condición de cohesión entre dichas fuerzas, aun sin constituir una gran mayoría electoral, su significación en función de su poder de doblegar o de desequilibrar el sistema de asociación colusiva del bipartidismo PLD-PRD, se volvería lo suficientemente poderosa para corregir la ruta del desenfreno contranatural al que ha sido sometida la sociedad dominicana del momento político de hoy.

Fuerzas de este conjunto político al que nos referirmos, tales como: PARTIDO DEMÓCRATA INSTITUCIONAL,  FRENTE AMPLIO,  MOVIMIENTO QUINTA REPÚBLICA, PARTIDO NUEVA ALTERNATIVA, MOVIMIENTO POR EL CAMBIO, ALIANZA PAIS,  ALIANZA POR LA DEMOCRACIA, PATRIA PARA TODOS, CONVERGENCIA SOCIAL DOMINICANA,  MOVIMIENTO REBELDE,  PARTIDO HUMANISTA DOMINICANO, PARTIDO NACIONAL DE VETERANOS Y CIVILES, PARTIDO SOCIALISTA DEMOCRÁTICO, PARTIDO SOCIALISTA CRISTIANO, PARTIDO RENACENTISTA,  lo mismo que varios otros que igualmente expresan a través de sus discursos y prácticas políticas preocupaciones del mismo género nacionalistas, el establecimiento de un régimen basado en la transparencia democrática y el fortalecimiento y respeto a la institucionalidad de El Estado.

Estos esfuerzos que siguen la ruta del afianzamiento permanente de la voluntad democrática y social de nuestra idiosincracia eminentemente popular, han de converger en una ruta de control y moderación del poder político usurpado en estos momentos por la voluntad corrompida de una asociación inescrupulosamente viciada en la transgresión de todo nuestro sistema fundamental de normas y reglas políticas, legales, sociales y tradicionales, contra toda la racionalidad que dictan la sensatez y el buen juicio para una sana administración de El Estado.

La arbitrariedad, la truculencia pseudo-legal, el ensañamiento contra sanidad de la Administración Pública, han devenido en la conducta incontrolada del crimen activo y la del crimen pasivo que entre nuestros estamentos sociales de cualquier género hoy campean como norma obligada dentro de la cotidianidad dominicana.

La ruta hasta ahora seguida por el sistema político dominicano en general, que de continuarla nos conduciría irremisiblemente hacia el naufragio de El Estado, tiene que ser corregida. Nuestro Partido, el PRSD, El Partido del Toro, construye la carretera amplia y segura de la corrección política, ética y moral de nuestro sistema político actual.

De ser necesario, aceptaríamos ir a las próximas elecciones formando parte de un conjunto de fuerzas políticas alineadas en torno a alguna candidatura nacional de las respaldadas ya por mayorías tradicionales, siempre que el pliego de condiciones contratadas fueran, en efecto, capaces de permitirnos seguir trillando esta Ruta Corregida bajo la conducción orientada por Hatuey De Camps, presidente del Partido del Toro, PRSD.

Algunas de las condiciones que nos permitirían habrirle las puertas de nuestra Ruta Corregida a una organización para aceptar la conformación de una alianza electoral, se constituyen en cerraduras de una sola llave sin la cual no estamos dispuestos a dejar pasar a nadie.

Punto primero: Acuerdo de denuncia y renuncia a cualquier forma de repostulación a la candidatura presidencial del mismo presidente electo en el proceso comicial que condujo a la vigencia de su mandato.

Segundo: Reconstrucción del sistema jurado de seguridad impositiva y patrimonial aplicable a todos los servidores públicos.

Tercero: Conversión de la Contraloría Nacional en una  oficina estatal independiente del poder ejecutivo, con fuerza legal para regular todos los gastos de los fondos públicos en todas las dependencias del estado dominicano, sean estas centralizadas, autónomas o inscritas como parte del régimen jurídico privado del Estado.

Cuarto: Reinversión de los fondos de pensiones de los trabajadores en un sistema de viviendas respaldados por El Estado, quien aportará los predios dedicados a la construcción de las mismas, dedicadas a ser financiadas exclusivamente en favor de los mismos trabajadores cotizantes del mismo sistema de pensiones.

Qinto: Reforma del sistema de seguridad social, dirigido a la profesionalización del ejercicio policial en su rol de sistema de represión legal de la delincuencia como parte del Ministerio Público de Justicia.

Sexto: Garantía de respeto total a la libertad e independencia del Poder Judicial como soporte y garantía de la obediencia a las reglas de El Estado.

Séptimo: Puesta en marcha del proyecto de determinación jurídica y catastral de todas los territorios dominicanos con seguridad, transparencia y garantía de respeto a los bienes sociales de las familias menos validas.

Otros puntos de discusión pueden ser igualmente considerados, sin embargo, estos deberán cumplirse estrictamente como parte de un acuerdo social comprometido ante la nación y sus medios de garantías públicas.

La ruta a seguir ha de ser La Ruta Corregida, la ruta nueva conducida bajo los principios de fondo del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, y su presidente Hatuey De Camps, quien ha dado muestras fehacientes de ser un conductor de ideas de avanzada e irreductibles. Debemos estar prestos a tomar una decisión firme y definitiva sobre este proceso electoral, conducirnos hacia la conquista del poder político y ejercer de la manera que se de cumplimiento a los convenios políticos y democráticos signados.

En el marco de las garantías que honran nuestras luchas por la preservación de nuestros valores, esperamos ir ¨CON LOS PRINCIPIOS HASTA EL FINAL, AL PROCESO ELECTORAL¨.

martes, 31 de enero de 2012


.-   Fijar compromiso público para denunciar cualquier proyecto dirigido a repostular al presidente de La República mediante ningún artificio legal o de hecho.


2.-   Consignar como prioridades de la lucha contra los procesos de defraudación a El Estado, la implementación de controles en los métodos de ejercer la transparencia y corrección en la inversión de los fondos públicos cargados a las cuentas y ejecutorias de todas las dependencias oficiales, declarando de emergencia la aprobación de una ley que establezca la independencia ante el poder ejecutivo de la Contraloría General de la República, la cual ha de nombrar y ejercer las funciones de contraloría permanente en todas las dependencias de El Estado Dominicano, en las  que se inviertan y dispongan gastos de los fondos del Erario Público, incluidos los Ayuntamientos, Bancos  y todas las demás dependencias autónomas, incluídas aquellas que jurídicamente correspondan al ámbito de sociedades privadas de participación estatal.


  1. Consignar como prioridad del Gobierno, establecer con transparencia y corrección jurídica las calidades económicas de todas las propiedades de cada servidor público con responsabilidades en las decisiones ejecutivas que impliquen autoridad sobre la disponibilidad de fondos públicos, incluyendo las declaraciones juradas ante la Dirección General de Impuestos Internos, y sus saldos al día sobre todas las propiedades que determine la ley, siendo siempre, dichas declaraciones juradas, completamente oponibles y sustentables ante terceros jurídicamente interesados. Toda declaración tardía debe ser probada y cumplir con las compensaciones y gravámenes impositivos que determina la ley. Todos los funcionarios públicos deben presentar sus liquidaciones de impuestos anualmente, a  la fecha que determina la ley, y la violación de dicha ley implica la suspensión automática en sus funciones y su obligación penal de rendir sus obligaciones impositivas.

 4.- Iniciar un proceso de transformación radical de los métodos aplicados por el Ministerio Público para el control de la criminalidad social, a partir del fortalecimiento de la prevención y la represión de la libertad del delincuente, en procura de su inserción social deseada.


  1. Consignar el estímulo y respeto irrestricto a las reivindicaciones laborales vigentes,  asegurando el compromiso de nunca pretender defraudar o desconocer los derechos consignados en las leyes de trabajo, buscando siempre su reforzamiento mediante la aplicación de las leyes de trabajo vigente y otras que puedan ser votadas a favor del incremento de las oportunidades de los trabajadores para insertarse cada vez de forma mejor valorable y aumentar así su capacidad y rendimiento en el desarrollo nacional de la producción y el fortalecimiento económico de La Nación.


 
6.-    Fortalecer el proyecto de Ley de Partidos Políticos, consignándose en la misma los derechos a la representación proporcional de los partidos según el número de sufragios obtenidos tras los comicios electorales correspondientes, así como la asignación de fondos de forma que los representantes de las minorías alcancen a equilibrar sus operaciones corrientes, siguiendo fórmulas que tiendan a reconocer el valor


7.-      Como parte de los acuerdos posibles a ser pactados, nuestro partido ha de obtener el compromiso de poder contar con el respaldo de la organización aliada a por lo menos dos de nuestros candidatos a legisladores representantes de las comunidades en el extranjero.



8.-   Los planes de Seguridad Social vigentes deberán ser revisados para procurar su extensión gradual hasta toda la población obrera nacional y la de sus relacionados, incluidos los trabajadores independientes, asegurándose siempre la transparencia y ejercicio público económico de todos los agentes empresariales involucrados en la ejecución de dichos procesos.


9.-  Los fondos de pensiones de los trabajadores han de ser invertidos en un monto de hasta un ochenta por ciento en proyectos de viviendas (20 por ciento es el monto de prevención recomendado por las probabilidades históricas para atender a las obligaciones corrientes de los montos lógicos de saldos y obligaciones por cumplir), dedicadas exclusivamente a los trabajadores cotizantes de los planes de ahorros y pensiones. Una ley de respaldo a dicho proyecto ha de consignar la participación de El Estado ofreciendo facilidades para la obtención de los terrenos urbanizables en distintos lugares del país donde los proyectos fueren viables que garantice el equilibrio irrestricto del hecho financiero involucrado, a través del Banco Nacional de la Vivienda.


10.-   La Revisión de la racionalidad legal, perntinencia social y ambiental de los contratos mineros vigentes, asegurando la independencia y los fueros nacionales sobre las propiedades involucradas así como los beneficios financieros a que la lógica de los tratados internacionales y comerciales comunes nos han de hacer acreedores sin ser expoliados por contratos viciados y conducidos por asociaciones colusivas y avasallantes ejecutadas contra todo los intereses de La Nación Dominicana.


11.-  La conducción del desarrollo de los planes educativos han de comprometer la racionalización de los recursos invertidos, la transparencia pública de las inversiones hechas y los presupuestos asignados de tal forma que los gastos sean sustentados de modo lógico y legalmente oponibles y sustentables ante cualquier revisión pública o privada hasta lograr el máximo de su racionalización. Los planes de ampliación de los horarios de la educación primaria y secundaria han de ser puestos en ejecución en un plazo no mayor de dos años, luego de ajustarse los presupuestos que lo hagan viables, dirigidos en el sentido de incrementar el tiempo de presencia activa de los alumnos junto a sus maestros, en, cuando menos, dos horas, incluidos desayuno y almuerzo escolar para el universo de todos los alumnos de las escuelas conducidas bajo el sistema de educación oficial..


12.-   La Universidad Autónoma de Santo Domingo será llamada a reestructurar, modernizar y racionalizar el rendimiento de sus gastos en función de su rendimiento como centro masivo de formación profesional sustentado por El Estado, siguiendo siempre la lógica de oportunidades y derechos abiertos a todos los estudiantes dominicanos que estén en condiciones de aprovechar la inversión hecha en su formación profesional de la manera más eficaz.


13.-   La Ley Sobre el Derecho a la Información Pública debe ser sustentada e impulsada por el poder ejecutivo, estableciéndose una Dirección General de Información Pública, dependiente de la Contraloría General de la República con representantes en todos los Ministerios  de Estado, así como en las oficinas centrales de todas sus dependencias decentralizadas, las cuales estarán obligadas mediante La Ley a rendir todas las informaciones corrientes requeridas a través de la misma por los medios correspondientes.


   14.-  El Gobierno propiciará e impulsará la identificación y tasación de todos los bienes muebles e inmuebles del Estado, atendiendo a un plan ordenado de mediciones en todo el territorio nacional, tras el cual quedarían identificadas y valuadas todas las propiedades públicas y privadas siguiendo normas generales.

domingo, 22 de enero de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXXII, REFORMA A LA EDUCACIÓN Y PERSECUCIÓN CONTRA LA CRIMINALIDAD

Hatuey de Camps, Presidente del Partido del Toro, PRSD, viene conduciendo la estrategia de nuestro partido con tal precisión, independencia y ajustado equilibrio, que en este momento de hoy puede afirmarse que el reconocimiento al máximo respeto profesado a una línea de comportamiento político sensato e inteligente, democrático y respetuoso, moral y éticamente exhibido como paradigma de práctica sana del quehacer político en República Dominicana, se lo concede el pueblo dominicano a este PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA por haberse alejado de las ofertas y promesas inapropiadas, de la demagogia politiquera y de las colusiones y asociaciones espurias convenidas entre gobernantes, partidos políticos y sociedades de distintos géneros encaminadas a la parcelación circunstancial del poder ejercido sobre las instituciones de La Nación.

Contamos con sobrada confianza cultivada a la luz de la sabia administración de  nuestra formación política, para asumir los consejos sobre la medida de nuestros pasos encaminados hacia la toma de decisiones en torno a las próxima selección de un nuevo presidente de La República. No precisamos de precipitaciones fuera de tiempo, creemos en el juego democrático para dilucidar las diferencias entre opiniones surgidas en torno a las distintas opciones con las que cuenta aun nuestro partido, repartidas entre cuatro opciones principales.

Primera:  Declarar nuestra abstención de participar en el próximo proceso comicial dirigido a elegir al nuevo Presidente de La República.

 Segunda: Participar con el candidato propio de nuestro partido, donde cuenta eminencia previa del liderazgo del mismo presidente, Hatuey De Camps.

Tercera: Continuar nuestros esfuerzos por la integración de una Tercera Fuerza conformada por la reunión de los partidos y sociedades emergentes contrapuestas al estado de situación política decadente en que nos encontramos.

Cuarta: Evaluar las respuestas dadas a nuestras reclamaciones hechas públicas sobre el cause a seguir por un gobierno encabezado por alguna de las dos fuerzas que hoy se debaten parejas las preferencias del voto electoral de la ciudadanía.

 Las condiciones sin las cuales no es posible, por nuestra parte, arribar a acuerdo electoral alguno, han quedado claramente establecidas. La pertinencia de cualquiera de estas opciones dependerá de las circunstancias política que mueven los hilos del compromiso nacional con los principios políticos que conducen nuestros actos como abanderados de la fe en la Democracia Social, amplia y firme.

En nuestro Congreso Convencionario, próximo a celebrarse el día 29 del presente mes de Enero, estamos dispuesto a endosar nuestra plena confianza a las decisiones de nuestro Comité Político y Ejecutivo, encabezado por su presidente, Hatuey De Camps, para que continúe conduciendo las discusiones y tome decisiones en torno a las alternativas electorales que resulten posibles considerar como capaces de hacer beneficiario neto de las mismas al Pueblo Dominicano, cual es el norte indiscutido de los afanes políticos de nuestro PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA  y todos sus miembros, como harto ha sido probado en todos los órdenes de sus actos públicos y privados.

Nuestro respaldo puede verificarse cuando entre los compromisos asumidos queden sellados irrevocablemente puntos nodales tales como:

Primero: Denuncia y renuncia pública a cualquier modalidad  de repostulación presidencial que puediera ser propuesta.

 Dos: Inicio inmediato del proceso sustancial de reforma sobre la educación básica.

Tres: Reforma de la función de persecusión de la criminalidad.

Cuatro: Lanzamiento inmediato del plan de construcción de viviendas para todos los trabajadores de cotizan en el sistema de Seguridad Social.

Quinto, Reestructuración del programa de seguridad social dirigido a cubrir toda la población nacional. Estos estarían dentro de lo veinte puntos considerados como prioridad básica para el lanzamiento inmediato de nuestro plan de desarrollo en correspondencia con nuestros principios políticos basados en la Democracia Socialista.

La Ruta a seguir ha de ser siempre la de soluciones dirigidas en el sentido de los intereses de las grandes mayorías que generan las riquezas de nuestra Nación. Nuestro partido se enrumba por los causes de una Ruta Corregida bajo la luz de la visión del Estado Moderno, de conducción mixta de la economía y de sus fuerzas éticas y morales, de su ideología y sus tradiciones.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

PRSD, LA RUTA CORREGIDA. XXXI, CONTRA EL DESORDEN INSTITUCIONAL

Los cambios políticos capaces de trascender el estado de organización de una nación, pueden ocurrir de modo pacífico cuando el liderazgo vigente o emergente es capaz de visualizar coherentemente el devenir progresivo de las funciones que le corresponda conducir.

Otras veces, las transformaciones ameritan de cambios convulsivos, surgidos de procesos dialécticos empujados por las fuerzas potencialmente explosivas, cuando la dirigencia nacional termina enceguecida y sorda ante la razones y demandas de la sociedad que despierta y demanda atenciones a su poder democrático. En muchas ocasiones, los cambios sobrevienen impuestos por la truculencia de la lógica concebida en la voluntad de los imperios.

En nuestro país, los ominosos aires del desorden institucional y social en general, recuerdan el deterioro moral de la sociedad política venezolana pre-chavista. Las reglas de Estado han sido asaltadas por la maña de la falsa legalidad, la vendimia de los derechos humanos se subastan al mejor estilo de las indulgencias contratadas por el Santo Oficio y el atraso económico y el educativo crecen como matorrales húmedos.

El PRSD, El Partido del Toro, desde su fundación en el año 2004, ha venido propiciando el trabajo de cultivar  en la consciencia política nacional la simiente de una corrección de la ruta política por la que se viene conduciendo el ordenamiento social del Estado Dominicano, afectado de una aguda y fortalecida desviación de la función lógica y natural de conducir la sociedad sobre la base y respeto de sus reglas democráticamente servidas con arreglo a nuestras constumbres, tradiciones y consenso local, regional e internacional.

La proliferación del irrespeto criminal contra la vida, contra los bienes públicos, así como el desprecio creciente por los derechos a la dignidad económica, al empleo, la educación y la salud física y social, practicada por los gobiernos que sucesivamente han venido conduciendo el Estado Nacional, amerita una urgente profilaxis.

La colusión convertida en concierto político entre la dirigencia  nacional del PLD y  el PRD para compartirse los  intereses de La Nación, sus instituciones, sus  propiedades públicas, sus derechos y su consciencia política hasta el extremo de habernos degenerado al grado de convertirnos en una sociedad ensombrecida, caricaturezca, caracterizada por encabezar los peores índices mundiales de matanzones humanas callejeras por parte de las autoridades, los peores índices sobre niveles de formación escolar, los peores índices de corrupción en la administración del Estado, los peores índices en el tráfico de negocios ilegales, los peores índices sobre diferencias económicas entre ricos y pobres, etc.

La corrección de la citada ruta de la desviación política y social generalizada, sigue siendo diligenciada por la Dirigencia Nacional de nuestro Partido del Toro, no obstante, nos hallamos enfrascado en una forzosa lucha navegando contracorriente frente a fuerzas inmaduras, tenazmente aferradas a la utopía de un aislado triunfo electoral más allá de cualquier cálculo real, más allá de cualquier lógica o razón práctica.

Nuestro Partido del Toro ha hecho esfuerzos ingentes por lograr un mínimo de desprendimiento de sus ambiciones irracionalmente desmedidas a los actores que han propuesto la integración de una tercera fuerza capaz de dar al traste con el estado de desordenamiento social y político en el que nos hallamos ahogados. Una y otra vez hemos hecho conocer nuestra disposición a lograr una concertación racionalmente creíble, viable, obediente a la praxis histórica y materialmente lógica.

Advertimos bien a tiempo, bien explicado, con firmeza meridiana al Frente Amplio con Julián Serrulle, Dominicanos por el Cambio, con Eduardo Estrella, al Partido Demócrata Independiente, con Ismael Reyes,  a la Alianza por la Democracia, con Max Puig,  a Alianza País, con Guillermo Moreno,  y a todas las demás fuerzas democráticas de todo el espectro político nacional que siguen mostrando interés por la integración de una fuerza política democrática de amplia base, que es preciso que todas las congregaciones partidarias y aun las no partidarias que han buscado este propuesto consenso, han de desprenderse, han de renunciar a sus presunciones de ser cada cual el líder único de toda la coalición.

La adopción consensuada de una propuesta de gobierno de transición capaz de acogerse a una línea de transformación del Estado Dominicano en un gestor de progreso  democrático colectivo, resultaría en un crecimiento económico, social y humano en general en aras del cual  hemos de luchar todos los dominicanos mínimamente sensatos. Seguir pretendiendo asumir el poder político tras la terquedad que conduce a la atomización de las fuerzas electorales, es un absurdo antinómico, anti-histórico, anti-lógico.

Nosotros creemos, sin embargo, que aun hay tiempo para componer una opción electoral viable.

Ojalá así lo comprendamos todos..

miércoles, 21 de septiembre de 2011

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXX, HATUEY DECAMPS: UNO DE LOS LIDERES EXCEPCIONALES

Si al tratar de la historia de las luchas políticas y sociales de los últimos cincuenta años en la República Dominicana tuviéramos que pensar en el nombre de un personaje entre los líderes que aún quedan vivo o coleteando, no habría que rebuscar demasiado credenciales para asegurar que el de Hatuey De Camps Jiménez ostenta la precedencia tanto en materia de hechos políticos de sobresalencia positiva en favor de las más trascendentes causas nacionales así como en todos y cada uno de los acontecimientos decisivos de la democracia dominicana y del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, desde sus relevantes relaciones y posiciones políticas que lo llevaron a compartir roles cruciales junto, en primer lugar, a Juan Bosch, Peña Gómez y Joaquín Balaguer, luego, junto a Jorge Blanco, Jacobo Majluta, Antonio Guzmán, Hipòlito Mejìa, Leonel Fernández, el empresariado nacional, todos los partidos políticos de cualquier denominación y sus más altos dirigentes, y todo el conjunto de la sociedad política, religiosa, obrera y empresarial nacional, civil y militar, desde los más bajos estratos hasta los más encumbrados y, finalmente, junto a la más alta diriencia política mundial, desde el extremo oriental hasta las más encumbradas salas de occidente, incluídos los más importantes paises de Europa y América.

Desde los tiempos en los que me tocó asistir a la universidad, durante los que conocí las actividades de aquel joven líder, quien destacaba por su incansable afanar a favor de la lucha nacional por el mejoramiento del presupuesto asignado a la universidad estatal con la finalidad de poder financiar el masivo ingreso de estudiante que ya aceleraba la aceleración generada desde la concesión de la autonomía y fuero universitario, unos años atrás así como los aires revolucionarios y populares despertados tras la guerra cívico-militar de Abril del 65, nunca he visto pasar un acontecimiento polìtico en República Dominicana en el que no haya participado Hatuey De Camps como hacedor de cuando menos uno de los equipos protagonistas, siempre del lado de las causas más nobles de la Gran Democracia, las que defienden a las grandes mayorías.

La conducción exitosa de la entonces más pujante organización política, el PRD, desde esos tiempos ha contado con la participación como actor de primeros planos de Hatuey De Camps tanto para cuidar de su estructura organizativa, como para su orientación política, desde sus primerísimas responsabilidades en el apadrinamiento ideológico de la Internacional Socialista, hasta la dirección de las campañas electorales en la conquista del favor popular y nuevo ascenso al poder del PRD con Antonio Guzmán como presidente de la Nación, como en la subsiguiente campaña para llevar a Jorge Blanco, siendo así el mismo Hatuey De Camps quien rindiera el informe del que se sirviera el PRD para conducir los reclamos a favor del subsiguiente triunfo usurpado a Jacobo Majluta en 1986 por la maquinaria cívico-militar de del presidente Joaquín Balaguer, gobernante del momento.

Fue ese el mismo Hatuey De Camps quien condujera la victoria de Peña de Gómez, igualmente arrebatada por la misma maquinaria maquiavélica del mismo Dr. Balaguer. Por igual, fue ese mismo Hatuey De Camps quien presidiera activa y solidariamente al PRD que condujo a Hipólito Méjía a llegar presidir la República durante el período 2000 – 2004. Fue también ese el mismo Hatuey De Camps quien decidió abandonar las filas del PRD, desde la presidencia misma del partido, para denunciar, enfrentar y combatir el vicioso continuismo encarnado en esos momentos por las intensiones inesperadas del presidente Hipólito Mejía de enquistarse en el poder, en contra de los históricos principios sustentados por el PRD y sus más conspicuos dirigentes de todos los tiempos.

Ese es hoy, Sr. Dr. Jorge Herrera, a pesar de sus reiteradas diatribas conducidas contra su sobresaliente trayectoria polìtica, el mismo Hatuey De Camps que decidió aceptar el respaldo de un numeroso grupo de hombres selectos, de principios éticos y políticos, para conformar un PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, conocido popularmente como El Partido del Toro, el cual ha dado muestra de que no acude a la fomación de sociedades colusivas para tratarse en discusiones de precios, subastas, cambalaches ni tratos espurios. Si bien en este país ha habido involuciones políticas, anecdóticas unas, decepcionantes otras y sobretodo, la más tristes y penosas, las de los que intentas sacarles las víceras a sus congéneres para comérselas hechas pipián sin ni siquiera erutar.

Esos que así se conducen hoy sí son los desconfiables, de los que huyen prestos como los machos de la mamboretá, porque después que la dejan a esta preñada, estas tratan de explotar su instinto de conservación del modo más cruel: descuartizando y comiéndose al que la premiara.

Los hombres y mujeres del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del Toro, estamos convencidos de que la evolución política de Hatuey De Camps, ha sido ejemplarmente indetenida, continua y ascendente en todos los intervalos de su hiperbólica ascendencia para el acto relevante, levantada en favor de las mejores causas de la Democracia, la sensatez y la decencia política por la que todos los políticos del mundo dicen abogar y por la que auténticamente, muy pocos, al envejecer sus bríos, al decaer sus hormonas, son capaces de mantener dentro de sus espectros éticos, morales e ideológicos, desgastados y vencidos por el hastío de las frustraciones y las incapacidades humanas que impiden alcanzar a subir a las montañas de los éxitos ajenos.

Si una ruta política corregida, enderezada con la virtud de resistir toda tentación capaz de quebrarnos hemos de seguir, es la Ruta Corregida ejemplarmente por Hatuey De Camps, no la ruta de las derrotas éticas y morales, seguimos la ruta de decencia política, el respeto a los principios y la defensa del Pueblo y su Democracia.

domingo, 11 de septiembre de 2011

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXIX, PRSD POR LA TERCERA FUERZA

Las fuerzas políticas que tercian en el sistema comicial dominicano por obtener el favor de las mayorías votantes y acceder al poder de gobernar y administrar el Estado, se hallan actualmente concentradas en tres estancias electorales: el PLD y sus aliados, el PRD y sus aliados, y un conjunto de partidos y grupos emergentes o de militancia más discreta, los que se mantienen alejados unos de otros, tras insuficientes esfuerzos que logren concitar el apropiado entusiasmo dirigido a configurar una tercera fuerza capaz de lograr ascender a la cima de la confianza popular lo suficientemente determinada a la conquista del poder político a través del recurso de las urnas electorales.

No es temprano ni tampoco es muy tarde para intentar nuclear este conjunto de fuerzas dispersas dirigidas a definir un tercer polo en las opciones verázmente efectivas para luchar por la conquista del poder político administrativo del Estado. Partidos o agrupaciones de partidos, reconocidos o por reconocer formalmente en nuestro sistema, tales como el PRSD o Partido del Toro, la ALIANZA POR LA DEMOCRACIA, FRENTE AMPLIO, ALIANZA PAÍS, PATRIA PARA TODOS, PRI, PDI, MODA, AUTO-CONVOCADOS, MXC,.....y otros, están a tiempo para llamar y aceptar la conformación entusiasmada de esta tercera fuerza.

Los esfuerzos por la congregación de propósitos comunes entre estas fuerzas, no debe cejar en ningún momento, la concertación político-social es una respuesta a los instintos gregarios que fortalecen la existencia en sociedad de la raza humana como organismo viviente de la naturaleza misma.

Hoy, como nunca, dadas la situaciones de interfases altamente peligrosas por explosivas, en las que se mueve la estabilidad social dominicana, situación alimentada por la pobreza extrema de un gran margen de la ciudadanía, la criminalidad y la corrupción de Estado, es preciso redoblar los esfuerzos más sensatos, lo humanamente posible por alcanzar el consenso demandado por la comunidad nacional hastiada de sufrir el atropello, la truculencia de la brecha social y económica que ahoga las grandes mayorias nacionales, así como los abusos constantes contra el derecho a la vida, a la paz social, al trabajo y a la estabilidad emocional y económica de la familia y la ciudadanía común.

Desde el PRSD, el Partido del Toro, seguimos intentando constantemente la agregación de fuerzas y esfuerzos dirigidos contra las dispersiones tradicionales de los que han debido ser esfuerzos conjuntos, dispersiones que tiende siempre a desarticular y desabilitar los reclamos universales por mantener unidos las más sanas aspiraciones políticas de nuestra sociedad de partidos, sin embargo no nos cansaremos, por el contrario, seguimos llamando a todas las fuerzas más sensatas del país político a reforzar su entrega a la búsqueda de la reunión total de todas las acciones dirigidas a la conquista política democrática del gobierno del Estado. La vieja ruta de las dispersiones fútiles tiene que ser corregida y despejada de brumas que impidan la visión de futuro en la búsqueda de una sociedad de avanzada en libertad y democracia funcionales que cuente con toda su masa humana y con fuero real sobre todos sus recursos materiales propios.

domingo, 4 de septiembre de 2011

EL PRSD, El Partido del Toro: La Ruta Corregida, XXVIII, PRSD POR LA CORRECCIÓN DE LA RUTA A SEGUIR

Las desesperaciones que germinan en torno a los prados donde crecen las urgencias por alcanzar el poder de gobernar, han provocado en nuestra sociedad de dirigentes políticos de cualquier orientación o denominación ideológica, una verdadera debacle entre los principios que sustentan la razón ética, política y hasta moral, para fundación y existencia de un gran número de organizaciones surgidas ante el justo pretexto de contribuir al mejoramiento y corrección del pensamiento colectivo de nuestra sociedad vista como país y nación, libre, viable, dueño de su destino ideológico, de sus fueros y de sus riquezas materiales.

La lucha por ese poder para gobernar, ha devenido en una desgracia contraria al cultivo y profundización del pensamiento político, a las tradiciones y constumbres más sanos en función del crecimiento espiritual y el bienestar común, apedreados por las asociaciones colusivas en favor del crimen y contra los bienes colectivos administrados por El Estado.

Nosotros, los miembros y dirigentes del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, (PRSD), El Partido del Toro, tenemos consciencia de que el poder para gobernar El Estado no es la única manera que tienen los hombres que forman un partido para hacer que sus convicciones sobre la administración de El Estado, sean puestas en la agenda pública. El ejemplo servido como conducta política, los mensajes activos extendidos a través de los distintos medios de comunicación escritos y hablados, alcanzan muchas veces tanto poder que superan los que logran imponer los gobernantes cuando éstos carecen de más virtud para ser oídos que la de la compulsión y los desafueros contra los intereses ciudadanos.

Nuestros dirigentes han dado muestras de resistencia mayor ante las propuestas endulzadas con caramelos envenenados. Es así como seguimos resistiéndonos a concertar cualquier forma de alianza, pacto o coalición política en la que no se disponga cumplir estrictamente con principios considerados como irrenunciables, tales como la repostulación de los presidentes en ejercicio, la lucha por el control conjunto entre el El Estado y sus entidades privadas sobre los bienes estratégicos y los subsidiados como son los de la educación escolar, la distribución de la energía eléctrica, el mantenimiento del gobierno democrático, la libertad ideológica y religiosa, la seguridad alimentaria de la población, el control de la criminalidad social, la distribución del agua, etc.... Siempre que estas condiciones no sean satisfechas tácitamente determinadas como regla de la gobernabilidad.

Los órganos dirigenciales de nuestro Partido del Toro, así como nuestro presidente mismo, Hatuey de Camps, seguiremos trillando nuestro propio camino político-electoral solos, convencidos de que nuestra sociedad amerita de nuestra existencia libre e independiente de compromisos espurios, mucho menos concitados por la desesperación y urgencias irracionales en busca del ejercicio del poder.

Nosotros representamos la corrección de la ruta seguida por otros, quienes terminan absorbidos, no obstante sus publicadas buenas intensiones primarias, por el monstuo del somentimiento a los ritos de las fuerzas de la acumulación de bienes materiales. Somos La Ruta Corregida del quehacer político nacional.