domingo, 2 de noviembre de 2014

LA RUTA CORREGIDA, LXVII. HATUEY DE CAMPS Y EL PRSD, CONSTRUCTORES DE CONSENSOS


HATUEY DE CAMPS Y EL PRSD, CONSTRUCTORES DE CONSENSOS



A partir de los primeros pasos anunciados para la conformación de la fuerza política que nos congrega  como PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, (El Partido del Toro), en el año 2004, hasta las horas de hoy, la dirigencia de esta organización social-político-partidaria, no ha cesado en su lucha propuesta por la conformación de una arquitectura democrática abierta a la más amplia diversidad de ideas concebidas entre los hombres y mujeres que manifiestan su sentido de Patria organizando la sociedad en torno a sus respectivas convicciones sobre la más sabia y propia  entrega a la alta misión ciudadana que constituye la Administración y conducción del Estado Dominicano.

Desde esos tiempos de nuestros inicios, hemos tocado todas las puertas y abierto nosotros hasta las ventanas tras proponernos la construcción de esa fortaleza política, ideológica y moral, capaz de consensuar  entre todos los actores nacionales, las más eficientes fórmulas para el impulso del crecimiento humano con auténtico sentido de eficiencia y eficacia en favor de hombres y mujeres que conformamos este  país de Dios y todos los dominicanos.

Las más remotas  denominaciones  políticas de todos los colores y pensamientos, sociedades vecindarias,  de obreros, empresarios, colegios y asociaciones profesionales, organizaciones religiosas, artísticas, estudiantiles, clubes deportivos, etc., ha sido tomada en cuenta desde entonces, de modo seguido y hasta el último minuto de actualidad lo seguimos haciendo tras completar la suma del compromiso patriótico que nos urge por la puesta en vigencia de un Estado de legalidad, garantías ciudadanas, derechos ciudadanos colectivos y derechos ciudadanos personalizados en la justa retribución de las compensaciones por el trabajo aportado por cada quien en la construcción de nuestra nación y nuestra sociedad.

Nuestra vocación y entregas por la conformación de una conciencia de sociedad  ha sido fehacientemente mostrada con entregas de desprendimientos poco acostumbrados al lograr conformar el primer frente o Alianza política reconoscida como "La Cuarta Vía", que en el año 2008 llevó en su candidatura presidencial al Ing. Eduardo Estrella, lo mismo que en el 2012 decidimos respaldar la candidatura presidencial de Hipólito Mejía, tras el más amplio gesto por el restañado de la historia en materia de lances  políticos aun vivos.

No cejaremos hasta alcanzar el triunfo que significa el levantamiento de esa gran sociedad por la protección política y social de las mayorías, el desarrollo continuo de n cuerpo empresarial firmemente patriótico y una masa obrera y estudiantil, preñada de voluntad sobre el trabajo y el crecimiento ciudadano..

Hoy como antes, seguimos convencidos de que nuestros aportes han sido útiles, sabios y de sensato desprendimiento, hecho crucial este que garantiza la fe puesta en la sustentación de nuestros proyectos políticos.

Hoy también decimos que las candidaturas electorales pasibles de ser presentadas por nuestros líderes a los distintos puestos de autoridades del Estado electas, siguen estando resignadas a la mejor voluntad de un gran consenso electoral, sin descartar que, precisamente, pueda ser escogida como opción de lujo y de integración totalizada, la de nuestro presidente partidario, Hatuey De Camps, para ser ofrecida su candidatura a la presidencia del Estado Dominicano.

Cualquier oferta opositora puede ser buena, sin embargo Hatuey De Camps luce ser el gran candidato armador de la reunificación total de los partidos de mejor reconocida vocación democrática y social incluidas formaciones ideológicas divergentes y las no divergentes entre si de, por ejemplo, el conjunto completo de organizaciones que se congregan nominados como "CONVERGENCIA DEMOCRÁTICA", lo mismo que el conjunto de partidos liderados por el PRD, así como las demás organizaciones que activan en torno otros arreglos de indiscutida vocación por  los consensos democráticos y sociales.

Hatuey De Camps ha sido el líder histórico armador de los consensos democráticos que siempre se convirtieron en Alianzas leales entre si, a partir de los movimientos originados en las sociedades políticas  de las izquierdas y las derechas democráticas, sindicatos de trabajadores obreros, sociedades empresariales y hasta Consejos de organizaciones religiosas.

Nadie como Hatuey De Camps ha servido durante el último medio siglo a la integración de fuerzas democráticas convergentes en los esfuerzos por la construcción de una Nación afirmada en el pensamiento que nos mueve en torno una Patria de inclusiones sociales y una Nación de crecimiento en justa democracia económica, derechos y deberes ciudadanos.

Es por ello y por más que todos los asentamientos políticos que hoy se definen en la lucha por resolver la incertidumbre política del momento, bien hacen con pensar en hacer valer la opción electoral de Hatuey De Camps como candidato universal de toda la sociedad nacional que busca corregir las frustraciones provocadas con el desorden político gobernante desde hace ya varios años.

martes, 28 de octubre de 2014

LA RUTA CORREGIDA, LXVI. TERROR Y TERRORISTAS




Constituye una ingenuidad emocional y sobre todo política, pensar en atribuírle a las diferencias entre los Gerentes del Partido de la Liberación Dominicana responsabilidad alguna en torno a los desafueros políticos expresados mediante los bochornosos atentados terrorista de los últimos días. No. Ningún dirigente formado en las entrañas del pensamiento y los métodos cultivados por  Juan Emilio Bosch, es capaz de conducir sus luchas estratégicas por la ruta de la violencia terrorista. No. No son sus formas. Puede haberlos entre ellos hasta bociferadores como Euclides Gutiérrez y Franklin Almeida, pero de ahí no pasan.  En el peor de los casos, no pasan de erigirse en teóricos marxistas para explicar los hechos consumados, es decir, el hecho histórico verificable.

Esos sectores no son ubicables entre jugadores del dominó popular practicado en las esquinas del barrio social formado por seguidores de ninguno de los desprendimientos del PRD, partido de indiscutida escencia bochista,  Nunca, jamás habría de esperarse que lo imaginaran pensadores como Hugo Tolentino, Milagro Ortiz, Hatuey De Camps, ni ningún otro importante dirigente de los que conducen o hayan conformado alguna vez la  conducción de esa franquicia partidaria o alguna de sus derivaciones.

Estos actos de escándalos vergonzosos han de ser ubicados en otras fuerzas, otras formas de intolerancias históricamente ubicadas en sectores identificados con las truculencias cavernarias del reto ante el poder político y económico concebido como guerra a muerte sin límites, sin reglas, sin honor ni más objeto que el de destruir y vencer a cualquier precio moral, fundado en la sevicia, el odio a la vida, la autodestrucción emocional y el desprecio por todos los órdenes racionales del crecimiento humano de la sociedad.

En la sociedad dominicana si existen esos sectores, puede asegurarse que están bien identificados, que han constituido siempre la pata del poder de la huella imborrable y la impunidad desde los tiempos de la independencia nacional. Son los mismos sectores que sacrificaron con actos denigrantes a los patriotas nacionales  Francisco Sánchez del Rosario, María Trinidad Sánchez, Juan Pablo Duarte y otros patriotas.

Son los mismos que hoy continúan exacerbando diferencias guerreras entre los pueblos de dominicanos y haitianos. Son los que buscan exacerbar las desavenencias internas entre los altos dirigentes del PLD, azuzando al vigente Presidente Dominicano Danilo Medina contra el Presidente del PLD, Leonel Fernández. Nos sentimos seguros de que estos altos dirigentes del actual partido gobernante, más allá de nuestras diferencias en cuanto a los métodos en integridad en la administración del Estado Dominicano, ninguno es loco ni se alimenta de loquezas  que estimulen algún grado de insensatez o irracionalidad capaces de conducirlos a cualquier desproporción fuera de control.

No. Ellos no son locos.  Los locos de odios que alimentan estas desgracias contra el Estado Ciudadano y su paz, deben ser desenmascarados y presentados frente a la justicia con todos sus sacos y sus corbatas "nacionalistas, patriótica y terroristas".


viernes, 19 de septiembre de 2014

CARTA A DOÑA MARGARITA DE FERNÁNDEZ



Señora,
Doña Margarita María Cedeño Lizardo de Fernández
Honorable Vice-Presidente de la República Dominicana

Excelentísima Señora:

Deseo expresarle, Muy Respetuosamente, mi firme convicción de que a muchísimos dominicanos Vuestra Excelencia nos merece . gran respeto y admiración ante los reconocidos esfuerzos que han colocado su imagen pública en la primacía de la distinción, en su momento como Primera Dama, como Vicepresidente y como dirigente política.

Ha sido V. E., víctima de mal fundadas e insensatas molestias provocadas por el quebrantamiento de los nobles fueros de la libertad de expresión, a cuenta de la sin razones politiqueras. Este hecho ha sido sancionado social y políticamente por toda la buena ley del pensamiento dominicano, intelectual y popular y hasta por los más embarazados medios públicos.

No obstante, igualmente cierto es que en nuestros días, dado el hecho igualmente ciertísimo de que en nuestra sociedad política se cultiva con éxito sin igual, el vicio de ejercer el poder gobernante en forma de abusos contra ciudadanos afectados de manifiesta debilidad para enfrentar esos abusos, las denuncias mediáticas a cargo de las contradicciones políticas que suelen ser perseguidos judicialmente desde las cumbres del poder, se enfrentan, aun fuera con las brisas de razón a favor de V.E., con la resistencia popular que se permite desahogar así las frustraciones provocadas por aquellos acostumbrados abusos en su contra,

Así las circunstancias en las que hoy se bate el caso de aquel peor guiso protagonizado por un tan inoportuno y mal expresado ciudadano en contra de su Dignidad que en V.E. se resume su quehacer público, habiendo sido el pro-actor puesto en juicio a cargo de Los Tribunales de La República por diligencias de V.E. misma, acción esta que deja instalado un escenario propio para exacerbar los ruidos parciales de un circo, en el que lados opuestos que ocupan el gran anfiteatro gritan por sangre de cualquier lado.

Cuatros serían los escenarios posibles más probables, a saber:

Primero: el justiciable es condenado en un proceso criminalizado. Nadie saldría a celebrar el triunfo de un águila gigantesca sobre una asustado hurón corriendo sin escape sobre el descampado dominado por su visión telescópica y su poder de vuelo imbatible. Todo lucirá como un reprochable acto de abusadora fuerza excesiva. La presa pasará ganar el favor masivo de la denominación pública de "preso del poder político". Cumplirá una condena de mínimo tiempo y saldrá evidentemente fortalecido públicamente, cargado en andas como héroe, irá como candidato indiscutido de algún proyecto político después de muchísimos reclamos y consejerías para que sea indultado.

Segundo: El justiciable es condenado en un proceso criminalizado e indultado, hecho alimentado por alguna bonhomía de su propio espíritu. El mismo justiciado se beneficiará del hecho y hará extender la idea de que se sintió obligada ante las presiones y el remordimiento ante los supuestos populares de una justicia viciada y mal aplicada a complacencia del poder de una justicia con menos o más razón, altamente cuestionada por doquier. Este caso solo contribuiría a dañar más esa imagen.

Tercero: El justiciable es descargado. Sería este el escenario harto iluminado para la proclamación de una pérdida irreparable sobre la magníficamente bien plantada imagen pública de V.E. Jamás le acarrearía en este caso favor alguno, en el que todas sus diligencias lucirían como inconsulta necedad, huérfana de profesionalidad en el ejercicio jurídico de los actores responsables de llevar el asunto.

Y Cuarto: El justiciable es condenado a una reparación por daños y perjuicios morales en favor de V.E. y liberado de los cargos criminales, posibilidad que todas las circunstancias, luce que sería el desenlace más probable, cuando las dificultades que obran para probar que el mismo imputado falsificara algún documento, cuando lo que si habría ocurrido es que hiciera público uno que supuestamente habría recibido por las rutas que hoy siguen las comunicaciones digitales.

Esta salida provocaría la misma sensación de triunfo que si hubiera sido descargado, dado el caso de que la acusación basada en los cargos criminales de falsificación de documentos, hecho principal y único auténticamente relevante para los propósitos perseguidos en el caso, habrían sido derrotados y como en el caso del simple descargo, el imputado se erigiría triunfante como héroe que ha vencido la superioridad que habría buscado aplastarlo.

Yo, humilde diletante de estos medios, V.E., Vice-Presidente de la República, si por cuenta de las casualidades astrales este mensaje alcanzara a inmutar la tranquilidad de sus muchísimo más oportunas ocupaciones de Estado, le ruego meditar sobre la posible validez de estos supuestos y que si merecieran su atención, "suelte en banda" el caso de ese saltacocote a quien resulta que desde ya se le están abriendo rutas de sólo ganar y a V.E, con todo respeto, en este caso, de sólo perder.

Muy Respetuosamente, Julio Ramírez

lunes, 15 de septiembre de 2014

LA RUTA CORREGIDA, LXV, PARA DIRIGIR EL ESTADO, UN ESTADISTA: HATUEY DE CAMPS

PARA DIRIGIR EL ESTADO, UN ESTADISTA: HATUEY DE CAMPS


La división en parcialidades antagónicas que hoy afecta al mayor conjunto de fuerzas que se oponen al ejercicio del poder político al estilo del Partido de la Liberación Dominicana y del Presidente Nacional, Danilo Medina, es el fruto de la débil estructura ideológica a la que fué comprimido y en la que se ha movido el Partido Revolucionario Dominicano, PRD, desde que asumió el poder a partir de 1978, compelido a una dirigencia impedida de ejercer un poder que se fundara en los intereses de la Revolución Social que preconizaba desde sus orígenes y seguía anunciando, limitado así a un Gobierno del Estado que se instaló bajo el peso de una estructura atada al poder ajeno y contrario al propio PRD que nunca pudo ser desplazado ni alivianado más que de forma muy mediada e intervenida.

Desde los primeros pasos electorales que siguieron a la Revuelta de Abril, el PRD fue sometido a agendas extrañas a sus programas concebidos como de inspiración social modelada por un sistema de democracia de amplia base popular.

Ello no podía ser posible a partir de un gobierno encabezado por un conservador empresario terrateniente y luego por el abogado del mismo empresariado terrateniente.

La alta dirigencia que conducía los encuentros cercanos con las masas, quedaba así impedida de hacer extender sus programas ideológicos y económicos en favor de atenciones masivas en proyectos sociales previamente concebidos como alta prioridad del Estado.

 Los intentos del líder popular entonces más connotado e influyente en las masas, fue constantemente limitado en sus esfuerzos por ascender al poder, incluso, hasta prohibido de tomar parte en las trascendentes decisiones de Estado durante un importante período en los inicios de esos gobiernos.

Al PRD le fue imposible desarrollar una auténtica agenda de desarrollo democrático, siempre sometido a la acechanza  del martillo amenazador contra la esperada orientación revolucionaria de sus más auténticos dirigentes.

Así que estos quedaron entrampados y desvalidos para asumir la dirección del Estado, bloqueados por poderes de hecho que nunca han bajado la guardia en tal sentido.

Un nuevo ascenso al poder por cuenta del PRD, se facilitó con Hipólito Mejía a la cabeza, precisamente otro dirigente empresarial agropecuario, colocado en el extremo del conservadurismo ideológico y militante.

Una nueva dirigencia del PRD se posesiona en estos momentos, encabezada por Miguel Vargas, dirigente empresarial quien, de modo preciso, busca superar la primacía y anacronismo ideológico del mismo Ex-Presidente Hipólito Mejía.

Ambos dirigentes coinciden en cualquier modo de pensamiento, siempre alineados en contra de los intereses populares, ambos impedidos en su tosudez de dar un paso al frente para alcanzar sumar esfuerzos que les reditúen el favor de permitirle el ascenso a la conducción del Estado al pensamiento social de una democracia eficaz y modernista, fundada en las fuerzas del espíritu humano de todos los ciudadanos de nuestro país.

Quizás sea oportuno que dirijamos nuestros pensamientos y esfuerzos en pensar en un dirigente cultivado en una forma de pensar tallada y corregida con la firmeza propia de un dirigente político con su mirada puesta en las mayorías trabajadoras, los constructores de nación y sustentos de un Estado para una Patria contundentemente estable y firme en sus convicciones históricas.

Buenos son  empresarios para conducir sus buenas empresas. Buenos son  estadistas políticos equilibrados para conducir las políticas del Estado con equilibrio.

La ruta a la que los medios públicos tratan de conducirnos, está equivocada y tiene que ser corregida. La ruta debe conducirnos a un Hatuey De Camps, presidente actual del Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro, firme y decidido a reconstruir el Estado a través de un gobierno de Ruta Corregida, libre de los entuertos comunes en las improvisaciones, al tratarse de un Estadista experimentado en varias y efectivas funciones de Estado y en exitosas campañas políticas en las que se han previsto los reales triunfos electorales del PRD. 

viernes, 29 de agosto de 2014

LA RUTA CORREGIDA, LXIV, RECONSTRUCCIÓN DE LA UNIDAD PERDIDA




RECONSTRUCCIÓN DE LA UNIDAD PERDIDA

En el PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, "El Partido del Toro", ningún acontecimiento político o social, nacional o mundial, nos es indiferente.

Todo nos importa.

Mucho más cuando el hecho toca la materia que explica nuestra existencia organizada en sociedad política.

Así es como no somos indiferente a los acontecimientos políticos como uno que ocupa en estos momentos los medios de opinión pública nacional.

La controversia suscitada en torno al Partido Revolucionario Dominicano, PRD y el Partido Alianza Social Demócrata, ASD, institución política esta que ha sometido ante la Junta Central Electoral, una solicitud de cambio de nombre, para pasar a denominarse Partido Revolucionario Mayoritario, PRM, sin embargo, no es ni debe ser materia que ataña a los propósitos inmediatos de nuestra organización, el PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRTA, PRSD.

No es un secreto para nadie en nuestro mundo político el que nuestro propio presidente, Hatuey De Camps, ha sido y sigue siendo consultado y convocado insistentemente por distintas fuerzas de las más decisivas en nuestro sistema social para que intervenga en la formulación de procesos que den al traste con la nueva atomización de esa institución que aún luce como fuerza de incidencia mayor en todo nuestro quehacer político, pero el PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, no ha de inmiscuirse de modo parcial en esta pelea insulsa, de escasa inteligencia o relevancia que reclama, por una parte y rechaza por la otra.

Como si se tratara de discutir el color del agua que supuestamente llueve el arcoiris, se desguasan y desaguan en esfuerzos que bien pudieran estar dirigidos en estos momentos a buscarle soluciones a los problemas económicos que a los dominicanos nos rompen la cabeza ante el sobregiro presupuestario que provoca el déficit de nuestra balanza de comercio internacional, así como otros acuciantes asuntos internos que nos ahogan.

Comprendemos el derecho con el que cuentan aquellos ciudadanos que se sientan rechazados o desconsiderados en sus derechos partidarios a buscarse un nicho de alojamiento circunstancial o definitivo a sus propuestas políticas.

Igualmente comprendemos la oposición o resistencia del propio PRD a dejar pasar sin objeción esa amenaza que ya es externa al coloso blanco.

Si bien las circunstancias que implican la existencia de ambas denominaciones no nos sorprenden ni nos extrañan sus motivaciones, lo cierto es que lo mejor que hacemos es dejar que ese bochinche se resuelva o disuelva entre sus propias corrientes de impropiedades y sin sentido, generadas en las improvisaciones propias de la confusión ideológica a la que se abraza una conducción política basada en las precipitaciones y falta de sistematización del pensamiento que la domina.

Nosotros seguimos convencidos y trabajando en función una verdad indiscutida: la mejor oferta electoral con la que cuenta nuestro sistema electoras que en términos de capacidad administrativa, consistencia patriótica y política en general, es, sin dudarlo ni un instante, Hatuey Decamps, el mismo quien dirigiera por muchos años en las principales funciones del propio PRD, junto a Peña Gómez y otros connotados dirigentes.

La ruta de las intolerancias, zancadillas y constantes bombardeos de palabras que sólo procuran mantener el estado de frustración sobre el sentimiento democrático y sus esperanzas, tiene que ser corregida. La militancia política con vocación de democracia política organizada, debe ser resarcida con la sensatez de una dirigencia responsable, sistemática y capaz.

La Ruta ha de ser la Ruta Corregida al paso del juicio inteligente y comedido que tanto vale en la experiencia política de nuestro candidato y líder político, Hatuey De Camps.

La Ruta Corregida es la de la reconstrucción de la unidad entre las fuerzas democráticas que conforman las las organizaciones liberales, las de más alto sentido de sanidad social que son las que componen los consensos que hoy se oponen al actual sistema de desmedro constate que sufre nuestra nación en todos los órdenes verificables, políticos y sociales en general.

miércoles, 6 de agosto de 2014

PRSD, LA RUTA CORREGIDA. LXIII, HATUEY DE CAMPS, ESTADISTA MODERNO, PLURAL Y DEMÓCRATA




HATUEY DE CAMPS, ESTADISTA MODERNO, PLURAL Y DEMÓCRATA

Hatuey De Camps sigue cargando las alforjas que resguardan los códigos de las salidas democráticas internas del PRD.  Hoy, Hipólito Mejía, Miguel Vargas, Luis Abinader, Guido Gómes, García Fermin y otros protagonistas del liderazgo fundamental de PRD, hacen lo correcto al colocar a Hatuey De Camps en el centro de gravedad donde se soporta eje del equilibrio necesario que asegura los ajustes de la maquinaria electoral, política y moral de la multitud perredeísta.

 Hoy, cuando el hacer político del Partido que moral, política y electoralmente sustenta la actual gestión de gobierno, incluye los pronunciamientos antire-eleccionistas exhalados desde la propia boca de muchos de sus más completos, autorizados y maduros dirigentes de su institución, como es el caso de los elevados por Temístocles Montás, en su partido, el mejor dotado tecnócrata político,  precandidato presidencial quien actualmente funda el acento de su discurso, precisamente en un convencido embate contra el continuísmo político, tanto previniendo una posible aventura de Danilo Medina,  que se propicia bajo los hilos titiriteros desde el mismo gobierno, como el que se propone como regreso del ex-presidente Leonel Fernández, sigue siendo Hatuey De Camps el pensador dominicano cuyo lucero ideológico surge resplandeciente y cada vez más encendido, al haberse mantenido en la primatura de la denuncia y condena al estropajo falso-democrático de la repostulación presidencial por cuenta de quienes buscan erigirse en Faraones de nuestro país político y económico.

Quién estaría mejor establecido en su formación y capacidad para el lanzamiento de una gestión de Estado fundado en el más eficiente sentido del equilibrio político, social y democrático de un gobierno moderno y plural, que Hatuey De Camps? Nadie, así de sencillo como se oye.

Es Hatuey de Camps el dirigente dominicano mejor cultivado y preparado para relanzar el Estado por la ruta de su más acendrado sentido de administración de nuestra soberanía, nuestro desarrollo y nuestra seguridad y por ello seguimos proponiendo que sea convertido en el candidato de una oposición unificada y contundentemente firme en ese relanzamiento de un Estado erecto en su economía de libre competencias bajo la tutela responsable de las fuerzas del fiel democrático y su pluralismo conceptual.

martes, 22 de abril de 2014

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, LXII, PLAN INTELIGENTE




PLAN INTELIGENTE

Las fórmulas alternativas vigentes dentro del PRD para desechar sus oportunidades de retomar el poder político y administrativo del Gobierno del Estado Dominicano, son infinitas. Sin embargo, las fórmulas alternativas para retomar esos poderes son escasas y exigen concentración del pensamiento, fina habilidad matemática para la integración de las distintas variables y oportuna capacidad pericial para el ejercicio mediático y socializador.

Guido Gómez, Luis Abinader, Miguel Vargas e Hipólito Mejía, han de entender que el tiempo de la negociadera se viene ya ocupando el tiempo de poner en marcha la expansión y consolidación de las voluntades electorales de la mayoritaria religión perredeísta.

Es preciso que comprendan la necesidad del trabajo del consenso integrador de la confianza interna, de la reiteración de los principios democráticos que caracterizan el ejercicio político de las masas que conforman y militan en el perredeísmo.

Todos somos contestes y nos consta que si el proceso de recomposición interna que ha de derivar en la reunificación interna de las fuerzas disidentes repartidas en tonos que hasta hoy ha sido imposible convenir en concilio de buenas voluntades, no alcanza su objeto, la consolidación de sus fuerzas en unida opción electoral, el fracaso ante las elecciones del 2016 quedaría así sellado.

Analista político alguno, tendría que calcular demasiado para entender estas razones, por cuanto, la oposición política al PRD y sus posibles aliados, irían sumamente cómodos en sus tareas asignadas para provocar una histórica derrota jamás concebida antes, hoy, cuando el valor estratégico de poseer el dominio absoluto del poder legislativo, por ejemplo, ha alcanzado los máximos en las bolsas de los mercados políticos (...y hasta económicas....).

Seguimos convencidos de que entre las escasas fórmulas capaces de posibilitar la unificación  de las bases con su dirección, Hatuey De Camps sigue siendo la opción integradora más probable tanto desde las bases que siguen las orientaciones de Hipólito Mejía  y toda su "Convergencia", como desde las que siguen a Miguel Vargas, Luis Abinader, Guido Gómez, Jeanilda Vázquez, Milagros Ortiz, lo mismo que desde quienes siguen los distintos aliados tradicionales al PRD.

Esta opción, la del lanzamiento de un "Candidato Integrador", ha de girar en torno a un plan inteligente, presentado, propuesto, discutido y decidido favorablemente en favor de toda la comunidad perredeísta y de toda la Nación.

La Ruta de las confrontaciones internas, irracionales, tercas, convertidas en nudo irresoluble, tiene que ser corregida. La ruta del éxito ha de ser  La Ruta Corregida, la ruta que aportamos y seguimos los hombres y mujeres del Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro, bajo la dirección avanzada, certera y actualizada de su Presidente, Hatuey De Camps Jiménez.