miércoles, 6 de agosto de 2014
PRSD, LA RUTA CORREGIDA. LXIII, HATUEY DE CAMPS, ESTADISTA MODERNO, PLURAL Y DEMÓCRATA
HATUEY DE CAMPS, ESTADISTA MODERNO, PLURAL Y DEMÓCRATA
Hatuey De Camps sigue cargando las alforjas que resguardan los códigos de las salidas democráticas internas del PRD. Hoy, Hipólito Mejía, Miguel Vargas, Luis Abinader, Guido Gómes, García Fermin y otros protagonistas del liderazgo fundamental de PRD, hacen lo correcto al colocar a Hatuey De Camps en el centro de gravedad donde se soporta eje del equilibrio necesario que asegura los ajustes de la maquinaria electoral, política y moral de la multitud perredeísta.
Hoy, cuando el hacer político del Partido que moral, política y electoralmente sustenta la actual gestión de gobierno, incluye los pronunciamientos antire-eleccionistas exhalados desde la propia boca de muchos de sus más completos, autorizados y maduros dirigentes de su institución, como es el caso de los elevados por Temístocles Montás, en su partido, el mejor dotado tecnócrata político, precandidato presidencial quien actualmente funda el acento de su discurso, precisamente en un convencido embate contra el continuísmo político, tanto previniendo una posible aventura de Danilo Medina, que se propicia bajo los hilos titiriteros desde el mismo gobierno, como el que se propone como regreso del ex-presidente Leonel Fernández, sigue siendo Hatuey De Camps el pensador dominicano cuyo lucero ideológico surge resplandeciente y cada vez más encendido, al haberse mantenido en la primatura de la denuncia y condena al estropajo falso-democrático de la repostulación presidencial por cuenta de quienes buscan erigirse en Faraones de nuestro país político y económico.
Quién estaría mejor establecido en su formación y capacidad para el lanzamiento de una gestión de Estado fundado en el más eficiente sentido del equilibrio político, social y democrático de un gobierno moderno y plural, que Hatuey De Camps? Nadie, así de sencillo como se oye.
Es Hatuey de Camps el dirigente dominicano mejor cultivado y preparado para relanzar el Estado por la ruta de su más acendrado sentido de administración de nuestra soberanía, nuestro desarrollo y nuestra seguridad y por ello seguimos proponiendo que sea convertido en el candidato de una oposición unificada y contundentemente firme en ese relanzamiento de un Estado erecto en su economía de libre competencias bajo la tutela responsable de las fuerzas del fiel democrático y su pluralismo conceptual.
martes, 22 de abril de 2014
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, LXII, PLAN INTELIGENTE
PLAN INTELIGENTE
Las fórmulas alternativas vigentes dentro del PRD para desechar sus oportunidades de retomar el poder político y administrativo del Gobierno del Estado Dominicano, son infinitas. Sin embargo, las fórmulas alternativas para retomar esos poderes son escasas y exigen concentración del pensamiento, fina habilidad matemática para la integración de las distintas variables y oportuna capacidad pericial para el ejercicio mediático y socializador.
Guido Gómez, Luis Abinader, Miguel Vargas e Hipólito Mejía, han de entender que el tiempo de la negociadera se viene ya ocupando el tiempo de poner en marcha la expansión y consolidación de las voluntades electorales de la mayoritaria religión perredeísta.
Es preciso que comprendan la necesidad del trabajo del consenso integrador de la confianza interna, de la reiteración de los principios democráticos que caracterizan el ejercicio político de las masas que conforman y militan en el perredeísmo.
Todos somos contestes y nos consta que si el proceso de recomposición interna que ha de derivar en la reunificación interna de las fuerzas disidentes repartidas en tonos que hasta hoy ha sido imposible convenir en concilio de buenas voluntades, no alcanza su objeto, la consolidación de sus fuerzas en unida opción electoral, el fracaso ante las elecciones del 2016 quedaría así sellado.
Analista político alguno, tendría que calcular demasiado para entender estas razones, por cuanto, la oposición política al PRD y sus posibles aliados, irían sumamente cómodos en sus tareas asignadas para provocar una histórica derrota jamás concebida antes, hoy, cuando el valor estratégico de poseer el dominio absoluto del poder legislativo, por ejemplo, ha alcanzado los máximos en las bolsas de los mercados políticos (...y hasta económicas....).
Seguimos convencidos de que entre las escasas fórmulas capaces de posibilitar la unificación de las bases con su dirección, Hatuey De Camps sigue siendo la opción integradora más probable tanto desde las bases que siguen las orientaciones de Hipólito Mejía y toda su "Convergencia", como desde las que siguen a Miguel Vargas, Luis Abinader, Guido Gómez, Jeanilda Vázquez, Milagros Ortiz, lo mismo que desde quienes siguen los distintos aliados tradicionales al PRD.
Esta opción, la del lanzamiento de un "Candidato Integrador", ha de girar en torno a un plan inteligente, presentado, propuesto, discutido y decidido favorablemente en favor de toda la comunidad perredeísta y de toda la Nación.
La Ruta de las confrontaciones internas, irracionales, tercas, convertidas en nudo irresoluble, tiene que ser corregida. La ruta del éxito ha de ser La Ruta Corregida, la ruta que aportamos y seguimos los hombres y mujeres del Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro, bajo la dirección avanzada, certera y actualizada de su Presidente, Hatuey De Camps Jiménez.
jueves, 6 de marzo de 2014
ROBERTO RODRÌGUEZ DE MARCHENA PARECÍA UN VOCERO DISTINTO
En cualquier parte del mundo, un representante o vocero de El Estado, de una organización social de cualquier índole o de cualquier grupo primario, cuando se expresa en nombre de toda la formación de la que es parte o dirige, puede incurrir en desbordar los límites de su representación, obligando a sus representados a enderezar el exceso o lo torcido de lo dicho y sus palabras pasan entonces a perder la autoridad y la confianza de todo a quien habría de concernir su pronunciamiento.
Por el contrario, cuando un vocero acostumbra a cuidar la certeza de sus afirmaciones, hace valer la autoridad de sus pronunciamientos con la fuerza de la confianza y el respaldo total de quienes son representados en sus palabras, la credibilidad sobre la autenticidad del valor que se pone en lo dicho crece cada vez que habla y sus palabras pasan a ser "palabras de rey". Si un vocero oficial de un Estado o de la Presidencia de un Estado, descuida esas obligaciones de acercar cada vez más el valor de sus palabras a la condición de "palabra de rey", muy pronto ocurrirá que su valía como vocero se pierde y nadie confiará en la autenticidad de sus mensajes.
Roberto Rodríguez de Marchena, vocero oficial de la Presidencia de la República, asumió responsabilidad en nombre del Gobierno Dominicano, sobre el descuidado comentario hecho por el Ministerio de Relaciones Exteriores, dirigido a restar importancia a la descalificación de los pronunciamientos del Dpto. de Estado norteamericano en los que se cita al Estado República Dominicana como violadora de derechos humanos, prácticas racistas y ejecuciones extrajudiciales.
Siempre tuve la percepción de que uno de los voceros de ejercicio y presentación mejor arreglados que ha exhibido el Palacio Nacional Dominicano desde que recuerdo conocer algo sobre esos asuntos, ha sido Don Roberto Rodrìguez de Marchena. Sin embargo, vale ahora preguntarse, en que favorecía que asumiera la defensa de unos pronunciamientos tan chabacanos, como los de la respuesta de la Cancillería? Obviamente, de nada más que para desmeritar la confianza antes recabada.
Del mismo modo, de qué le serviría a su ejercicio y a su representación oficial, la Presidencia de la República, pasar a repetir los tan vergonzantes pronunciamientos de otros funcionarios menos arreglados y menos capaces, siempre afanados en exhibir las contribuciones económicas y asistencias que le ha servido y le sirve el Estado Dominicano a los necesitados haitianos, desmeritando, por tanto, lo que de otro modo pudiera considerarse como gestos solidarios entre hermanos?
Es, acaso, prudente insistir en la mentira de que aceptar la inmigración haitiana es un gesto de solidaridad o de caridad? No. Por favor, Sr. Rodrìguez de Marchena, la migración que sirve su mano obrera, la necesitamos, la precisamos, estamos obligados a ella y la diplomacia internacional, lo mismo que nuestros intelectuales y polìticos que se respetan y por ello se hacen merecedores de respeto, también lo saben. A los fanáticos y desquiciados, deje que les hable otro fanático u otro desquiciado. Ud. es otra fragancia o, por lo menos, eso creermos muchos.
Por el contrario, cuando un vocero acostumbra a cuidar la certeza de sus afirmaciones, hace valer la autoridad de sus pronunciamientos con la fuerza de la confianza y el respaldo total de quienes son representados en sus palabras, la credibilidad sobre la autenticidad del valor que se pone en lo dicho crece cada vez que habla y sus palabras pasan a ser "palabras de rey". Si un vocero oficial de un Estado o de la Presidencia de un Estado, descuida esas obligaciones de acercar cada vez más el valor de sus palabras a la condición de "palabra de rey", muy pronto ocurrirá que su valía como vocero se pierde y nadie confiará en la autenticidad de sus mensajes.
Roberto Rodríguez de Marchena, vocero oficial de la Presidencia de la República, asumió responsabilidad en nombre del Gobierno Dominicano, sobre el descuidado comentario hecho por el Ministerio de Relaciones Exteriores, dirigido a restar importancia a la descalificación de los pronunciamientos del Dpto. de Estado norteamericano en los que se cita al Estado República Dominicana como violadora de derechos humanos, prácticas racistas y ejecuciones extrajudiciales.
Siempre tuve la percepción de que uno de los voceros de ejercicio y presentación mejor arreglados que ha exhibido el Palacio Nacional Dominicano desde que recuerdo conocer algo sobre esos asuntos, ha sido Don Roberto Rodrìguez de Marchena. Sin embargo, vale ahora preguntarse, en que favorecía que asumiera la defensa de unos pronunciamientos tan chabacanos, como los de la respuesta de la Cancillería? Obviamente, de nada más que para desmeritar la confianza antes recabada.
Del mismo modo, de qué le serviría a su ejercicio y a su representación oficial, la Presidencia de la República, pasar a repetir los tan vergonzantes pronunciamientos de otros funcionarios menos arreglados y menos capaces, siempre afanados en exhibir las contribuciones económicas y asistencias que le ha servido y le sirve el Estado Dominicano a los necesitados haitianos, desmeritando, por tanto, lo que de otro modo pudiera considerarse como gestos solidarios entre hermanos?
Es, acaso, prudente insistir en la mentira de que aceptar la inmigración haitiana es un gesto de solidaridad o de caridad? No. Por favor, Sr. Rodrìguez de Marchena, la migración que sirve su mano obrera, la necesitamos, la precisamos, estamos obligados a ella y la diplomacia internacional, lo mismo que nuestros intelectuales y polìticos que se respetan y por ello se hacen merecedores de respeto, también lo saben. A los fanáticos y desquiciados, deje que les hable otro fanático u otro desquiciado. Ud. es otra fragancia o, por lo menos, eso creermos muchos.
domingo, 2 de marzo de 2014
A QUIEN BENEFICIA O PERJUDICA LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
A quienes favorecen las medidas dispuestas por la Sentencia del Tribunal Constitucional?
A los obreros dominicanos? No, no favorece a los obreros dominicanos porque la sentencia está dirigida a generar la proliferación de mano de obra regulada dentro de la formalidades de contratación de la misma, así que la mayor oferta disponible presionará hacia la baja el precio de la mano de obra del mismo modo que influirá en la reducción del valor de las prestaciones sociales y económicas vigentes hoy.
A los empleadores dominicanos? Si, al bajar los costos del empleo, favorecerá la contratación de mano de obra barata, así mismo tendrá la oportunidad de crear y registrar expedientes informativos personales. También contribuirá a presionar en el sentido de la reducción de las prestaciones laborales establecidas hasta el momento.
A los obreros extranjeros? Si, favorecerá la formalización de los contratos de trabajo con obreros extranjeros, facilitándose permitiéndose así el facilitar su acceso a los derechos propios de las condiciones legales de su contratación, incluidos seguros médicos y demás prestaciones laborales previstas para trabajadores extranjeros y dominicanos.
A las oficinas de planificación del Estado? Si, favorecerá la organización, cálculo, registro y control ciudadano de todas las personas y su familiares, dedicados a aportar su mano de obra en los procesos económicos dominicanos para los ajustes en materia de salud, transportes, educación, alimentación, seguridad ciudadana, etc....
A nuestro sistema democrático de partidos políticos? Si, favorecerá nuestro sistema democrático de partidos porque asegura la no intromisión fraudulenta de votantes extranjeros sin derecho a elegir ni ha ser a elegidos.
A la rentabilidad neta de nuestro sistema económico? Si, lo favorecerá grandemente porque la incorporación formal de la mano de obra extranjera, registrada como cotizantes, implicará un incremento de las recaudaciones totales en nuestro impuestos internos, así como el interés de trabajadores que ofrecerán mano de obra mejor calificada pero aun barata, y por tanto de más altos rendimientos para nuestro sistema de producción.
A quién perjudicará la Sentencia del Tribunal Constitucional?
A los trabajadores dominicanos desnacionalizados que sufrirán las consecuencias de la reducción del valor del paquete de prestaciones sociales y laborales conquistados hasta hoy, ya que una de las consecuencias inmediatas procuradas tras la desnacionalización de obreros por la Sentencia del Tribunal Constitucional, es la rebaja moral y rebaja de derechos en la prelación de consideraciones para el despido, al pasar a vestir el estereotipo implicado en la condición de sometido a ser extranjero o admintido como ciudadano de segundo rango pasible de perder dicha condición bajo los efectos de algunas previsiones legalmente determinadas, quienes en caso de no lograr su admisión como nuevos ciudadanos dominicanos, no podrán volver a ejercer derechos como el de elegir y el de ser optar para ser electos.
A los partidos políticos que gozan de las preferencias electorales entre los hijos de los migrantes extranjero, refiriéndonos de modo preciso, a aquellos descendientes de inmigrantes haitianos, los que tras las constantes alusiones denostando a José Francisco Peña Gómez por su origen haitiano supuesto, han respondido adhiriéndose cada vez mejor convencidos a la militancia o simpatía de los partidos que siguen o resaltan la memoria y las virtudes del reconocido e influyente líder político aun a pesar de haber fallecido ya, resultando ahora que muchos de los afectados ya no podrán volver a votar, salvo que pasen por el difuso proceso de la concesión de nueva ciudadanía.
Existe alguna relación entre la sentencia del Tribunal Constitucional y las demandas del empresariado que buscan eliminar las prestaciones económicas previstas en los contratos laborales?
Si, si existe. Actualmente, las condiciones laborales en las que se desenvuelven muchas empresas, especialmente aquellas que emplean gran número de obreros extranjeros haitianos, no cumplen ni sienten presión alguna para cumplir con las obligaciones previstas en el Código Laboral Dominicano dada la condición de irregularidad bajo la cual son empleados, sin embargo, una vez cumplido el proceso de regulación migratoria, las exigencias internas así como las externas al Estado Dominicano, estarán dirigidas al cumplimiento de los compromisos laborales legales sin discriminación, de modo que para seguir aprovechando las ventajas que hasta ahora son aprovechadas bajo la condición de irregularidad migratoria, es preciso eliminar formal y legalmente la concesión de esas prestaciones que ahora simplemente son escatimadas o estafadas en vista de que los supuestos beneficiarios no cuentan con condiciones para reclamarlas.
A los obreros dominicanos? No, no favorece a los obreros dominicanos porque la sentencia está dirigida a generar la proliferación de mano de obra regulada dentro de la formalidades de contratación de la misma, así que la mayor oferta disponible presionará hacia la baja el precio de la mano de obra del mismo modo que influirá en la reducción del valor de las prestaciones sociales y económicas vigentes hoy.
A los empleadores dominicanos? Si, al bajar los costos del empleo, favorecerá la contratación de mano de obra barata, así mismo tendrá la oportunidad de crear y registrar expedientes informativos personales. También contribuirá a presionar en el sentido de la reducción de las prestaciones laborales establecidas hasta el momento.
A los obreros extranjeros? Si, favorecerá la formalización de los contratos de trabajo con obreros extranjeros, facilitándose permitiéndose así el facilitar su acceso a los derechos propios de las condiciones legales de su contratación, incluidos seguros médicos y demás prestaciones laborales previstas para trabajadores extranjeros y dominicanos.
A las oficinas de planificación del Estado? Si, favorecerá la organización, cálculo, registro y control ciudadano de todas las personas y su familiares, dedicados a aportar su mano de obra en los procesos económicos dominicanos para los ajustes en materia de salud, transportes, educación, alimentación, seguridad ciudadana, etc....
A nuestro sistema democrático de partidos políticos? Si, favorecerá nuestro sistema democrático de partidos porque asegura la no intromisión fraudulenta de votantes extranjeros sin derecho a elegir ni ha ser a elegidos.
A la rentabilidad neta de nuestro sistema económico? Si, lo favorecerá grandemente porque la incorporación formal de la mano de obra extranjera, registrada como cotizantes, implicará un incremento de las recaudaciones totales en nuestro impuestos internos, así como el interés de trabajadores que ofrecerán mano de obra mejor calificada pero aun barata, y por tanto de más altos rendimientos para nuestro sistema de producción.
A quién perjudicará la Sentencia del Tribunal Constitucional?
A los trabajadores dominicanos desnacionalizados que sufrirán las consecuencias de la reducción del valor del paquete de prestaciones sociales y laborales conquistados hasta hoy, ya que una de las consecuencias inmediatas procuradas tras la desnacionalización de obreros por la Sentencia del Tribunal Constitucional, es la rebaja moral y rebaja de derechos en la prelación de consideraciones para el despido, al pasar a vestir el estereotipo implicado en la condición de sometido a ser extranjero o admintido como ciudadano de segundo rango pasible de perder dicha condición bajo los efectos de algunas previsiones legalmente determinadas, quienes en caso de no lograr su admisión como nuevos ciudadanos dominicanos, no podrán volver a ejercer derechos como el de elegir y el de ser optar para ser electos.
A los partidos políticos que gozan de las preferencias electorales entre los hijos de los migrantes extranjero, refiriéndonos de modo preciso, a aquellos descendientes de inmigrantes haitianos, los que tras las constantes alusiones denostando a José Francisco Peña Gómez por su origen haitiano supuesto, han respondido adhiriéndose cada vez mejor convencidos a la militancia o simpatía de los partidos que siguen o resaltan la memoria y las virtudes del reconocido e influyente líder político aun a pesar de haber fallecido ya, resultando ahora que muchos de los afectados ya no podrán volver a votar, salvo que pasen por el difuso proceso de la concesión de nueva ciudadanía.
Existe alguna relación entre la sentencia del Tribunal Constitucional y las demandas del empresariado que buscan eliminar las prestaciones económicas previstas en los contratos laborales?
Si, si existe. Actualmente, las condiciones laborales en las que se desenvuelven muchas empresas, especialmente aquellas que emplean gran número de obreros extranjeros haitianos, no cumplen ni sienten presión alguna para cumplir con las obligaciones previstas en el Código Laboral Dominicano dada la condición de irregularidad bajo la cual son empleados, sin embargo, una vez cumplido el proceso de regulación migratoria, las exigencias internas así como las externas al Estado Dominicano, estarán dirigidas al cumplimiento de los compromisos laborales legales sin discriminación, de modo que para seguir aprovechando las ventajas que hasta ahora son aprovechadas bajo la condición de irregularidad migratoria, es preciso eliminar formal y legalmente la concesión de esas prestaciones que ahora simplemente son escatimadas o estafadas en vista de que los supuestos beneficiarios no cuentan con condiciones para reclamarlas.
martes, 18 de febrero de 2014
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, LXI. PRD EN LA OPOSICIÒN
La conciencia política colectiva del PRD, significada en sus bases y en la voz pública y mediática de su encabezado político: liderazgo y dirigencia, viene siendo defraudada decepcionantemente por este encabezamiento ante la crisis moral y política tan profunda que en este momento corroe a este partido, símbolo de la democracia política en República Dominicana.
La crisis es profundamente política. Dos facciones, una de ellas ramificada a su vez en varias efluencias ideológicas de difìcil conciliación más allá de coincidencias electorales. La otra, fundamentalmente obediente a única directiva, libre de versificaciones doctrinarias, empotrada sin pensamiento ideológico alguno que no sea la conquista del triunfo electoral que le permita acceder a la dirección del gobierno como meta socioeconómica y edonista.
Ambas inclinaciones partidarias se hallan contrapuestas entre ellas en lucha por el dominio de la dirección del partido y por el aseguramiento del poder para decidir las propuestas sobre cargos elegibles al mirar hacia las elecciones del 2016 próximo, se sienten compelidas de facto a presentarse frente al gobierno actual como muchachos mandaderos de obediencias arrendadas, condescendientes, conciliadoras y sometidas a las medidas públicas del gobierno actual, tratan siempre de evitar molestar el ánimo del Partido Oficial y el rendimiento mediático, dominante y amenazante de sus potros que dominan los poderes para arrasar con cualquier competidor flaco y descompensado, lo mismo que ocurre frente a los tribunales superiores en vista de que estos ostentan la autoridad para decidir sobre los diferendos contenciosos que a diario enfrentan las contraposiciones entre los actores que se desgastan como bloques de sal que arrastra a la corriente.
Toda medición del realismo político dominicano sigue reportando que el sentimiento perredeísta sigue incólume como religión principal del pensamiento conscientemente democrático que invade a los dominicanos.
Sin embargo, hoy día, el líder mejor reputado por su experiencia, capacidad profesional y completa formación como conductor y organizador político, desarrollado dentro del mismo PRD durante los últimos ciencuenta años, Hatuey De Camps,durante los últimos años no ha estado al frente de las decisiones fundamentales de dicho partido, por lo menos formalmente, hecho que ha sido uno de los factores bien decisivos para que primen las incongruencias e irracionalidades que hoy mantienen al partido y su militancia imbuidos en un permanente rompimiento de la regularidad en la sucesión del mando institucional.
Como resultado de este despedazamiento interno que deja sin rumbo las funciones democráticas de vigilancia y oposición propias del reclamo polìtico de las bases que sustentan la razón de ser del PRD, han quedado anuladas, completamente ausentes del discurso público, o, peor todavía, sumido a la voluntad de los lineamientos estratégicos del Partido Gobernante.
Hoy, desde el perredeísmo clásico sólo Hatuey De Camps ha sido capaz de oponer su discurso con efectividad mediática a los desafueros de los Super Tribunales del Poder Judicial que instaló el Presidente Leonel Fernández como quinta pata de su planificado regreso al mando presidencial.
Sólo Hatuey De Camps ha hecho valer su posición opuesta al vicio de transarlo todo, en favor de la preservación racional de nuestros ecosistemas amenazados de ser sometidos a la vorágine de las explotaciones mineras despiadadas, sin miramientos ni prudencias morales ni científicas.
Hoy, sólo Hatuey De Camps advierte sobre la pulcritud que debe prevalecer en los contratos que comprometen al Estado en materia de las mega construcciones de vías de comunicación, plantas de generación energética, proyectos de viviendas.
Hoy, sólo Hatuey De Camps advierte las manipulaciones de la Economía de Estado a través de los planes de asistencia social y el deterioro del valor acumulado de los ya billonarios fondos de pensiones de los trabajadores dominicanos.
Hoy por hoy, resulta clarísimo, harto evidente que el certificado único de garantías para el amparo político y moral con el que cuenta la Nación que reclama el enderezamiento de la función estatal, es el tallado del liderazgo puro y completo de Hatuey De Camps, líder listo y dispuesto a corregir la ruta del atraso y las indefiniciones democráticas y sociales que mantienen el encerramiento en el atraso de la salud, la alimentación y la educaciòn nacional. La Ruta tiene que ser corregida.
La crisis es profundamente política. Dos facciones, una de ellas ramificada a su vez en varias efluencias ideológicas de difìcil conciliación más allá de coincidencias electorales. La otra, fundamentalmente obediente a única directiva, libre de versificaciones doctrinarias, empotrada sin pensamiento ideológico alguno que no sea la conquista del triunfo electoral que le permita acceder a la dirección del gobierno como meta socioeconómica y edonista.
Ambas inclinaciones partidarias se hallan contrapuestas entre ellas en lucha por el dominio de la dirección del partido y por el aseguramiento del poder para decidir las propuestas sobre cargos elegibles al mirar hacia las elecciones del 2016 próximo, se sienten compelidas de facto a presentarse frente al gobierno actual como muchachos mandaderos de obediencias arrendadas, condescendientes, conciliadoras y sometidas a las medidas públicas del gobierno actual, tratan siempre de evitar molestar el ánimo del Partido Oficial y el rendimiento mediático, dominante y amenazante de sus potros que dominan los poderes para arrasar con cualquier competidor flaco y descompensado, lo mismo que ocurre frente a los tribunales superiores en vista de que estos ostentan la autoridad para decidir sobre los diferendos contenciosos que a diario enfrentan las contraposiciones entre los actores que se desgastan como bloques de sal que arrastra a la corriente.
Toda medición del realismo político dominicano sigue reportando que el sentimiento perredeísta sigue incólume como religión principal del pensamiento conscientemente democrático que invade a los dominicanos.
Sin embargo, hoy día, el líder mejor reputado por su experiencia, capacidad profesional y completa formación como conductor y organizador político, desarrollado dentro del mismo PRD durante los últimos ciencuenta años, Hatuey De Camps,durante los últimos años no ha estado al frente de las decisiones fundamentales de dicho partido, por lo menos formalmente, hecho que ha sido uno de los factores bien decisivos para que primen las incongruencias e irracionalidades que hoy mantienen al partido y su militancia imbuidos en un permanente rompimiento de la regularidad en la sucesión del mando institucional.
Como resultado de este despedazamiento interno que deja sin rumbo las funciones democráticas de vigilancia y oposición propias del reclamo polìtico de las bases que sustentan la razón de ser del PRD, han quedado anuladas, completamente ausentes del discurso público, o, peor todavía, sumido a la voluntad de los lineamientos estratégicos del Partido Gobernante.
Hoy, desde el perredeísmo clásico sólo Hatuey De Camps ha sido capaz de oponer su discurso con efectividad mediática a los desafueros de los Super Tribunales del Poder Judicial que instaló el Presidente Leonel Fernández como quinta pata de su planificado regreso al mando presidencial.
Sólo Hatuey De Camps ha hecho valer su posición opuesta al vicio de transarlo todo, en favor de la preservación racional de nuestros ecosistemas amenazados de ser sometidos a la vorágine de las explotaciones mineras despiadadas, sin miramientos ni prudencias morales ni científicas.
Hoy, sólo Hatuey De Camps advierte sobre la pulcritud que debe prevalecer en los contratos que comprometen al Estado en materia de las mega construcciones de vías de comunicación, plantas de generación energética, proyectos de viviendas.
Hoy, sólo Hatuey De Camps advierte las manipulaciones de la Economía de Estado a través de los planes de asistencia social y el deterioro del valor acumulado de los ya billonarios fondos de pensiones de los trabajadores dominicanos.
Hoy por hoy, resulta clarísimo, harto evidente que el certificado único de garantías para el amparo político y moral con el que cuenta la Nación que reclama el enderezamiento de la función estatal, es el tallado del liderazgo puro y completo de Hatuey De Camps, líder listo y dispuesto a corregir la ruta del atraso y las indefiniciones democráticas y sociales que mantienen el encerramiento en el atraso de la salud, la alimentación y la educaciòn nacional. La Ruta tiene que ser corregida.
viernes, 17 de enero de 2014
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, LX, BLOQUE NACIONAL POR LA RECUPERACIÓN DEL PODER
BLOQUE NACIONAL POR LA RECUPERACIÓN DEL PODER
Miguel Octavio Vargas Maldonado y Rafael Hipólito Mejía Domínguez, dos dirigentes empresariales que decidieron extender sus esfuerzos, voluntades y virtudes mercadológicas hacia la actividad política partidaria escoltando al gran visionario ideológico y social José Francisco Antonio Peña Gómez, un maestro escolar quien luego llegó a ser abogado desde donde extendió toda la envergadura de sus alas de firmes y altos vuelos sobre el tortuoso cerro de la militancia política partidaria del país suyo y nuestro, República Dominicana desde el Partido Revolucionario Dominicano, PRD.
Sin embargo, la vocación buenaventurosa que condujo al éxito empresarial de aquellos dos triunfadores en los ruedos de los mercados ha bien mostrado su incompatibilidad existencial con respecto a la administración de los fundamentos ideológicos y sociales de las esencias del pensamiento democrático que priman en la configuración de un partido político de raíces, motivaciones y razones populares como son las del Partido Revolucionario Dominicano, PRD.
Ambos dirigentes, Vargas Maldonado y Mejía Dominguez, respiran el aire dichoso que desde sus pulmones exhalan las conveniencias del lucro capitalista, un privilegio que no objetamos, pues en nuestra sociedad de tradiciones importadas desde la herencia del histórico feudalismo europeo, casi todos la bendecimos y rendimos cultos divinos. Sin embargo, desde el sabio aserto bíblico advertimos la voz de Nuestro Señor Jesucristo señalándonos que es imposible servir a dos señores a la vez.
Los intereses administrados por el afán de lucro capitalista es incompatible con la sanidad y el equilibrio al que se obliga un "Hombre de Estado", un pensador de convicciones democráticas populares, un luchador en favor de la preservación y garantías de derechos colectivos y personales al estilo de Peña Gómez.
Hoy, como es natural, ambos dirigentes siguen la lógica de su formación ya madura, pensando y actuando como ministros de sus propias causas privadas, el lucro de sus empresas personales y familiares ocupa sus respectivos modos de dirigir sus actos, sus pensamientos y sus intereses, siempre alejados y resistentes a la flexibilidad social demandada por la impronta popular de nuestra sociedad de clases media y baja.
Tanto Mejía Dominguez como Vargas Maldonado encaminan sus pasos siguiendo la lógica infalible de sus victorias empresariales, el crecimiento de sus poderes económicos respectivos a través de sus suertes como expertos manejadores de los rendimientos de los que saben servirse para facilitar el lícito enriquecimiento que permiten los capitales bancarios.
Bien por ellos pero mejor aun sería que sigan sus instintos virtuosos y eviten los conflictos de intereses ideológicos incompatibles entre sí, la adoración a dos dioses distintos, uno, el de la acumulación ilimitada de bienes de sus empresas personales y el otro el de los intereses colectivos de las grandes mayorías nacionales dirigidos al crecimiento humano masivo, al acompañamiento de la justicia social y a la expansión del bienestar común.
Hatuey De Camps Jiménez, quien junto a Juan Bosch y Peña Gómez, constituye una de las patas de esa única trilogía sentada a la mesa del ideario y la práctica política mejor cultivada en la lógica popular de la historia moderna del pensamiento y la concepción del Estado Dominicano, sigue siendo la opción natural casi obligada y única para conducir la recomposición del equilibrio roto y disperso de el otrora apodado El Partido del Pueblo, el PRD.
Como conductor y armador experto en materia de concertaciones históricas dentro de esa organización política desde casi su instalación en nuestro país, es este dirigente de excepcionales capacidades y luchador de tiempo completo por la democracia grande y amplia, el gurú de la recuperación del poder político que hoy descansa atomizado entre las huestes de la oposición al amenazante propósitos de la perpetuación dictatorial del PLD en el poder administrativo de la Nación Dominicana.
Hatuey De Camps, por tanto, debe conducir el Bloque Nacional de la Recuperación del Poder que ha de incluir todas las partes del PRD como reonocido mayor partido del sistema democrático dominicano.
Todas las denominaciones políticas contestes con la Gran Democracia, la dirigida al sostenimiento de las libertades públicas y los derechos de la más amplia colectividad nacional, han de sumarse a este esfuerzo por la preservación de la democracia amenazada.
El parto triunfal de este proceso de gestación de ese gran Bloque Nacional de la Recuperación del Poder, ha de ser el fruto de del convencido esfuerzo por la sensatez y madurez de todos los líderes de la democracia dominicana quienes han entregado su vida en aras de la democracia dominicana. Ramón Alburquerque, Milagros Ortiz, Guido Gómez, Esquea Guerrero, Ivelisse Pratts, Hugo Tolentino, Rafael Abinader, Rafael Vázquez, Julio Maríñez, Eligio Jáquez, Vicente Sánchez, Anibal García, Bernardo Jorge, y en fin, todos los dirigentes y militantes del PRD han de ser capaces de inteligir con sabiduría frente la necesidad de consolidar tempranamente este mecanismo, único visible ante la avalancha de mecanismos espurios que amenazan con la imposición de una dictadura de Altas Cortes que ya se nos viene encima. La Ruta tiene que ser Corregida.
Tanto Mejía Dominguez como Vargas Maldonado encaminan sus pasos siguiendo la lógica infalible de sus victorias empresariales, el crecimiento de sus poderes económicos respectivos a través de sus suertes como expertos manejadores de los rendimientos de los que saben servirse para facilitar el lícito enriquecimiento que permiten los capitales bancarios.
Bien por ellos pero mejor aun sería que sigan sus instintos virtuosos y eviten los conflictos de intereses ideológicos incompatibles entre sí, la adoración a dos dioses distintos, uno, el de la acumulación ilimitada de bienes de sus empresas personales y el otro el de los intereses colectivos de las grandes mayorías nacionales dirigidos al crecimiento humano masivo, al acompañamiento de la justicia social y a la expansión del bienestar común.
Hatuey De Camps Jiménez, quien junto a Juan Bosch y Peña Gómez, constituye una de las patas de esa única trilogía sentada a la mesa del ideario y la práctica política mejor cultivada en la lógica popular de la historia moderna del pensamiento y la concepción del Estado Dominicano, sigue siendo la opción natural casi obligada y única para conducir la recomposición del equilibrio roto y disperso de el otrora apodado El Partido del Pueblo, el PRD.
Como conductor y armador experto en materia de concertaciones históricas dentro de esa organización política desde casi su instalación en nuestro país, es este dirigente de excepcionales capacidades y luchador de tiempo completo por la democracia grande y amplia, el gurú de la recuperación del poder político que hoy descansa atomizado entre las huestes de la oposición al amenazante propósitos de la perpetuación dictatorial del PLD en el poder administrativo de la Nación Dominicana.
Hatuey De Camps, por tanto, debe conducir el Bloque Nacional de la Recuperación del Poder que ha de incluir todas las partes del PRD como reonocido mayor partido del sistema democrático dominicano.
Todas las denominaciones políticas contestes con la Gran Democracia, la dirigida al sostenimiento de las libertades públicas y los derechos de la más amplia colectividad nacional, han de sumarse a este esfuerzo por la preservación de la democracia amenazada.
El parto triunfal de este proceso de gestación de ese gran Bloque Nacional de la Recuperación del Poder, ha de ser el fruto de del convencido esfuerzo por la sensatez y madurez de todos los líderes de la democracia dominicana quienes han entregado su vida en aras de la democracia dominicana. Ramón Alburquerque, Milagros Ortiz, Guido Gómez, Esquea Guerrero, Ivelisse Pratts, Hugo Tolentino, Rafael Abinader, Rafael Vázquez, Julio Maríñez, Eligio Jáquez, Vicente Sánchez, Anibal García, Bernardo Jorge, y en fin, todos los dirigentes y militantes del PRD han de ser capaces de inteligir con sabiduría frente la necesidad de consolidar tempranamente este mecanismo, único visible ante la avalancha de mecanismos espurios que amenazan con la imposición de una dictadura de Altas Cortes que ya se nos viene encima. La Ruta tiene que ser Corregida.
sábado, 30 de noviembre de 2013
LA RUTA CORREGIDA, XLIX, CARTA A LOS SÑRS. DANILO MEDINA Y LEONEL FERNÁNDEZ
SEÑORES
DON DANILO MEDINA
PRESIDENTE Y JEFE DE ESTADO DE LA REPÚBLICA DOMINICANA
EXCELENTÍSIMO SEÑOR:
DON LEONEL FERNÁNDEZ
TRES VECES EX:PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DOMINICANA Y ACTUAL PRESIDENTE DEL PARTIDO DE LA LIBERACIÓN DOMINICANA, PLD.
MUY DISTINGUIDO SEÑOR:
La historia política de la República Dominicana está y seguirá sobresalientemente tatuada por la impronta indeleble de la herencia política, ideológica y moral, humanística, patriótica y ética de Don Juan Bosch.
Inexcusablemente estamos obligados a reconocer que son Ustedes, Danilo Medina y Leonel Fernández, ambos alumnos del citado Prof. y Ex-Presidente Dominicano, Don Juan Bosch, de los mejor aprovechados y como tal exitosos dirigentes quienes han sido formados bajo su marco de rigurosidades enderezadas por la lógica social, histórica y universal, propiamente atezadas junto a la verticalidad del horcón erigido y nombrado materialismo científico.
La Sentencia del Tribunal Constitucional que procura validar la desnacionalización de los hoy ex-dominicanos, hijos descendientes de nacionales haitianos que llegaron a nuestro país contratados, reconocidos histórica y oficialmente por todos los órganos formales del Estado Dominicanos y como tales así documentados y en ejercicio social público válido, útil y legal, durante los últimos cien años, ha venido a constituirse en una desigual iniquidad jurídica tanto a la luz del derecho nacional como el internacional.
No son Ustedes, Danilo Medina y Leonel Fernández, ni el uno ni el otro, los más indicados para asumir la pesada carga moral de tan insostenible truculencia capaz de reducir a cenizas históricas sus respectivos éxitos como conductores políticos que hasta hoy logran trascender nuestras propias fronteras.
La densidad de los retorcimientos y las faltas cometidas contra los valores humanos, mundialmente han sido asimilados como hechura perversa y contra-constitucional, lo mismo que por todos los estamentos del derecho nacional y universal, -.salvo el caso de adhesiones a compromisos acostumbrados a motivaciones reconocidas por inexcusables-, situación que tiende a colocarlos a ustedes mismos como necios fanáticos de una asincronía social, antropológica y racional, que, sin embargo, los dominicanos mismos hemos escuchado de sus propias voces, que no son compromisarios ideológicos de la desmadrada decisión.
Cargar con las consecuencias políticas de esa torpeza jurídicamente desfasada, ha sido ya lo suficientemente oneroso para sus carreras como conductores u orientadores del pensamiento de gran parte de nuestra población.
Desháganse de ese adefesio como puedan.
Muy Respetuosamente,
Julio Ramírez
DON DANILO MEDINA
PRESIDENTE Y JEFE DE ESTADO DE LA REPÚBLICA DOMINICANA
EXCELENTÍSIMO SEÑOR:
DON LEONEL FERNÁNDEZ
TRES VECES EX:PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DOMINICANA Y ACTUAL PRESIDENTE DEL PARTIDO DE LA LIBERACIÓN DOMINICANA, PLD.
MUY DISTINGUIDO SEÑOR:
La historia política de la República Dominicana está y seguirá sobresalientemente tatuada por la impronta indeleble de la herencia política, ideológica y moral, humanística, patriótica y ética de Don Juan Bosch.
Inexcusablemente estamos obligados a reconocer que son Ustedes, Danilo Medina y Leonel Fernández, ambos alumnos del citado Prof. y Ex-Presidente Dominicano, Don Juan Bosch, de los mejor aprovechados y como tal exitosos dirigentes quienes han sido formados bajo su marco de rigurosidades enderezadas por la lógica social, histórica y universal, propiamente atezadas junto a la verticalidad del horcón erigido y nombrado materialismo científico.
La Sentencia del Tribunal Constitucional que procura validar la desnacionalización de los hoy ex-dominicanos, hijos descendientes de nacionales haitianos que llegaron a nuestro país contratados, reconocidos histórica y oficialmente por todos los órganos formales del Estado Dominicanos y como tales así documentados y en ejercicio social público válido, útil y legal, durante los últimos cien años, ha venido a constituirse en una desigual iniquidad jurídica tanto a la luz del derecho nacional como el internacional.
No son Ustedes, Danilo Medina y Leonel Fernández, ni el uno ni el otro, los más indicados para asumir la pesada carga moral de tan insostenible truculencia capaz de reducir a cenizas históricas sus respectivos éxitos como conductores políticos que hasta hoy logran trascender nuestras propias fronteras.
La densidad de los retorcimientos y las faltas cometidas contra los valores humanos, mundialmente han sido asimilados como hechura perversa y contra-constitucional, lo mismo que por todos los estamentos del derecho nacional y universal, -.salvo el caso de adhesiones a compromisos acostumbrados a motivaciones reconocidas por inexcusables-, situación que tiende a colocarlos a ustedes mismos como necios fanáticos de una asincronía social, antropológica y racional, que, sin embargo, los dominicanos mismos hemos escuchado de sus propias voces, que no son compromisarios ideológicos de la desmadrada decisión.
Cargar con las consecuencias políticas de esa torpeza jurídicamente desfasada, ha sido ya lo suficientemente oneroso para sus carreras como conductores u orientadores del pensamiento de gran parte de nuestra población.
Desháganse de ese adefesio como puedan.
Muy Respetuosamente,
Julio Ramírez
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