jueves, 8 de noviembre de 2012
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XLIII, LA LUCHA CONTRA LA REFORMA FISCAL Y UN ERROR DE ENFOQUE
LA LUCHA CONTRA LA REFORMA FISCAL Y UN ERROR DE ENFOQUE
Cuando suele coincidir una mescolanza de intereses tan dispares como han sido los que se han unido a la lucha para manifestar su rechazo a la propuesta de reforma fiscal que hoy se debate en nuestro país, recuerdo de modo automátatico, el viejo refrán racista que expresa:
Si vieres comer a un blanco
de algún negro en compañía,
o el blanco le debe al negro
o es del negro la comía.
Más de una vez estas luchas han resultado ser nada menos que agudas tomaduras de pelo, cargadas de propósitos oscuros, siempre contrarios a los intereses de las mayorías, contrarios a la extensión de los beneficios sociales hasta el gran pueblo, hasta el masivo pueblo que aporta con sus manos propias la transformación del valor de los esfuerzos humanos en beneficios económicos, en la multiplicación de los beneficios del Gran Capital.
Es difícil suponer la buena fe cuando la sospecha histórica de la mala fe viene cargada con un historial de nunca haber dejado lagunas en sus propósitos.
A mi inteligencia se le hace muy difícil entender cómo pueden asociarse los unos y los otros en un propósito tras el que se persigue evitar que la administración estatal disponga de mayor holgura económica y así estar en capacidad de extender el gasto social del estado, de modo que alcance en forma efectiva a beneficiar a los sectores más depauperados.
El error del enfoque sustentado en organizaciones de nuestra izquierda política, de nuestras organizaciones sociales y populares en general, desde los poderosos colegios profesionales hasta las más humildes organizaciones de base como las juntas de vecinos, están siendo empaquetadas junto a las fuerzas poderosísimas del capitalismo empresarial, "convencidos" de que sus luchas coinciden con respecto a sus intereses respectivos.
Si bien es cierto que hoy, por el hoy de nuestra historia geopolítica, no nos asomamos a la posibilidad de encaminar exitosamente una cruzada política para demandar un Estado Social más allá de lo que son los estados sociales con orientaciones mixtas encaminadas a fortalecer el moderno capitalismo que basa su afirmación en el más alto rendimiento de sus recursos humanos y el aprovechamiento de las ciencias y la ingeniería tecnológica.
Este modelo de Estado sólo es viable cuando el cociente de la inversión publica d El Estado entre el número de habitantes resulta ser, primero: suficiente para garantizar que los servicios públicos de apoyo a la salud, la formación, la alimentación y el derecho a al trabajo digno que lo haga responsable y partícipe del bienestar general del universo de sus ciudadanos.
Para que estos logros puedan ser alcanzados, los ciudadanos mejor enterados de estos derechos, como han de ser los casos de los dirigentes políticos de los partidos que dirigen sus esfuerzos políticos al bienestar colectivo como meta alcanzable, realista, práctica, posible y hasta de altos rendimientos para el capital manejado con mayor inteligencia que los de aquellos que sólo conciben el pensamiento de las imposiciones esclavizantes.
El enfoque de la lucha popular debe ser reconducido, la ruta que ha venido siguiendo debe ser corregida, debe enfocarse en el sentido de la distribución organizada, transparente, útil a todos los sectores humanos, especialmente a la seguridad alilmentaria, a la educación eficaz, a la salubridad pública, al transporte masivo, a la seguridad del derecho a la vivienda.
La lucha a muerte debe ser, entonces, para exigir transparencia, corrección de la ruta de la corrupción, activación de una justicia eficaz, entiéndase, reconducción total de la Suprema Corte de Justicia, del Tribunal Constitucional, del Tribunal Superior Electoral, de la Junta Central Electoral, el encausamiento por las vías de la decencia y la moral política y pública del desacreditado Poder Legislativo y, finalmente, el desmonte total del cinismo político aposentado en el poder como quiste de nuestra tradición política más deleznable.
La empresa camina sobre los pasos de la Gerencia. El Presidente Danilo Medina, Gerente General de este proyecto de Estado Nacional, tiene en sus manos la vara caliente de su conducción. El Presidente Danilo Medina debe disponerse a enderezar entuertos, a corregir la ruta por la que se sigue cnduciendo esta sociedad, política y moralmente, pero el enfoque de de la lucha pública tiene que ser reorientada.en favor de los auténticos intereses de toda la nación.
lunes, 22 de octubre de 2012
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XLII, REDISEÑO DE LA HACIENDA PÚBLICA EN REPÚBICA DOMINICANA
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XLII
REDISEÑO DE LA HACIENDA PÚBLICA EN REPÚBICA DOMINICANA
La dirección administrativa de El Estado Nacional dominicano, reconocido como República Dominicana, tanto internamente como por el consenso mundial de naciones que conforman nuestro mundo político, social , comercial y económico, está compelida moralmente y racionalmente a procurarse mecanismos lógicos que justifiquen la existencia y supervivencia de su condición natural como Nación y garanticen su supervivencia como nación y la existencia de su población biológica misma.
Si bien es cierto que el monstruo del Capitalismo se alimenta básicamente de la explotación laboral de los muchos obligados a servir sus fuerzas laborales al menor costo posible para que al valerse de las mismas el capitalista pueda recoger la rentabilidad de la diferencia entre el esfuerzo obrero y la capacidad transable de dicho esfuerzo como valor de intercambio al adquirir bienes y servicios, también es muy cierto que en la calidad de la formación general de la masa humana que sirve la obra manual, reside el mejoramiento y más alto rendimiento pasible de ser aprovechado beneficiosamente en función de las metas del mismo Capitalismo.
Al esforzarse por la preparación y especialización profesional de la mano de obra que alimenta la máquina capitalista, es el mismo Gran Capital el beneficiario último de la incrementada capacidad de producción del trabajo especializado e inteligente.
La inversión en la alimentación, educación y salubridad, -física y espiritual-, garantiza un alto retorno de los valores dispuestos en los esfuerzos económicos y sociales así utilizados.
Los pedidos hechos por la dirección organizada del empresariado nacional para que sean reducidas o recortadas las inversiones públicas dedicadas a aliviar las miserias sociales que reducen tanto los impulsos materiales biológicos, físicos y espirituales de los servidores del trabajo que devuelve las altas rentas a la inversión de capital, son irracionalmente absurdos, emocionalmente inmaduros, una torpeza histórica y un equivocado cálculo económico.
Contrario a restringir la capacidad de inversión de El Estado, las haciendas públicas deben ser incrementadas sustancialmente. Los mecanismos adminstrativos que concede La Ley han de actualizarse hacia el rediseño de la administración de la hacienda pública de tal modo que permita conducir el producto de los beneficios internos del El Estado con rendimientos mejor equilibrados en favor del engrandecimiento colectivo y la capacidad de incorporación al tren humano de la producción al modo más eficiente y digno de una sociedad moderna.
Lo sabio sería, por parte de los propios fines capitalistas, exigir la corrección en la dirección del denominado gasto público para que sea servido y ampliado, siempre con estricción y transparencia total, con absoluta calidad moral, legal y legítima.
La cruzada que el momento histórico nacional demanda, ante un nuevo gobernante que ha expresado su interés por llegar a distinguirse tras un ejercicio de gobierno al que dice apostar por sus diferencias con respecto a los ancestrales vicios de dispendio, improvisación y farándulas politiqueras, el por el reclamo unánime de que someta al Estado a un ejercicio de Gobierno ajustado firmemente a la institucionalización, legalidad y legitimidad moral máxima, por encima de compromisos espurios e impidiendo cualquier intento de colusión administrativa o comercial, pública o privada. La Ruta ha de ser Corregida.
El Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro, conducido y orientado por la ruta correcta de la sensatez, la prudencia y el equilibrio democrático, por su presidente Hatuey De Camps, se mantiene en guardia permanente, al servicio de La Patria, por la defensa de los intereses del Gran Pueblo, dispuesto a enfrentar los desmanes de lo mal mal hecho y a sustentar con la calidad ganada de sus hombres y mujeres la correcta conducción del Estado por la ruta que conduce a la expansión y garantía de bien público, el adecentamiento y el engrandecimiento de nuestra Nación.
Tan pronto como las primeras señales en tal sentido sean percibidas, todos los dominicanos, comenzarán a sentirse comprometidos con los actos de este gobierno, de sus instituciones y de toda la sociedad dirigente pública y privada.
sábado, 7 de julio de 2012
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XLI, LUCHA INTERNA DENTRO DEL PRD
El proceso de lucha interna que viene verificándose en el PARTIDO REVOLUCIONARIO DOMINICANO, PRD, no constituye una casualidad histórica, ninguna fortuidad o excepción de la lógica en la evolución del cultivo político de su plantación original, de sus extensiones y sus subsecuentes temporadas de cosechas, selección de frutos y distribución de los mismos.
Desde que Juan Bosch se sintió compelido a autoexiliarse, luego de la Revuelta cívico-militar de Abril del 65, el PRD se vió obligado a adoptar líneas de avenencias políticas impuestas a través de los poderes militares y diplomáticos de Estados Unidos, llevando así al PRD, a convertirse en un instrumento ideal como entente política frente a las efervescentes inconformidades populares generadas en la forma de conducir El Estado que conducía Joaquín Balaguer siguiendo el diseño tutelar e imperial de Estados Unidos.
El propio Juan Bosch fue inducido a impulsar la reconducción ideológica de su partido, el cual él mismo, juntoa a otros, había fundado.
Los planteamientos de la joven dirigencia que emergía oxigenada por los aires de cambios revolucionarios, contrapuestos a las asonadas militares y ocupaciones impuestas por designios imperiales, al desmantelamiento del aparato productivo estatal y convertidos en defensores de las reivindicaciones sindicales, la libertad de expresión, etc., fueron reprimidos firme e insesantemente, varios de los dirigentes que así se pronunciaron, fueron calificados como "garrapatas del Buey" (siendo el buey uno de los signos alegóricos más influyentes del PRD).
Se inició la "desgarrapatización" del "Buey que más Jala", varios de sus dirigentes fueron estigmatizados como "garrapatas comunistas" que, según proclama el mismo Juan Bosch, "pretendían infestar con sus ideas a todo el ganado de sanos bueyes y becerros" que estarían siendo adiestrados para ser vacunados contra esas influencias demoníacas y totalitarias denunciadas así por el mismo presidente y conductor del partido.
Para ser librados de esas influencias, algunos de los jóvenes que surgían con sobresalientes condiciones de liderazgo y formación que ya marcaba auspiciosas diferencias con respecto al rebaño pero que se les miraba como amenazados de ser infectados con tan peligrosa plaga, fueron enviados a Europa y otras regiones donde pudieran ser "protegidos".
El PRD iba así siendo moldeado cuidadosa y certeramente como un contrapeso político acomodado al régimen balaguerista que se fortalecía, sacrificaba y enviaba al exilio a la dirigencia de otras denominaciones más contestatarias, sin embargo, se hacia evidente cada vez más que sus líneas se iban acomodando al entramado del conservadurismo político que se tallaba bajo los formones de la presión ejercida por los vencedores de hecho tras la revuelta del Abril del 1965.
Luego del retorno desde su autoexilio en Benidorn, España, Juan Bosch puso en circulación una propuesta política contenida en forma de libro su teoría política denominada "Dictadura con Respaldo Popular", una adaptación hibridada entre las prácticas de la Democracia Representativa adoptada por el mundo capitalista como forma ajustada a sus paradigmas económicos y la Dictadura del Proletariado, sustentada como forma de socialización de la economía Estado por el mundo de los pensadores pro socialistas.
Ya era tarde, esas ideas de Bosch resultaron extemporáneas ante los limitados grados de libertad que ya se permitían entronizar en la sociedad dominicana, apretada con los torniquetes del modelo imperial occidental que se afirmaba cada vez más apoyado en la tradicional influencia del capital extranjero norteamericano y el propio dominicano, este siempre amarrado a aquel desde siglos atrás, como poder patronal sobre todas las actuaciones del Estado.
Mientras ello ocurría, un hecho inusitado vino a precipitar las inconveniencias y contradicciones internas que las nuevas teorías, nunca asimiladas, se planteaban en los conversatorios teóricos dentro del PRD: el arribo de un minúsculo grupo de guerrilleros, encabezados por Francisco Alberto Camaño, vino a precipitar las incompatibilidades que señalaban la críticas relaciones entre los seguidores del nuevo boschismo y el ya acendrado pensamiento pro-liberal encabezado por empresarios e intelectuales que nunca atendieron ni entendieron las propuestas contenidas en los nuevos asertos teóricos de la nombrada "Dictadura con Respaldo Popular" de Juan Bosch.
Asi marcadas ya las incompatibilidades precipitadas por los pronunciamientos inconsultos de Juan Bosch negando la presencia de Camaño junto al brote guerrillero, el disgusto interno explotó y Juan Bosch anunció su imposibilidad de alcanzar a contemporizar con la dirigencia y con las bases del partido que había fundado, conducido y presidido. Las divergencias concluyeron con la salida pura y simple de Juan Bosch y de un grupo de partidarios que salieron a funda un nuevo partido político. Cinco años más tarde, en el año 1978, el PRD, de manos de José Francisco Peña Gómez, alcanzó el poder con Don Antonio Guzmán ascendiendo a la Presidencia del Estado.
Las contradicciones entre sus más renonantes dirigentes, surgidas a raíz de la lucha electoral interna por la candidatura presidencial, se exacerbaron hasta el extremo de que, una vez convertido Salvador Jorge Blanco en presidente electo, contradictor acérrimo del propio presidente Don Antonio Guzmán, este termina suicidándose, cuarentaicinco días antes de entregar su posición de Presidente al nuevo gobernante recién electo en representación de su propio partido, el PRD.
Tan tortuosas fueron las contradicciones internas que se acrecentaron durante el nuevo gobierno de Jorge Blanco de frente al entonces senador Jacobo Majluta, que la conciliación nunca pudo ser verificada, hasta que llegadas las próximas elecciones, en las que Majluta parecía el seguro ganador, finalmente condujeron a Salvador Jorge Blanco a pronunciar un discurso en el cual concedía su reconocimiento al supuesto triunfo de Joaquín Balaguer en unas elecciones en las que las diferencias estarían basadas en unos votos observados que nunca fueron contados.
Joaquín Balaguer fue entronizado de nuevo en el poder y desde allí manipuló los hilos de las lides internas del PRD, hasta el extremo de empujarlo a una división interna que impidió su participación electoral, donde Jacobo Majluta y Peña Gómez hacían jifas del monumental PRD, mientras Salvador Jorge Blanco se las veía con las paredes de la cárcel acusado de marversación de fondos públicos, mientras otros dirigentes huían de las amenazas del gobierno balaguerista.
Asi debilitado, siguió Balaguer en el poder tras las elecciones del 1990 en las que se fortaleció de modo agigantada la militancia del PLD, tras el voto sumiso, consecuente y emotivo de los seguidores de Peña Gómez, inducidos por este mediante sugerencias indirectas a las bases que les profesaban sus simpatías incondicionales.
Así, maltrecho, en 1994, apabullado pero aun dueño de su más firme militancia, el PRD, ahora con Peña Gómez como candidato, intenta ganar el poder, logra el respaldo electoral pero el arrebato escenificado mediante los consabidos fraudes contra las actas de votación, condicionado en los irremediados descréditos y dudas concentrados en la sociedad del poder, que nunca estuvieron de su lado, activaron el brazo largo de Joaquín Balaguer quien maniobró hasta tronchar todas las aspiraciones presidenciales del destacado dirigente perredeísta y facilitando la llegada del PLD al poder luego de una serie de negociaciones erráticas cargadas de ingenuidades políticas frente a un batido zorro como lo fue Joaquín Balaguer.
Finalmente, fué posible una nueva oportunidad de poder cuando Hipólito Mejía ascendió a la presidencia al derrotar al PLD. Una forzada modificación de la constitución viabilizó el intento de reeleción presidencial de Hipólito Mejía, Hatuey De Camps, entonces presidente del PRD, se opuso radicalmente a la misma y llamó a no votar por el proyecto reeleccionista del candidato Hipólito Mejía, abandonaba así al partido, abriendo otra fisura irreparable, siendo al momento, el más connotado líder del partido, de acendrada formación e historial político inigualado.
Pronto vino la lucha por la precandidatura presidencial, Milagros Ortiz y Miguel Vargas pasaron a disputarse la decisión de la militancia perredeísta reconocida por su inquebrantable fidelidad a su partido, Milagros Ortiz, la candidata que ante los medios parecía llevar todas las de ganar, fué derrotada, no sin antes denunciar la mano enemiga del gobierno en el manejo de los resultados electorales internos.
Años más tarde, de frente al nuevo proceso electoral, Miguel Vargas fue derrotado por Hipólito Mejía en las primarias internas del PRD, una vez más, la mano auspiciosa del gobierno fue denunciada como responsable de los resultados electorales de dicha convención electoral.
La respuesta fue la negativa de Miguel Vargas a sumarse a la campaña electoral para la candidatura presidencial del PRD que auspiciaba al mismo Hipólito Mejía. Las contradicciones históricas internas en el PRD son una consecuencia lógica de su estructura organizacional, la permeabilidad de sus pactos fundamentales, sus estatutos, la lasitud de sus decisiones, la escasa formación y cultivo de las prácticas disciplinarias a la que ha sido aconstumbrada su militancia de base y su escasa vocación de poder, acostumbrados ya a su condición de partido opositor.
Sin embargo, la Ruta política por la que ha de conducirse el PRD, puede ser corregida, debe ser corregida, tiene que ser corregida si su dirigencia pretende que se mantenga el alto nivel de influencia que todavía hace que este partido gravite sobre la sociedad política dominicana como una religión con caracteres hereditarios, genéticos, como hasta ahora ha parecido que fuese.
Las mutaciones, sin embargo, son posibles y forman parte del tinglado natural de las sociedades biológicas. Estas mutaciones se corresponden teorícamente con los límites de los esfuerzos a los que son sometidas las especies cuando están por extinguirse.
Ojalá que la mutación que afecte a PRD no resulte de una manipulación externa, una manipulación transgénica, incompatible con la moderada democracia social que ideológicamente le sirve de marco teórico y popular. Ojalá la Ruta sea La Ruta Corregida eficázmente, a tiempo.
Desde que Juan Bosch se sintió compelido a autoexiliarse, luego de la Revuelta cívico-militar de Abril del 65, el PRD se vió obligado a adoptar líneas de avenencias políticas impuestas a través de los poderes militares y diplomáticos de Estados Unidos, llevando así al PRD, a convertirse en un instrumento ideal como entente política frente a las efervescentes inconformidades populares generadas en la forma de conducir El Estado que conducía Joaquín Balaguer siguiendo el diseño tutelar e imperial de Estados Unidos.
El propio Juan Bosch fue inducido a impulsar la reconducción ideológica de su partido, el cual él mismo, juntoa a otros, había fundado.
Los planteamientos de la joven dirigencia que emergía oxigenada por los aires de cambios revolucionarios, contrapuestos a las asonadas militares y ocupaciones impuestas por designios imperiales, al desmantelamiento del aparato productivo estatal y convertidos en defensores de las reivindicaciones sindicales, la libertad de expresión, etc., fueron reprimidos firme e insesantemente, varios de los dirigentes que así se pronunciaron, fueron calificados como "garrapatas del Buey" (siendo el buey uno de los signos alegóricos más influyentes del PRD).
Se inició la "desgarrapatización" del "Buey que más Jala", varios de sus dirigentes fueron estigmatizados como "garrapatas comunistas" que, según proclama el mismo Juan Bosch, "pretendían infestar con sus ideas a todo el ganado de sanos bueyes y becerros" que estarían siendo adiestrados para ser vacunados contra esas influencias demoníacas y totalitarias denunciadas así por el mismo presidente y conductor del partido.
Para ser librados de esas influencias, algunos de los jóvenes que surgían con sobresalientes condiciones de liderazgo y formación que ya marcaba auspiciosas diferencias con respecto al rebaño pero que se les miraba como amenazados de ser infectados con tan peligrosa plaga, fueron enviados a Europa y otras regiones donde pudieran ser "protegidos".
El PRD iba así siendo moldeado cuidadosa y certeramente como un contrapeso político acomodado al régimen balaguerista que se fortalecía, sacrificaba y enviaba al exilio a la dirigencia de otras denominaciones más contestatarias, sin embargo, se hacia evidente cada vez más que sus líneas se iban acomodando al entramado del conservadurismo político que se tallaba bajo los formones de la presión ejercida por los vencedores de hecho tras la revuelta del Abril del 1965.
Luego del retorno desde su autoexilio en Benidorn, España, Juan Bosch puso en circulación una propuesta política contenida en forma de libro su teoría política denominada "Dictadura con Respaldo Popular", una adaptación hibridada entre las prácticas de la Democracia Representativa adoptada por el mundo capitalista como forma ajustada a sus paradigmas económicos y la Dictadura del Proletariado, sustentada como forma de socialización de la economía Estado por el mundo de los pensadores pro socialistas.
Ya era tarde, esas ideas de Bosch resultaron extemporáneas ante los limitados grados de libertad que ya se permitían entronizar en la sociedad dominicana, apretada con los torniquetes del modelo imperial occidental que se afirmaba cada vez más apoyado en la tradicional influencia del capital extranjero norteamericano y el propio dominicano, este siempre amarrado a aquel desde siglos atrás, como poder patronal sobre todas las actuaciones del Estado.
Mientras ello ocurría, un hecho inusitado vino a precipitar las inconveniencias y contradicciones internas que las nuevas teorías, nunca asimiladas, se planteaban en los conversatorios teóricos dentro del PRD: el arribo de un minúsculo grupo de guerrilleros, encabezados por Francisco Alberto Camaño, vino a precipitar las incompatibilidades que señalaban la críticas relaciones entre los seguidores del nuevo boschismo y el ya acendrado pensamiento pro-liberal encabezado por empresarios e intelectuales que nunca atendieron ni entendieron las propuestas contenidas en los nuevos asertos teóricos de la nombrada "Dictadura con Respaldo Popular" de Juan Bosch.
Asi marcadas ya las incompatibilidades precipitadas por los pronunciamientos inconsultos de Juan Bosch negando la presencia de Camaño junto al brote guerrillero, el disgusto interno explotó y Juan Bosch anunció su imposibilidad de alcanzar a contemporizar con la dirigencia y con las bases del partido que había fundado, conducido y presidido. Las divergencias concluyeron con la salida pura y simple de Juan Bosch y de un grupo de partidarios que salieron a funda un nuevo partido político. Cinco años más tarde, en el año 1978, el PRD, de manos de José Francisco Peña Gómez, alcanzó el poder con Don Antonio Guzmán ascendiendo a la Presidencia del Estado.
Las contradicciones entre sus más renonantes dirigentes, surgidas a raíz de la lucha electoral interna por la candidatura presidencial, se exacerbaron hasta el extremo de que, una vez convertido Salvador Jorge Blanco en presidente electo, contradictor acérrimo del propio presidente Don Antonio Guzmán, este termina suicidándose, cuarentaicinco días antes de entregar su posición de Presidente al nuevo gobernante recién electo en representación de su propio partido, el PRD.
Tan tortuosas fueron las contradicciones internas que se acrecentaron durante el nuevo gobierno de Jorge Blanco de frente al entonces senador Jacobo Majluta, que la conciliación nunca pudo ser verificada, hasta que llegadas las próximas elecciones, en las que Majluta parecía el seguro ganador, finalmente condujeron a Salvador Jorge Blanco a pronunciar un discurso en el cual concedía su reconocimiento al supuesto triunfo de Joaquín Balaguer en unas elecciones en las que las diferencias estarían basadas en unos votos observados que nunca fueron contados.
Joaquín Balaguer fue entronizado de nuevo en el poder y desde allí manipuló los hilos de las lides internas del PRD, hasta el extremo de empujarlo a una división interna que impidió su participación electoral, donde Jacobo Majluta y Peña Gómez hacían jifas del monumental PRD, mientras Salvador Jorge Blanco se las veía con las paredes de la cárcel acusado de marversación de fondos públicos, mientras otros dirigentes huían de las amenazas del gobierno balaguerista.
Asi debilitado, siguió Balaguer en el poder tras las elecciones del 1990 en las que se fortaleció de modo agigantada la militancia del PLD, tras el voto sumiso, consecuente y emotivo de los seguidores de Peña Gómez, inducidos por este mediante sugerencias indirectas a las bases que les profesaban sus simpatías incondicionales.
Así, maltrecho, en 1994, apabullado pero aun dueño de su más firme militancia, el PRD, ahora con Peña Gómez como candidato, intenta ganar el poder, logra el respaldo electoral pero el arrebato escenificado mediante los consabidos fraudes contra las actas de votación, condicionado en los irremediados descréditos y dudas concentrados en la sociedad del poder, que nunca estuvieron de su lado, activaron el brazo largo de Joaquín Balaguer quien maniobró hasta tronchar todas las aspiraciones presidenciales del destacado dirigente perredeísta y facilitando la llegada del PLD al poder luego de una serie de negociaciones erráticas cargadas de ingenuidades políticas frente a un batido zorro como lo fue Joaquín Balaguer.
Finalmente, fué posible una nueva oportunidad de poder cuando Hipólito Mejía ascendió a la presidencia al derrotar al PLD. Una forzada modificación de la constitución viabilizó el intento de reeleción presidencial de Hipólito Mejía, Hatuey De Camps, entonces presidente del PRD, se opuso radicalmente a la misma y llamó a no votar por el proyecto reeleccionista del candidato Hipólito Mejía, abandonaba así al partido, abriendo otra fisura irreparable, siendo al momento, el más connotado líder del partido, de acendrada formación e historial político inigualado.
Pronto vino la lucha por la precandidatura presidencial, Milagros Ortiz y Miguel Vargas pasaron a disputarse la decisión de la militancia perredeísta reconocida por su inquebrantable fidelidad a su partido, Milagros Ortiz, la candidata que ante los medios parecía llevar todas las de ganar, fué derrotada, no sin antes denunciar la mano enemiga del gobierno en el manejo de los resultados electorales internos.
Años más tarde, de frente al nuevo proceso electoral, Miguel Vargas fue derrotado por Hipólito Mejía en las primarias internas del PRD, una vez más, la mano auspiciosa del gobierno fue denunciada como responsable de los resultados electorales de dicha convención electoral.
La respuesta fue la negativa de Miguel Vargas a sumarse a la campaña electoral para la candidatura presidencial del PRD que auspiciaba al mismo Hipólito Mejía. Las contradicciones históricas internas en el PRD son una consecuencia lógica de su estructura organizacional, la permeabilidad de sus pactos fundamentales, sus estatutos, la lasitud de sus decisiones, la escasa formación y cultivo de las prácticas disciplinarias a la que ha sido aconstumbrada su militancia de base y su escasa vocación de poder, acostumbrados ya a su condición de partido opositor.
Sin embargo, la Ruta política por la que ha de conducirse el PRD, puede ser corregida, debe ser corregida, tiene que ser corregida si su dirigencia pretende que se mantenga el alto nivel de influencia que todavía hace que este partido gravite sobre la sociedad política dominicana como una religión con caracteres hereditarios, genéticos, como hasta ahora ha parecido que fuese.
Las mutaciones, sin embargo, son posibles y forman parte del tinglado natural de las sociedades biológicas. Estas mutaciones se corresponden teorícamente con los límites de los esfuerzos a los que son sometidas las especies cuando están por extinguirse.
Ojalá que la mutación que afecte a PRD no resulte de una manipulación externa, una manipulación transgénica, incompatible con la moderada democracia social que ideológicamente le sirve de marco teórico y popular. Ojalá la Ruta sea La Ruta Corregida eficázmente, a tiempo.
sábado, 30 de junio de 2012
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XL, CARTA ABIERTA AL DOCTOR NELSON ESPINAL
CARTA ABIERTA AL DR. NELSON ESPINAL BAEZ
Muy Distinguido Dr. Espinal Báez:
Con muchísimo agrado he recibido la información pública actualizada al día de hoy que nos deja saber que acaba Ud. de proponer sus servicios profesionales, -harto bien reconocidos y magníficamente acreditados-, para emburujarse con el caso de la resolución y reconducción de las divergencias óbice centrales que mantienen encontradas frontalmente las miradas entre los más dintinguidos e influyentes líderes del PARTIDO REVOLUCIONARIO DOMINICANO, PRD, organización ésta que acaba de mostrar al mundo sus muy acendrados poder electoral y respaldo social como partido que cuenta con el mayor balance individual, distante de todas las demás fuerzas políticas dominicanas separadamente consideradas.
Estoy convencido de que entre el arsenal de recursos prácticos y exitosos con los que cuenta su portafolios profesional y experiencial, hallará Ud. el arma más adecuada a los contradichos para su resolución en breve y oportuno plazo, repartiendo los panes de la razón de la forma más inteligente, equilibrada y, sobretodo, conveniente ante los intereses morales y patrióticos de los militantes y líderes involucrados y, aun más, de los intereses nacionales atinentes a todos los dominicanos.
Por mi parte, en esta tarea, digna demás, ha de involucrarse cualquier recurso humano, logístico, político y moral que implique su fructificación feliz. En tal sentido, aprovecho para hacer una sugerencia relacionada con el interés de la colectividad interna del PRD, mostrada fehacientemente durante el proceso electoral recién concluido, la cual va en el sentido de que sean convocadas todas las partes que políticamente han incidido o han sido afectadas desde el origen del conflicto mismo, el cual estaría basado, razonablemente analizado, en las disparidades de criterios surgidas con respecto a la modificación de La Constitución de La República Dominicana, votada y botada durante el año 2002. Sin dudas, la semilla de las tensiones que posteriormente devinieron en acuerdos y cambios en los que se cultivaron y alimentaron los tirones de hoy, fue plantada bajo la sombra de aquellas decisiones validadas en su momento por varios miembros de alta dirección del PRD, mismos son los que hoy se baten como consecuencia de aquella decisión que en su momento los unía contra quienes se atrevieron a denunciar los hechos de entonces.
En consecuencia, una medida de revisión profunda y coherente, capaz de basar un proyecto de redefinición en la gerencia política, la sistematización administrativa y la reafirmación ideológica de este Partido, ha de iniciarse tomando como punto de partida las posiciones y los actores internos de la organización, momentos antes de la decisión de procurar la modificación de la Constitución De La República Dominicana que concluyó con los cambios introducidos en Julio del 2002.
Hatuey De Camps, Hipólito Mejía, Miguel Vargas, Rafael Suberbí Bonilla, Enmanuel Esquea Guerrero, Ramón Alburquerque, Hugo Tolentino Dipp, Andrés Bautista y Vicente Sánchez Barett, deben ser llamados a deponer posiciones, a llamar a sus partidarios, seguidores, orientadores y orientados suyos recoger todas las acciones contravinientes a la unidad partidaria, encaminadas a raíz de los tropiezos ideológicos que produjeron aquellos saltos y caídas que hoy se procuran allanar.
Deben ser revocadas todas las resoluciones dirigidas a desconocer acuerdos, revocar militancias, dirigencias, autorizaciones y demás, tanto contra Hatuey De Camps y demás dirigentes que entonces expresaron posiciones contrapuestas al proyecto de modificación de La Constitución, así como las resoluciones votadas contra Miguel Vargas y otros dirigentes, a raíz de las disparidades surgidas al tenor del proceso electoral recientemente concluido. Asimismo, debe ser revocada la renuncia de Hatuey De Camps. Debe convocarse a reconocer y adoptar un proceso inmediato de sistematización profesional, de reingeniería administrativa de la documentación y los procedimientos formales que sustentan la organización así como al rediseño del proyecto de formación política de todos los cuadros militantes del partido. La Ruta tiene que ser corregida.
Todo gran negociador de conflictos, verbigracia cual lo es el Dr. Nelson Espinal, va bastante cómodo cuando los objetivos y reclamos fundamentales de los encontrados resultan ir dirigidos en el mismo sentido, es decir, tras los mismos objetivos que lo procuran cada uno con la misma entrega. En este caso, la unidad interna del PRD y el interés nacional de preservarlo como instrumento idóneo de la democracia dominicana, ha sido el confeso propósito de todos los implicados, El Dr. Nelson Espinal sabe que ninguno se ha de devolver de ese gran objetivo, que todos están dispuestos a sacrificar posiciones, reconocer intransigencias y remediar los arañazos cicatrizados.
En buena hora llega Ud. Dr. Espinal. En buena hora ha de producirse la reconciliación nacional del perredeísmo histórico con sus bases, sus masas y su pueblo.
Atentamente:
Julio A. Ramírez Muñoz
miércoles, 13 de junio de 2012
Respuesta a Fidelio Despradel
No es cierta, Sr. Fidelio Despradel, su afirmación que reza: " Alianza y su candidato lograron lo que ningún partido emergente había podido hacer en toda la historia política post trujillista. Ni siquiera el PLD liderado por el profesor Juan Bosch logró, después de cinco años de trabajo, alcanzar más que 18,000 votos en su primera prueba." (FD).
El Partido del Toro, (PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD), asistió por primera vez a un proceso comicial, habiendo cumplido apenas un año de ser fundado. Con los cincuenta mil votos que le fueron contados, llegó a sumar un síndico, delegados municipales y un considerado número de regidores repartidos por los municipios del país.
Tres días antes de la fecha del acto electoral, el Presidente del partido, Hatuey De Camps, fue trasladado en ambulancia para ser tratado de emergencia de una dolencia tan grave que sus contendores pusieron a recorrer por todos los mentideros políticos las más falsas y funestas afirmaciones sobre su estado de salud sin que nadie alcanzara estar a tiempo para evitarlas o desmentirlas.
Muchos candidatos se desbandaron como abejas sin reina. Todas las artes infernales, señaladas hoy por Fidelio Despradel en su escrito publicado en el periódico El Nacional, edición del día diez del presente mes, denunciando las travesuras malignas del PLD, les fueron aplicadas en esa ocasión a nuestro Partido del Toro, en un acto de coalición no concertada en la JCE pero sí en las mesas, entre los voraces y beligerantes candidatos municipales y congresuales de las dos fuerzas políticas mayores de ese momento.
Los esfuerzos por hacernos representar por un número de delegados acorde con nuestro trabajo electoral, fueron inútiles ante el conjunto de avasallantes circunstancias que nos dejaban tan desarmados y desvalidos, aunque no devaluados. Nuestro candidato a senador, Juan Hubieres, fue trancado en la fortaleza de la Policía Nacional de Monte Plata, hasta que concluyó el "magnífico" hecho electoral de ese 16 de Mayo, mientras tanto, durante la escaramuza dirigida a provocar su detención y con ello la neutralización o anulación total de las estrategias previstas para paliar las los efectos de las consabidas mañoserías electorales conducidas por los principales actores del escenario electoral, se extraviaría el portafolios contenedor de los valores monetarios con los que se debía compensarles los viáticos a los delegados del Partido del Toro ante todas las mesas electorales de la provincia. Los votos de nuestros electores, ya sin nadie que nos representara ni velara por su verificacion, fueron sorteados en las mesas como jifa en baquiní sureño entre nuestros contradictores del momento, dos de las fuerzas mejor entrenadas en el viciado del alma de la Democracia: las elecciones abiertas a todo el universo ciudadano.
No obstante, al PARTIDO DEL TORO le fue asignado, sin regateos, el uno y medio porciento de la votación nacional. Nosotros, los miembros y dirigentes del Partido del Toro (PRSD), saludamos los avances electorales de Alianza País y sus dignos candidatos a la Presidencia y la Vicepresidencia de la República, pero lo cierto es que nuesro partido si obtuvo cincuenta mil votos en su primera convocatoria electoral del 2006, muy a pesar de las reparticiones que de los votos de sus sufragantes se efectuaron en dicha ocasión.
El Partido del Toro, (PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD), asistió por primera vez a un proceso comicial, habiendo cumplido apenas un año de ser fundado. Con los cincuenta mil votos que le fueron contados, llegó a sumar un síndico, delegados municipales y un considerado número de regidores repartidos por los municipios del país.
Tres días antes de la fecha del acto electoral, el Presidente del partido, Hatuey De Camps, fue trasladado en ambulancia para ser tratado de emergencia de una dolencia tan grave que sus contendores pusieron a recorrer por todos los mentideros políticos las más falsas y funestas afirmaciones sobre su estado de salud sin que nadie alcanzara estar a tiempo para evitarlas o desmentirlas.
Muchos candidatos se desbandaron como abejas sin reina. Todas las artes infernales, señaladas hoy por Fidelio Despradel en su escrito publicado en el periódico El Nacional, edición del día diez del presente mes, denunciando las travesuras malignas del PLD, les fueron aplicadas en esa ocasión a nuestro Partido del Toro, en un acto de coalición no concertada en la JCE pero sí en las mesas, entre los voraces y beligerantes candidatos municipales y congresuales de las dos fuerzas políticas mayores de ese momento.
Los esfuerzos por hacernos representar por un número de delegados acorde con nuestro trabajo electoral, fueron inútiles ante el conjunto de avasallantes circunstancias que nos dejaban tan desarmados y desvalidos, aunque no devaluados. Nuestro candidato a senador, Juan Hubieres, fue trancado en la fortaleza de la Policía Nacional de Monte Plata, hasta que concluyó el "magnífico" hecho electoral de ese 16 de Mayo, mientras tanto, durante la escaramuza dirigida a provocar su detención y con ello la neutralización o anulación total de las estrategias previstas para paliar las los efectos de las consabidas mañoserías electorales conducidas por los principales actores del escenario electoral, se extraviaría el portafolios contenedor de los valores monetarios con los que se debía compensarles los viáticos a los delegados del Partido del Toro ante todas las mesas electorales de la provincia. Los votos de nuestros electores, ya sin nadie que nos representara ni velara por su verificacion, fueron sorteados en las mesas como jifa en baquiní sureño entre nuestros contradictores del momento, dos de las fuerzas mejor entrenadas en el viciado del alma de la Democracia: las elecciones abiertas a todo el universo ciudadano.
No obstante, al PARTIDO DEL TORO le fue asignado, sin regateos, el uno y medio porciento de la votación nacional. Nosotros, los miembros y dirigentes del Partido del Toro (PRSD), saludamos los avances electorales de Alianza País y sus dignos candidatos a la Presidencia y la Vicepresidencia de la República, pero lo cierto es que nuesro partido si obtuvo cincuenta mil votos en su primera convocatoria electoral del 2006, muy a pesar de las reparticiones que de los votos de sus sufragantes se efectuaron en dicha ocasión.
lunes, 11 de junio de 2012
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XXXIX, LA BURLA DEL PROCESO DE 1994
Los funestos precedentes que han signado nuestros procesos electorales, heredados de los tiempos que precedieron la denominada Era de Trujillo, nos han seguido como fantasmas invencibles y sempiternos. El desmérito, la truculencia ilegal y las colusiones antipatrióticas caracterizaron los procesos electorales desde el 1966 hasta 1978, hechos de cuyas mascaradas antidemocráticas no duda ningùn analista, polìtico o historiador respetable.
Los procesos de 1986, 1990, 1994 y 1996, fueron todos casos de vergonzosos retorcimientos conspirativos contra la legitimidad democrática, burlas a las leyes nacionales, cuyos detalles incluyen la manipulación de las contradicciones internas del PRD, hasta llevarlas a que el presidente Jorge Blanco le cediera el Gobierno a Joaquín Balaguer en un insólito acto de sumisión y doblez ante los revanchismos internos, así como la manipulación por el propio Balaguer sobre las decisiones del PRD, previamente a las elecciones del 1990, provocando que pariera dos partidos distintos y evitando la participación electoral de la franquicia original del PRD.
La burla del proceso de 1994, por ser de conocimiento universal, no precisa de mucho que explicar, el candidato ganador, José Francisco Peña Gómez, luego de que el Dr. Balaguer reconociera y aceptara que el acto electoral fue toda una trapaza contra-democrática, fue entrampado y conducido a aceptar una extraña negociación que finalmente lo dejó fuera del poder y dio paso al surgimiento del PLD como partido gobernante, tras una serie de negociaciones ingenuas y humillantes contra la democracia vilipendiada y estuprada a base de trucos políticos seudodemocráticos.
Previo a las elecciones del 2000, las luchas por la precandidatura a la presidencia, diputada internamente en el PLD, fue marcada por el arrebato propiciado contra Jaime Devid Fernández, para entonces, nada menos que Vice-presidente de La Repùblica en plena vigencia, hecho que mantuvo un distanciamiento de años entre ambos importantes y altos dirigentes del PLD.
Ya durante el proceso electoral nacional por la misma Presidencia, el retorcijón dirigido a parar el segundo lugar que pareciera indiscutible, con el que aventajaba Balaguer al candidato del PLD, Danilo Medina, -paradoja imprevista por los protagonistas de la artimaña-, facilitó el triunfo de Hipólito Mejía en primera vuelta, al ser provocada un disminuciòn muy sensible del universo de votantes, al serle conculcado el derecho al voto a centenares de miles de militantes del Partido Reformista, mediante la compra de sus documentos de votación, llevando así a subir la porción relativa de votantes correspondiente a la candidatura del PRD y sus aliados..
Luego, en el 2004, con Hipólito Mejìa como gobernante, se concreta el atropello flagrante a la dignidad nacional mediante la transacción ilegítima que mediante la compra monetaria se doblegó al Poder Legislativo para que deformara la Constitución Nacional y repusiera la legalidad, -pero no la legitimidad-, del derecho a la repostulaciòn presidencial del presidente en ejercicio, hecho que concedió al país un proceso electoral accidentado y amenazado de intenciones inconfesables.
Una vez más, el PLD, junto al Partido Reformista, actuó diligentemente para que fuera aprobada la reforma propiciada por la parte gobernante del PRD, seguro ya, el PLD, de que dicha decisión aseguraba la disidencia interna de muy importantes miembros de la alta dirigencia perredeista, con lo cual, aseguraba de nuevo la manipulación de las decisiones a lo interno del PRD y su inevitable debilitamiento, hecho que lo llevó a la irremisible derrota del proceso electoral del mismo año.
Acercada la próxima contienda electoral nacional, los procesos internos fueron caracterizados por los mismos desacreditados ejemplos de manipulaciones de las voluntades de los mismos feligreses de ambos partidos, en el PLD, el precandidato vencido, Danilo Medina, terminó recluido en el silencio y amargado después de pronunciar la frase lapidaria: ¨El Estado me venció".
Mientras, por el lado del PRD, Miguel Vargas Maldonado le arrebataba la candidatura a Milagros Ortiz Bosch valiéndose de las mismas malas artes que condujeron al PLD a decidir a quien prefería como candidato presidencial, verificándose su estrategia vaciando sus voluntades para favorecer a Miguel Vargas mediante el padrón abierto que fulminó las aspiraciones de Doña Milagros Ortiz.
Llegado el proceso electoral del 2010, convertido el mismo en un caso de excepción en el que se decidiría el destino de la orientación política del poder legislativo durante los próximos seis años, incluído el período de los futuro cuatro años del próximo gobierno, es decir, un caso de decisiones críticas, el PLD aplicó todo el poder de sus influencias para gravitar sobre el poder electoral cuyos aposentos íntimos se hallaban en reconocidos despachos de la misma Junta Central Electoral, que decidió siempre en un único sentido cualquier caso cuyos resultados parecieran controvertidos o merecedores de alguna mediación.
Así miso se aplicaron todas las artes harto manidas de valerse del poder económico que facilita el Gobierno de El Estado para pagar a cualquier precio la generalidad de los espacios mediáticos, la captación de tránsfugas, el soborno de delegados electorales y colegios electorales con lo que se grangeó la obtención de todos los escaños senatoriales y la gran mayoría de los diputados todo a pesar de que el PRD obtendría una votación bastante alta, por encima del cuarenta por ciento, hasta mayor, como partido individual, que el propio partido oficial.
Finalmente, arribamos al proceso pre-electoral para la presidencia 2012 - 2016, Miguel Vargas lucía como el candidato presidencial sin oposición valedera que amenazara sus intenciones, llegádole el momento de decidir en su proceso interno, los perredeístas fueron de nuevo pillados, el PLD, desde El Gobierno, aplicó una vez más su capacidad para decidir, aprovechó de nuevo la debilidad del padrón abierto e hizo inclinar la decisión, a través de sus tácticas políticas bien afinadas y su magnífico control de su militancia, en favor del pre-candidato que, según sus apreciaciones, les serviría el pleito más cómodo.
Siguiendo la secuencia de todos los hechos relatados, hemos de llegar a una conclusión única: El PRD ha sido manipulado por la voluntad de sus contrarios, tanto que, debemos recordar, que la entrega del poder atenuado, en el 1978, sólo se logró después de cederle el control del Senado, que para entonces controlaba el Poder Judicial, al Partido Reformista. Hoy, una vez más, los mensajeros de las fuerzas externas continúan tomando las decisiones en ese partido de gran vocación democrática, extendido en la tradición dominicana tanto como una religión oficial de Estado.
Hoy, cualquier analista político que se respete, sabe, conoce, que el último proceso electoral estuvo viciado de la peor conducta que corroe nuestro sistema de comicios: la compra de documentos para impedir la votación de los posibles concurrentes, sin embargo, estos hechos atraparon al PRD enredado en una serie de diatribas internas tan graves que, una vez más, el PLD, desde su posición de partido gobernante, pudo penetrar todos los flancos debilitados de la estructura corroída por las guerras internas del PRD y evitar que su indiscutida fuerza de masa evitara la conspiración que permitió de nuevo que la ilegitimidad le arrebatara la oportunidad de gobernar.
Las dudas sobre la legitimidad del gobierno recién electo ha sido señalada por el presidente de nuestro partido, Hatuey De Camps, y puesta en relieve por el propio Presidente de la Junta Central Electoral en su discurso formal, pronunciado al momento de entregarle los certificados de elección a los candidatos electos para Presidente y Vice-Presidente de La Nación, Don Danilo Medina y Doña Margarita de Fernández, respectivamente. Leamos este fragmento tomado de la publicación oficial del discurso de orden pronunciado por el Sr. Presidente de la JCE, Roberto Rosario:
Los procesos de 1986, 1990, 1994 y 1996, fueron todos casos de vergonzosos retorcimientos conspirativos contra la legitimidad democrática, burlas a las leyes nacionales, cuyos detalles incluyen la manipulación de las contradicciones internas del PRD, hasta llevarlas a que el presidente Jorge Blanco le cediera el Gobierno a Joaquín Balaguer en un insólito acto de sumisión y doblez ante los revanchismos internos, así como la manipulación por el propio Balaguer sobre las decisiones del PRD, previamente a las elecciones del 1990, provocando que pariera dos partidos distintos y evitando la participación electoral de la franquicia original del PRD.
La burla del proceso de 1994, por ser de conocimiento universal, no precisa de mucho que explicar, el candidato ganador, José Francisco Peña Gómez, luego de que el Dr. Balaguer reconociera y aceptara que el acto electoral fue toda una trapaza contra-democrática, fue entrampado y conducido a aceptar una extraña negociación que finalmente lo dejó fuera del poder y dio paso al surgimiento del PLD como partido gobernante, tras una serie de negociaciones ingenuas y humillantes contra la democracia vilipendiada y estuprada a base de trucos políticos seudodemocráticos.
Previo a las elecciones del 2000, las luchas por la precandidatura a la presidencia, diputada internamente en el PLD, fue marcada por el arrebato propiciado contra Jaime Devid Fernández, para entonces, nada menos que Vice-presidente de La Repùblica en plena vigencia, hecho que mantuvo un distanciamiento de años entre ambos importantes y altos dirigentes del PLD.
Ya durante el proceso electoral nacional por la misma Presidencia, el retorcijón dirigido a parar el segundo lugar que pareciera indiscutible, con el que aventajaba Balaguer al candidato del PLD, Danilo Medina, -paradoja imprevista por los protagonistas de la artimaña-, facilitó el triunfo de Hipólito Mejía en primera vuelta, al ser provocada un disminuciòn muy sensible del universo de votantes, al serle conculcado el derecho al voto a centenares de miles de militantes del Partido Reformista, mediante la compra de sus documentos de votación, llevando así a subir la porción relativa de votantes correspondiente a la candidatura del PRD y sus aliados..
Luego, en el 2004, con Hipólito Mejìa como gobernante, se concreta el atropello flagrante a la dignidad nacional mediante la transacción ilegítima que mediante la compra monetaria se doblegó al Poder Legislativo para que deformara la Constitución Nacional y repusiera la legalidad, -pero no la legitimidad-, del derecho a la repostulaciòn presidencial del presidente en ejercicio, hecho que concedió al país un proceso electoral accidentado y amenazado de intenciones inconfesables.
Una vez más, el PLD, junto al Partido Reformista, actuó diligentemente para que fuera aprobada la reforma propiciada por la parte gobernante del PRD, seguro ya, el PLD, de que dicha decisión aseguraba la disidencia interna de muy importantes miembros de la alta dirigencia perredeista, con lo cual, aseguraba de nuevo la manipulación de las decisiones a lo interno del PRD y su inevitable debilitamiento, hecho que lo llevó a la irremisible derrota del proceso electoral del mismo año.
Acercada la próxima contienda electoral nacional, los procesos internos fueron caracterizados por los mismos desacreditados ejemplos de manipulaciones de las voluntades de los mismos feligreses de ambos partidos, en el PLD, el precandidato vencido, Danilo Medina, terminó recluido en el silencio y amargado después de pronunciar la frase lapidaria: ¨El Estado me venció".
Mientras, por el lado del PRD, Miguel Vargas Maldonado le arrebataba la candidatura a Milagros Ortiz Bosch valiéndose de las mismas malas artes que condujeron al PLD a decidir a quien prefería como candidato presidencial, verificándose su estrategia vaciando sus voluntades para favorecer a Miguel Vargas mediante el padrón abierto que fulminó las aspiraciones de Doña Milagros Ortiz.
Llegado el proceso electoral del 2010, convertido el mismo en un caso de excepción en el que se decidiría el destino de la orientación política del poder legislativo durante los próximos seis años, incluído el período de los futuro cuatro años del próximo gobierno, es decir, un caso de decisiones críticas, el PLD aplicó todo el poder de sus influencias para gravitar sobre el poder electoral cuyos aposentos íntimos se hallaban en reconocidos despachos de la misma Junta Central Electoral, que decidió siempre en un único sentido cualquier caso cuyos resultados parecieran controvertidos o merecedores de alguna mediación.
Así miso se aplicaron todas las artes harto manidas de valerse del poder económico que facilita el Gobierno de El Estado para pagar a cualquier precio la generalidad de los espacios mediáticos, la captación de tránsfugas, el soborno de delegados electorales y colegios electorales con lo que se grangeó la obtención de todos los escaños senatoriales y la gran mayoría de los diputados todo a pesar de que el PRD obtendría una votación bastante alta, por encima del cuarenta por ciento, hasta mayor, como partido individual, que el propio partido oficial.
Finalmente, arribamos al proceso pre-electoral para la presidencia 2012 - 2016, Miguel Vargas lucía como el candidato presidencial sin oposición valedera que amenazara sus intenciones, llegádole el momento de decidir en su proceso interno, los perredeístas fueron de nuevo pillados, el PLD, desde El Gobierno, aplicó una vez más su capacidad para decidir, aprovechó de nuevo la debilidad del padrón abierto e hizo inclinar la decisión, a través de sus tácticas políticas bien afinadas y su magnífico control de su militancia, en favor del pre-candidato que, según sus apreciaciones, les serviría el pleito más cómodo.
Siguiendo la secuencia de todos los hechos relatados, hemos de llegar a una conclusión única: El PRD ha sido manipulado por la voluntad de sus contrarios, tanto que, debemos recordar, que la entrega del poder atenuado, en el 1978, sólo se logró después de cederle el control del Senado, que para entonces controlaba el Poder Judicial, al Partido Reformista. Hoy, una vez más, los mensajeros de las fuerzas externas continúan tomando las decisiones en ese partido de gran vocación democrática, extendido en la tradición dominicana tanto como una religión oficial de Estado.
Hoy, cualquier analista político que se respete, sabe, conoce, que el último proceso electoral estuvo viciado de la peor conducta que corroe nuestro sistema de comicios: la compra de documentos para impedir la votación de los posibles concurrentes, sin embargo, estos hechos atraparon al PRD enredado en una serie de diatribas internas tan graves que, una vez más, el PLD, desde su posición de partido gobernante, pudo penetrar todos los flancos debilitados de la estructura corroída por las guerras internas del PRD y evitar que su indiscutida fuerza de masa evitara la conspiración que permitió de nuevo que la ilegitimidad le arrebatara la oportunidad de gobernar.
Las dudas sobre la legitimidad del gobierno recién electo ha sido señalada por el presidente de nuestro partido, Hatuey De Camps, y puesta en relieve por el propio Presidente de la Junta Central Electoral en su discurso formal, pronunciado al momento de entregarle los certificados de elección a los candidatos electos para Presidente y Vice-Presidente de La Nación, Don Danilo Medina y Doña Margarita de Fernández, respectivamente. Leamos este fragmento tomado de la publicación oficial del discurso de orden pronunciado por el Sr. Presidente de la JCE, Roberto Rosario:
"Esta legalidad y legitimidad ha sido ganada palmo a palmo en cada tramo del proceso electoral concluido, tal como establece el artículo 209 de la Constitución, el Presidente y la Vicepresidenta de la República en buena lid obtuvieron “…más de la mitad de los votos válidos emitidos”, siendo innecesaria una vez más la realización de una segunda vuelta el último domingo del mes de junio del año en curso."
“Los dadores de legitimidad” o “los negadores de legitimidad” son los ciudadanos y las ciudadanas que habitan en la República Dominicana y son parte de este Estado social y democrático de derecho y nadie, absolutamente nadie, puede atribuirse la vocería de una voluntad que acaba de ser expresada con total diafanidad, más que los propios electos. "
"Señores Presidente y Vicepresidenta electos, como portadores que son de la legitimidad de origen, corresponde ahora con sus actos ganar día a día la legitimidad de resultados, es decir, sus hechos en la ejecución de las políticas públicas deben ser cónsonos con las promesas y propuestas que ofertaron a los ciudadanos y que éstos libre y voluntariamente aceptaron, esto será lo que determinará que en su momento el soberano los evalúe y él y más nadie determine qué tan legítimas son sus ejecutorias." (Roberto Rosario).
Esta respuesta, una alusión evidente al señalamiento de ilegitimidad en el que se batirá el próximo gobierno, hecho por Hatuey De Camps, deja al desnudo la preocupación que esta situación provoca a nivel general en toda la población pensante, consciente de la fragilidad latente en la disponibilidad de respaldos masivos frente a las ejecutorias de el próximo jefe del Poder Ejecutivo, Don Danilo Medina.
El PRD siempre ha puesto el mayor grado de sensatez, el mayor grado de sacrificio en favor del fortalecimiento de la democracia, siempre ha aceptado las negociaciones que permitieron la continuación del sistema democrático, en este momento, donde de nuevo ha puesto su mayor grado de sensatez, buena voluntad y sacrificio.
El Gobierno por instalarse, encabezado por Don Danilo Medina, ha de procurarse una asociación sana, democrática, inteligente y productiva con los representantes de la oposición política, consensuando sin atropellar, sin buscar aplastar ni matar la cabeza de la Democracia que la constituye el consenso político.
La tradicional ruta de las truculencias debe ser corregida. Danilo Medina, como organizador político, arreglador de consensos, teórico del discurso democrático, ha ganado sobresaliente fama, hemos de esperar que la misma valga para manejar de modo exitoso un proyecto de gobierno que se dirige, según lo prometido, a terminar dentro de cuatro años, un período corto para decir sin hacer, pero largo para hacer lo que se dice que hará.
La Ruta de los discursos sin hechos, la de los atropellos, la de la corrupción y sus excusas, la de los insultos dirigidos contra todo quien no reconozca aquellos santos que estarían por encima del bien y del mal, tiene que ser corregida en pos de una administración seria, ajustada y de rendimientos sociales óptimos,
Por su parte, el PRD está obligado a ser sometido a un proceso de reconstrucción, de redefinición de su rol polìtico, de reorganización de sus estructuras dirigenciales y la fijación clara de sus ideas, sus grados de flexibilidad, la frontera de sus propósitos y sus rendimientos, -reingeniería interna-, la llamarían los técnicos de la vanguardia gerencial.
La Ruta tiene que ser corregida. Los aportes del Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro, junto a su Presidente, Hatuey De Camps, aportaron las estrategias lógicas que condujeron a la condición de alianza triunfadora, no obstante, el arrebato consumado se impuso.
La Ruta hacia una dictadura institucional, ilustrada de guetos intelectuales al estilo del mejor concentrado fascismo latino, ha sido advertida y tiene que ser corregida a tiempo, un liderazgo maduro, equilibrado, de prístina formación democrática al tenor de la actualización racional del sentido de Estado de Derechos Sociales enfocados hacia los centros de la sociedad mayoritaria, alejado de las aberraciones extremistas propias de los flujos sociales turbulentos.
La Ruta Corregida es la ruta del orden, la ruta de la democracia amplia, la que se extiende hacia la trascendencia de los derechos de las fuerzas impulsoras de la economía del capitalismo y de sus instituciones derivadas, El PRD tiene que darse cuenta de que sus decisiones están siendo manejadas por un titiritero agudo, inteligente y sagaz: Leonel Fernández junto al PLD. La Ruta tiene que ser Corregida.
La Ruta hacia una dictadura institucional, ilustrada de guetos intelectuales al estilo del mejor concentrado fascismo latino, ha sido advertida y tiene que ser corregida a tiempo, un liderazgo maduro, equilibrado, de prístina formación democrática al tenor de la actualización racional del sentido de Estado de Derechos Sociales enfocados hacia los centros de la sociedad mayoritaria, alejado de las aberraciones extremistas propias de los flujos sociales turbulentos.
La Ruta Corregida es la ruta del orden, la ruta de la democracia amplia, la que se extiende hacia la trascendencia de los derechos de las fuerzas impulsoras de la economía del capitalismo y de sus instituciones derivadas, El PRD tiene que darse cuenta de que sus decisiones están siendo manejadas por un titiritero agudo, inteligente y sagaz: Leonel Fernández junto al PLD. La Ruta tiene que ser Corregida.
domingo, 27 de mayo de 2012
PRSD, LA RUTA CORREGIDA. XXXVIII, PAR USO DE SU DIGNIDAD Y EXCELENCIA PRESIDENCIAL
Una vez más fue consumado el temido estupro por cuenta del administración de El Estado contra la voluntad popular de la ciudadanía dominicana que mediante la decisión consensual expresada a través de unos comicios nacionales buscaba reconducir la situación de derroche que vienen protagonizando nuestras autoridades vigentes en la administración de los gastos oficiales, los fracasos en la obra educativa y en el sano control de la criminalidad.
Hoy, ante el hecho consumado, una vez más, el compromiso supremo por la paz y la nobleza exhibida por la ciudadanía burlada y la sensata resignación de sus líderes pillados, asumieron el sacrificio de acerptar esperanzados para conceder la confianza ante las promesas de unidad, conciliación y pluralidad en el ejercicio de un gobierno que quisiéramos suponer que se tornaría capaz de cambiar y corregir la ruta de las prácticas desacreditadas por perniciosas aventuras en el gasto público y corriente de los ingresos oficiales.
Nuestro PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del Toro, se dispone a vigilar desde la firmeza de sus atalayas morales, políticas y pragmáticas, los augurios auspiciosos de, cuando menos, "mejorar lo que está peor", ya que maniatado al aparato político que lo sustenta, poco, muy poco es lo que se puede presagiar en cuanto a expectativas mayores como para ver "hacer lo que nunca se ha hecho", en materias de tantas urgencias como la flexibilización de los ingresos brutos del aparato económico de nuestro sistema comercial y social, de modo que las fosas que separan las oportunidades de crecimiento humano de los ciudadanos de menos ingresos sean puenteadas con pases de honor en algunos puntos del hecho mismo del capitalismo del Siglo XXI que así lo demanda en esta de hoy, Sociedad de la Información, para su propia estabilización, asentamiento firme, crecimiento y bienestar, sin ni siquiera pensar en principios sobre sacrificios que procuren justicia social más allá de las ventajas que una magnífica educación le garantizaría al avance del capital que se multiplica al ser conducido carretenado sobre los carriles del modernismo empresarial.
A Danilo Medina se le conceden virtudes como la de estudioso de los sistemas políticos, la conducción económica de los estados y de la ingeniería de los hechos empresariales. Quienes con proximidad alguna vez lo hallamos escuchado expresar sus pareceres sobre el hecho gubernamental, habremos podido apreciar la aparente firmeza de sus conocimientos y supuestas convicciones sobre las ventajas sociales que para toda la sociedad como conjunto rinde una educación colectiva extendida y avanzada. Ojalá llegara a pasar del discurso a los pasajes terrenales, al pisar de sus botas de trabajo por entre los fangales de las abyecciones sociales que generan la miseria y el analfabetismo.
El legajo de compromisos bajo el cual se sustentó y se comprometió el acuerdo electoral suscrito por Hatuey De Camps, Presidente del Partido del Toro y Hipólito Mejía, ex-candidato presidencial a quien comprometimos nuestro respaldo electoral, constituye un referente sabio, ético y técnico que bien puede servirle al backup de iniciativas gubernamentales previstas por los asesores técnicos del ya visible futuro presidente del Gobierno que se inaugura el próximo mes de Agosto. Sobre dicho documento desde nuestro partido no pretendemos reclamar derechos de propiedad alguna, por el contrario, se lo entregamos incondicionalmente "para su conocimiento y mejor uso de Su Dignidad y Excelencia Presidencial", con miras a ayudarle a seguir los caminos de La Corrección de la Ruta hasta ahora seguida.
La Ruta tiene que ser corregida. Hatuey De Camps, es un referente de experiencias múltiples, intensas y extensas cuyas palabras deben ser escuchadas y muy tomadas para contar con las mismas.
Danilo Medina ha sido concedido del poder político y de la oportunidad que este implica para crecerse, sus capacidades técnicas, su liderazgo y sus voluntades políticas serán expuestas a la fragua de las pruebas. Si la sinceridad supuesta y confiada con ojerizas, pero como concesión de buena voluntad por parte del pueblo y sus líderes al gobierno por instalarse, cuenta con firmeza de propósitos auténticamente democráticos, al momento de proponerse Corregir la Ruta para la más sana conducción de la administración de El Estado Dominicano, nuestro consejo es: el conductor en jefe del mismo debe escuchar y tomar en cuenta las opiniones de Hatuey De Camps.
Hoy, ante el hecho consumado, una vez más, el compromiso supremo por la paz y la nobleza exhibida por la ciudadanía burlada y la sensata resignación de sus líderes pillados, asumieron el sacrificio de acerptar esperanzados para conceder la confianza ante las promesas de unidad, conciliación y pluralidad en el ejercicio de un gobierno que quisiéramos suponer que se tornaría capaz de cambiar y corregir la ruta de las prácticas desacreditadas por perniciosas aventuras en el gasto público y corriente de los ingresos oficiales.
Nuestro PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del Toro, se dispone a vigilar desde la firmeza de sus atalayas morales, políticas y pragmáticas, los augurios auspiciosos de, cuando menos, "mejorar lo que está peor", ya que maniatado al aparato político que lo sustenta, poco, muy poco es lo que se puede presagiar en cuanto a expectativas mayores como para ver "hacer lo que nunca se ha hecho", en materias de tantas urgencias como la flexibilización de los ingresos brutos del aparato económico de nuestro sistema comercial y social, de modo que las fosas que separan las oportunidades de crecimiento humano de los ciudadanos de menos ingresos sean puenteadas con pases de honor en algunos puntos del hecho mismo del capitalismo del Siglo XXI que así lo demanda en esta de hoy, Sociedad de la Información, para su propia estabilización, asentamiento firme, crecimiento y bienestar, sin ni siquiera pensar en principios sobre sacrificios que procuren justicia social más allá de las ventajas que una magnífica educación le garantizaría al avance del capital que se multiplica al ser conducido carretenado sobre los carriles del modernismo empresarial.
A Danilo Medina se le conceden virtudes como la de estudioso de los sistemas políticos, la conducción económica de los estados y de la ingeniería de los hechos empresariales. Quienes con proximidad alguna vez lo hallamos escuchado expresar sus pareceres sobre el hecho gubernamental, habremos podido apreciar la aparente firmeza de sus conocimientos y supuestas convicciones sobre las ventajas sociales que para toda la sociedad como conjunto rinde una educación colectiva extendida y avanzada. Ojalá llegara a pasar del discurso a los pasajes terrenales, al pisar de sus botas de trabajo por entre los fangales de las abyecciones sociales que generan la miseria y el analfabetismo.
El legajo de compromisos bajo el cual se sustentó y se comprometió el acuerdo electoral suscrito por Hatuey De Camps, Presidente del Partido del Toro y Hipólito Mejía, ex-candidato presidencial a quien comprometimos nuestro respaldo electoral, constituye un referente sabio, ético y técnico que bien puede servirle al backup de iniciativas gubernamentales previstas por los asesores técnicos del ya visible futuro presidente del Gobierno que se inaugura el próximo mes de Agosto. Sobre dicho documento desde nuestro partido no pretendemos reclamar derechos de propiedad alguna, por el contrario, se lo entregamos incondicionalmente "para su conocimiento y mejor uso de Su Dignidad y Excelencia Presidencial", con miras a ayudarle a seguir los caminos de La Corrección de la Ruta hasta ahora seguida.
La Ruta tiene que ser corregida. Hatuey De Camps, es un referente de experiencias múltiples, intensas y extensas cuyas palabras deben ser escuchadas y muy tomadas para contar con las mismas.
Danilo Medina ha sido concedido del poder político y de la oportunidad que este implica para crecerse, sus capacidades técnicas, su liderazgo y sus voluntades políticas serán expuestas a la fragua de las pruebas. Si la sinceridad supuesta y confiada con ojerizas, pero como concesión de buena voluntad por parte del pueblo y sus líderes al gobierno por instalarse, cuenta con firmeza de propósitos auténticamente democráticos, al momento de proponerse Corregir la Ruta para la más sana conducción de la administración de El Estado Dominicano, nuestro consejo es: el conductor en jefe del mismo debe escuchar y tomar en cuenta las opiniones de Hatuey De Camps.
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