Los efectos desestabilizadores que conllevan los procesos eleccionarios en los cuales se postula para presidir el Gobierno del Estado al Presidente en vigencia, no se han hecho esperar.
El escaso respeto que históricamente le han profesado los gobernantes dominicanos a la isntitucionalidad estatal, hace prever con suma certeza que los arrebatos del poder intentarán imponerse mediante cualquier suma de desafueros a las reglas constitucionales.
El último proceso, fué más allá de lo previsto hasta por la dirigencia del Partido Oficial, es decir, se les fué de la mano el control del poder de los actores y las acciones que éstos, prevalidos de los recursos puestos a su disposición, pudieron ejecutar, quebrando cualquier record histórico, atribuíble a cualquier gobierno o partido, en materia de truchimanerías pseudolegales o ilegales, menospreciando así la legitimidad protolegal de una sociedad dominicana herida por los históricos abusos de poder, hoy exacerbados por las distorsiones que a la democracia le generan los acomodamientos graciosos que hace El Estado a las fuerzas económicas cuando se siente compelido a retener el poder "a jacha y machete".
Nada nos indica, sinembargo, que sólo un cambio de nombre en la Presidencia del Estado, vaya a corregir la inestabilidad surgida tras el recien celebrado proceso comicial.
Precisamos de cambios en la confianza que se diluye y se gasta, afectada de procesos de repostulaciones, fallidas o no, en cuanto a sus inmediatos propósitos de poder. Las propuestas que procuren enderezar los entuertos generados, deben ser nuevas, equilibradas y convincentes. Un proyecto de ajustes económicos, políticos e institucionales, deberá estar encabezado por un dirigente con capacidad de equidistancias, respetable, enérgico y libre de sospechas con respecto a los impenitentes deseos de repetir o acomodarle a algún alterno complaciente el asiento presidencial.
Un acuerdo mayoritario, de consenso, que busque el reencausamiento del perfil arreico de nuestra democracia, incapaz de regar con rendimientos sus virtudes sociales, tras el estrangulamiento de que viene siendo objeto por los vicios de las imposiciones y sumisiones de la colusión que la mantiene infestada.
Una solución apropiada que queremos proponerle a toda la sociedad dominicana, incluyendo a todos los partidos políticos que así reconozcan la verdad incólume de las obsevaciones que acabamos de hacer, es que para las elecciones del 2012 sea convocado un candidato de consenso, capaz de respetar los espacios democráticos adquiridos de todos los participantes, capaz de garantizar un claro rechazo a la formación de un gobierno cargado de nepotes políticos.
El Sujeto cargado con esas propiedades, quizás sea posible hallarlo entre las experiencias de Estado acumuladas por uno que otro político con formación y capacidad para las demandas de estos tiempos.
Nosotros pensamos que el conjunto de argumentos mejor formulados para desarrollar una experiencia democrática de ese calibre, son los que cargan las alforjas políticas de Hatuey De Camps, quien, hoy por hoy, luce ser el dirigente político mejor pulido, de formación fundada en experiencias de estado, de organización y de firme convicciones frente a un equilibrio que respeta el dinamismo de los tiempos, los conciertos nacionales y una vastísima experiencia como organizador internacional.
Creemos sinceramente en la solución que proponemos, la cual garantizaría una sólida estabilidad democrática ante un clima de distensión general que facilitará el curso de los ajustes sociales que hoy se balancean sobre una frágil y movediza línea de equilibrio metaestable, una Ruta que puede y debe ser corregida.
sábado, 5 de junio de 2010
lunes, 31 de mayo de 2010
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, IX....LA RUTA QUE HAN DE SEGUIR LOS PARTIDOS DE OPOSICIÓN
La cercanía del proceso electoral al que nos conducimos los dominicanos para elegir al nuevo presidente que habrá de conducir la administración del Estado, nos conmina a mirar con ojeriza los aprestos gubernamentales que anuncian una inminente jugada política conducente a intentar una vez más la postulación de Leonel Fernández como propuesta a cargo del PLD y sus aliados, cualquiera que sea la variante teórica, legal o ilegal, aunque nunca legítima, que se proponga armar y desarrollar a partir los próximos días.
Puestas a un lado las valoraciones morales, éticas, legítimas y legales, la verdad es que la logística mantenida al alcance de la super-factoría industrial que impulsa la distribución de recursos oficiales y los comprometidos graciosamente mediante colusiones abyectas, estremecen el coraje frente a las posibilidades de enfrentar con éxito a ese atropellante Caballo Troyano.
El gladiador que se elija para hacerle frente a tal capacidad de aplatamiento, ha de traer armadura y arneses resistente, ágil y correctamente instalada. Los candidatos puestos en cartel desde la oposición perredeísta, lucen como embebidos entre los planes gubernamentales y los partidarios del Presidente Leonel.
Otros, los de segunda línea, lucen abochornados por el fantasma reeleccionista que les dejó hechizados como ganado para carnicería popular.
La Ruta que han de seguir los partidos que se consideren de oposición, tiene que ser enderezada, pulida, reorientada hacia los objetivos que conduzcan a la reconquista del poder y la moral política.
Pronunciar un discurso autoflagelante, no bastará para corregir y recobrar la confianza empeñada en torno a los compromisos asumidos y las apologías hechas frente a las consumación del proyecto reeleccionista.
El PRD ha de abocarse a un proceso de autocrítica, abierto, profundo y responsable, capaz de asumir una reflexión sana de desprendimiento y sacrificio personal en busca de medidas equilibradas que permitan la adopción de medidas polìticas coherentes con los principios abandonados y con las estrategias triunfadoras.
Una exploración obligada debe ser la encaminada a presentarle propuestas de integración política, libre de prejuicios y condicionamientos irreverentes, a partidos de confirmada vocación democrática, sobretodo al PRSD, basados en las calidades y capacidades políticas de sus dirigentes.
El Partido del Toro puede aportar la candidatura capaz de enfrentar y derrotar el proceso reeleccionista con el que Leonel Fernández y el PLD, pretenden imponerse por encima de todos los cánones del derecho, de la legitimidad, de la moral política y de la historia de paz social que todos los dominicanos anhelamos.
El PRSD, El Partido del Toro, ha de servir de Ruta de Corrección y constricción que conduzca a la reconquista del Poder Polìtico y al rescate del valor de la institucionalidad democrática conculcada eufemísticamente mediante subterfugios mediáticos que mantienen obnubiladas las reacciones populares, pero que conducen, irremisiblemente a situaciones de riesgos que podemos evitar mediante la selección de una dirección del Estado sabia, experta, comedida, democrática y libre de compromisos espúreos.
Bien haría el PRD llamando a Hatuey De Camps para ser invitado, consultado y ponderado como frente principal para enfrentar desde ya la propaganda dirigida a madurar el proyecto reeleccionista del Partido de Gobierno.
Puestas a un lado las valoraciones morales, éticas, legítimas y legales, la verdad es que la logística mantenida al alcance de la super-factoría industrial que impulsa la distribución de recursos oficiales y los comprometidos graciosamente mediante colusiones abyectas, estremecen el coraje frente a las posibilidades de enfrentar con éxito a ese atropellante Caballo Troyano.
El gladiador que se elija para hacerle frente a tal capacidad de aplatamiento, ha de traer armadura y arneses resistente, ágil y correctamente instalada. Los candidatos puestos en cartel desde la oposición perredeísta, lucen como embebidos entre los planes gubernamentales y los partidarios del Presidente Leonel.
Otros, los de segunda línea, lucen abochornados por el fantasma reeleccionista que les dejó hechizados como ganado para carnicería popular.
La Ruta que han de seguir los partidos que se consideren de oposición, tiene que ser enderezada, pulida, reorientada hacia los objetivos que conduzcan a la reconquista del poder y la moral política.
Pronunciar un discurso autoflagelante, no bastará para corregir y recobrar la confianza empeñada en torno a los compromisos asumidos y las apologías hechas frente a las consumación del proyecto reeleccionista.
El PRD ha de abocarse a un proceso de autocrítica, abierto, profundo y responsable, capaz de asumir una reflexión sana de desprendimiento y sacrificio personal en busca de medidas equilibradas que permitan la adopción de medidas polìticas coherentes con los principios abandonados y con las estrategias triunfadoras.
Una exploración obligada debe ser la encaminada a presentarle propuestas de integración política, libre de prejuicios y condicionamientos irreverentes, a partidos de confirmada vocación democrática, sobretodo al PRSD, basados en las calidades y capacidades políticas de sus dirigentes.
El Partido del Toro puede aportar la candidatura capaz de enfrentar y derrotar el proceso reeleccionista con el que Leonel Fernández y el PLD, pretenden imponerse por encima de todos los cánones del derecho, de la legitimidad, de la moral política y de la historia de paz social que todos los dominicanos anhelamos.
El PRSD, El Partido del Toro, ha de servir de Ruta de Corrección y constricción que conduzca a la reconquista del Poder Polìtico y al rescate del valor de la institucionalidad democrática conculcada eufemísticamente mediante subterfugios mediáticos que mantienen obnubiladas las reacciones populares, pero que conducen, irremisiblemente a situaciones de riesgos que podemos evitar mediante la selección de una dirección del Estado sabia, experta, comedida, democrática y libre de compromisos espúreos.
Bien haría el PRD llamando a Hatuey De Camps para ser invitado, consultado y ponderado como frente principal para enfrentar desde ya la propaganda dirigida a madurar el proyecto reeleccionista del Partido de Gobierno.
sábado, 29 de mayo de 2010
PRS, LA RUTA CORREGIDA, VIII....MIGUEL VARGAS E HIPÓLITO MEJÍA: AL FRENTE DEL PRD
PRS, LA RUTA CORREGIDA, VIII
En estos momentos, Hipólito Mejía y Miguel Vargas, dentro de las opciones presidenciales que ofrece el PRD, llevan los nombres y las posiciones políticas que con mayor claridad se vislumbran como ostentadoras de las mejores probabilidades para ser uno escogido como candidato a la presidencia sustentado por ese partido para participar en los comicios nacionales presidenciales del 2012.
Sinembargo, los pronunciamientos públicos de éstos, no alcanzan para definir en torno a ellos ninguna otra posición ideológica o política más allá de los extraídos al reconocer sus viejos compromisos con la reelección presidencial y con el intervencionismo militar respaldado con las armas dominicanas en Irak y su repelente asociación con el deshonesto J. Bush, sus festivas apologías trujillistas, así como a las soluciones sociales mediante los "intercambios de disparos" y los arreglos administrativos en materia de impuestos y otras transacciones públicas gubernamentales, como las transferencias comerciales graciosas de inmuebles estatales.
Los aportes en materia de administración del Estado que diferenciarían una gestión gubernamental encabezada por Miguel Vargas o Hipólito Mejía, cabría esperarlos en la gestíón de las relaciones internacionales basadas en los lineamientos deducibles de las conductas e intereses públicos de ambos gestores: sumisión y entrega a los intereses del pensamiento económico que se basa en los más extremos privilegios para los acumuladores de fortunas al estilo de las compañías dedicadas las explotaciones mineras, las comunicaciones no reguladas, los negocios energéticos y los del turismo de desvastaciones ecológicas, es decir, la continuación o extensión de las estrategias comerciales de los gobiernos de Leonel Fernández, caracterizado por el salvajismo en la explotación capitalista.
En materia de ordenamiento interno, el liberalismo exremo en cuanto a la impunidad frente a la criminalidad, la escasez en la inversión para la formación escolar y la salud popular, la corrupción la explotación de la abyección humana frente a la desnaturalización de los procesos democráticos electorales, la tolerancia, la complicidad y la colusión en torno al comportamiento de la banca comercial que extorsiona al consumidor de los servicios de créditos, así como frente al comercio minorista que transgrede cualquier medida de calidad comprometida con la confianza que le sirve el consumidor.
Ninguna señal pública, basada en alguna conducta, algún pronunciamiento, alguna estrategia de proselitismo político o de definición teórica de los procesos económicos o sociales nos muestran o indican que alguno de ellos cuente con propósitos distintos a los del Presidente del gobierno actual: Leonel Fernández.
La ruta anunciada, en el mejor de los casos, sería apenas la misma que han seguido los gobiernos de Leonel Fernández: una ruta desviada de los principios que propugnan por un Estado organizado en torno a las necesidades y demandas de las mayorías, es decir, una ruta desviada de un Estado para el ejercicio de la Democracia, desviada del ejercicio de puesta en práctica de las oportunidades abiertas a las mayorías, desviada del crecimiento consistente de la molécula proteica que incluya a todos los componentes sociales que empuje el sinergismo basado en la sumatoria de las fuerzas de la formación colectiva, desviada de la calidad que requieren los tiempos y las sociedades modernas.
Esta desviada ruta de partida que diseñan, ofrecen y se conducen Hipólito Mejía, Miguel Vargas y Leonel Fernández, precisa de ser corregida hacia los objetivos concebidos por Juan Bosch, José Francisco Peña Gómez y Hatuey De Camps.
La Ruta Corregida parte de una Organización basada en los propósitos definidos y concebidos por ese liderazgo conceptual de las ideas y las acciones que orientan hacia la Ruta de la Democracia percibida como pensamiento, como principio, como meta de gobierno del Estado. La Ruta Corregida la traza el PRSD, El Partido Del Toro.
En estos momentos, Hipólito Mejía y Miguel Vargas, dentro de las opciones presidenciales que ofrece el PRD, llevan los nombres y las posiciones políticas que con mayor claridad se vislumbran como ostentadoras de las mejores probabilidades para ser uno escogido como candidato a la presidencia sustentado por ese partido para participar en los comicios nacionales presidenciales del 2012.
Sinembargo, los pronunciamientos públicos de éstos, no alcanzan para definir en torno a ellos ninguna otra posición ideológica o política más allá de los extraídos al reconocer sus viejos compromisos con la reelección presidencial y con el intervencionismo militar respaldado con las armas dominicanas en Irak y su repelente asociación con el deshonesto J. Bush, sus festivas apologías trujillistas, así como a las soluciones sociales mediante los "intercambios de disparos" y los arreglos administrativos en materia de impuestos y otras transacciones públicas gubernamentales, como las transferencias comerciales graciosas de inmuebles estatales.
Los aportes en materia de administración del Estado que diferenciarían una gestión gubernamental encabezada por Miguel Vargas o Hipólito Mejía, cabría esperarlos en la gestíón de las relaciones internacionales basadas en los lineamientos deducibles de las conductas e intereses públicos de ambos gestores: sumisión y entrega a los intereses del pensamiento económico que se basa en los más extremos privilegios para los acumuladores de fortunas al estilo de las compañías dedicadas las explotaciones mineras, las comunicaciones no reguladas, los negocios energéticos y los del turismo de desvastaciones ecológicas, es decir, la continuación o extensión de las estrategias comerciales de los gobiernos de Leonel Fernández, caracterizado por el salvajismo en la explotación capitalista.
En materia de ordenamiento interno, el liberalismo exremo en cuanto a la impunidad frente a la criminalidad, la escasez en la inversión para la formación escolar y la salud popular, la corrupción la explotación de la abyección humana frente a la desnaturalización de los procesos democráticos electorales, la tolerancia, la complicidad y la colusión en torno al comportamiento de la banca comercial que extorsiona al consumidor de los servicios de créditos, así como frente al comercio minorista que transgrede cualquier medida de calidad comprometida con la confianza que le sirve el consumidor.
Ninguna señal pública, basada en alguna conducta, algún pronunciamiento, alguna estrategia de proselitismo político o de definición teórica de los procesos económicos o sociales nos muestran o indican que alguno de ellos cuente con propósitos distintos a los del Presidente del gobierno actual: Leonel Fernández.
La ruta anunciada, en el mejor de los casos, sería apenas la misma que han seguido los gobiernos de Leonel Fernández: una ruta desviada de los principios que propugnan por un Estado organizado en torno a las necesidades y demandas de las mayorías, es decir, una ruta desviada de un Estado para el ejercicio de la Democracia, desviada del ejercicio de puesta en práctica de las oportunidades abiertas a las mayorías, desviada del crecimiento consistente de la molécula proteica que incluya a todos los componentes sociales que empuje el sinergismo basado en la sumatoria de las fuerzas de la formación colectiva, desviada de la calidad que requieren los tiempos y las sociedades modernas.
Esta desviada ruta de partida que diseñan, ofrecen y se conducen Hipólito Mejía, Miguel Vargas y Leonel Fernández, precisa de ser corregida hacia los objetivos concebidos por Juan Bosch, José Francisco Peña Gómez y Hatuey De Camps.
La Ruta Corregida parte de una Organización basada en los propósitos definidos y concebidos por ese liderazgo conceptual de las ideas y las acciones que orientan hacia la Ruta de la Democracia percibida como pensamiento, como principio, como meta de gobierno del Estado. La Ruta Corregida la traza el PRSD, El Partido Del Toro.
miércoles, 21 de abril de 2010
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, VII ...SELECCIÓN DE CANDIDATOS EN EL PRSD
La selección de candidatos propuestos e inscritos por el PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, (El Partido del Toro), para participar en este concierto electoral del próximo día 16 de Mayo, armoniza de modo ejemplar con las directrices propias de la Corrección de la Ruta política que ha seguido esta organización.
Los candidatos a Senadores, Alcaldes, Diputados y Regidores, en cualquier provincia, municipio o distrito, que participan en la propuesta del PRSD, La Ruta Corregida , constituyen una selección ejemplar en la composición social dominicana en cuanto a conducta, prestigio social, formación general y liderazgo comunitario.
Sacerdotes, Ministros Cristianos, Dirigentes Comunitarios, Organizaciones No Gubernamentales, locales y hasta internacionales, manifiestan sus respetos y respaldos a las posiciones y a las propuestas de candidatos presentadas, exhibidas y anunciadas por El Partido del Toro.
El Ing. Luis Felipe Cartagena en Nagua, Lic. Yesica Sosa, en Dajabón, Dr. Severo Mercedes, en San Pedro de Macorís, Dr. Rafael Gamundi Cordero, Dr. Rafael Vallejo, Ing. Nelson Colón, Ing. Felvio Rodríguez, Lic. Gertrudis Torres, Dr. Miguel Angel De Camps, Ing. Ricardo Polanco, Dr. Jaime Fernández Lazala, Dr. Carlos Porchela, Dr. Nelson Kingsley, Dr. Luis Miguel De Camps García, Dra, Nereida del Rosario, Dr. Berto Batista, Arq. Zoila Beltré, Lic. Miguel Urraca, Gral. Luis Damián Castro, Vicente R. Peña, Dr. Berto Batista, Dr. Humberto Arias Almonte, Ing. Hipólito del Rosario, Vivian Jacobo, Dr. José Díaz, Arq. Hana Vázquez, Guarionex Gautreaux Lugo, Miguel David del Rosario, David Constanza, Lic. Blas Peralta, Dra. Diana Contreras, y mil etcéteras, que son ejemplos de la sociedad política que en estos momentos se construye a través del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMOCRATA, PRSD, (El Partido del Toro), La Ruta Corregida, liberada de los vicios mercantiles que hoy tienden a infectar todo el sistema político nacional.
Los candidatos del PRSD, los candidatos que siguen la Ruta Corregida, no reciben, no procuran, ni esperan prebendas que buscan comprometer sus libertades de pensamiento, sus proyectos éticos y sus convicciones ideológicas fraguadas en los crisoles de su moralidad familiar, social y ciudadana.
El proyecto electoral presentado por El Partido del Toro, PRSD, La Ruta Corregida, se exime de proponer compras o ventas de candidaturas, de votantes, de menbresías, de respaldos electorales, de alianzas o gracias frente a ninguna organización partidaria, persona o medio alguno.
La verticalidad de las posiciones exhibidas por el PRSD, como La Ruta Corregida, ha sido hasta ahora, incompatible con las alianzas propuestas por cualquiera de los partidos de mayorías electorales como el PLD y el PRD, ya que los reclamos para que esos partidos se acojan a la Corrección de su ruta política demandada por el PRSD, no han sido acogidas con demostrada firmeza e integridad frente a los principios discutidos.
La corrección de La Ruta de las negociaciones políticas exigida por el PRSD, descarta los tratos sobre cantidades de candidatos, sobre respaldos materiales, o tratos sobre candidaturas inicuas. Los tratos prpuestos por el PRSD tratan sobre el respeto a los Principios Políticos, conductas ideológicas frente a la administración del Estado, y sobre compromisos con La Democracia y con Los Derechos Humanos.
La historia personal, social y política de cada uno de los candidatos que siguen la Ruta política Corregida por el PRSD, es un ejemplo del PARADIGMA POLÍTICO NUEVO que conduce Hatuey De Camps por medio del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMOCRATA, PRSD, (El Partido del Toro).
Los candidatos a Senadores, Alcaldes, Diputados y Regidores, en cualquier provincia, municipio o distrito, que participan en la propuesta del PRSD, La Ruta Corregida , constituyen una selección ejemplar en la composición social dominicana en cuanto a conducta, prestigio social, formación general y liderazgo comunitario.
Sacerdotes, Ministros Cristianos, Dirigentes Comunitarios, Organizaciones No Gubernamentales, locales y hasta internacionales, manifiestan sus respetos y respaldos a las posiciones y a las propuestas de candidatos presentadas, exhibidas y anunciadas por El Partido del Toro.
El Ing. Luis Felipe Cartagena en Nagua, Lic. Yesica Sosa, en Dajabón, Dr. Severo Mercedes, en San Pedro de Macorís, Dr. Rafael Gamundi Cordero, Dr. Rafael Vallejo, Ing. Nelson Colón, Ing. Felvio Rodríguez, Lic. Gertrudis Torres, Dr. Miguel Angel De Camps, Ing. Ricardo Polanco, Dr. Jaime Fernández Lazala, Dr. Carlos Porchela, Dr. Nelson Kingsley, Dr. Luis Miguel De Camps García, Dra, Nereida del Rosario, Dr. Berto Batista, Arq. Zoila Beltré, Lic. Miguel Urraca, Gral. Luis Damián Castro, Vicente R. Peña, Dr. Berto Batista, Dr. Humberto Arias Almonte, Ing. Hipólito del Rosario, Vivian Jacobo, Dr. José Díaz, Arq. Hana Vázquez, Guarionex Gautreaux Lugo, Miguel David del Rosario, David Constanza, Lic. Blas Peralta, Dra. Diana Contreras, y mil etcéteras, que son ejemplos de la sociedad política que en estos momentos se construye a través del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMOCRATA, PRSD, (El Partido del Toro), La Ruta Corregida, liberada de los vicios mercantiles que hoy tienden a infectar todo el sistema político nacional.
Los candidatos del PRSD, los candidatos que siguen la Ruta Corregida, no reciben, no procuran, ni esperan prebendas que buscan comprometer sus libertades de pensamiento, sus proyectos éticos y sus convicciones ideológicas fraguadas en los crisoles de su moralidad familiar, social y ciudadana.
El proyecto electoral presentado por El Partido del Toro, PRSD, La Ruta Corregida, se exime de proponer compras o ventas de candidaturas, de votantes, de menbresías, de respaldos electorales, de alianzas o gracias frente a ninguna organización partidaria, persona o medio alguno.
La verticalidad de las posiciones exhibidas por el PRSD, como La Ruta Corregida, ha sido hasta ahora, incompatible con las alianzas propuestas por cualquiera de los partidos de mayorías electorales como el PLD y el PRD, ya que los reclamos para que esos partidos se acojan a la Corrección de su ruta política demandada por el PRSD, no han sido acogidas con demostrada firmeza e integridad frente a los principios discutidos.
La corrección de La Ruta de las negociaciones políticas exigida por el PRSD, descarta los tratos sobre cantidades de candidatos, sobre respaldos materiales, o tratos sobre candidaturas inicuas. Los tratos prpuestos por el PRSD tratan sobre el respeto a los Principios Políticos, conductas ideológicas frente a la administración del Estado, y sobre compromisos con La Democracia y con Los Derechos Humanos.
La historia personal, social y política de cada uno de los candidatos que siguen la Ruta política Corregida por el PRSD, es un ejemplo del PARADIGMA POLÍTICO NUEVO que conduce Hatuey De Camps por medio del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMOCRATA, PRSD, (El Partido del Toro).
sábado, 17 de abril de 2010
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, VI ...LA HIEROFANÍA MÍSTICA DEL PRD,
EL PRSD, LA RUTA CORREGIDA, VI
Milagros Ortiz Bosch, Hugo Tolentino Dipp, Ivelisse Prats y Tirso Mejía-Ricart, constituyen la cuarteta ideológica que aún hoy se esfuerza en cuidar, mantener y cultivar el númen, la hierofanía o escencia mística de lo que fuera el PRD, así, PRD, más que Partido Revolucionario Dominicano, pues el peso significante de esas tres letras, leídas y pronunciadas como "perredé", concentraron mucho más que el contenido literal de los estatutos, membresía, poder mediático, organización adminstrativa, descripción nominal o denominación ideológica teórica, fué el símbolo nacional de la democracia polìtica, de las aspiraciones y ansiedades de toda una sociedad que organizada como Estado Republicano, repleto de iconos religiosos y patrióticos, se procuraba una salida abierta al ruedo ideológico de avanzada, una democracia incluyente para todas las clases, cuando menos, expandiendo los niveles de oportunidad colectiva a los medios de formación y crecimiento de la conciencia nacional del derecho a la dignificación del trabajo, la familia, la espiritualidad y el pensamiento.
Las desviaciones comerciales, las ambiciones de poder y las sumisiones incondicionales a las directrices torcidas por el empírico inmediatismo que alcanzó su vértice más encumbrado durante la dirección gubernamental de Hipólito Mejía, han distorsionado la ruta ideológica del otrora PRD de tal forma y hasta tales pendientes de la geometría política nacional, que en estos momentos esa organización se halla colocada ideológicamente en las afueras de todo concurso del poder popular para la toma de decisiones, y, aún más, de toda capacidad de aquellos líderes que aún se empeñan en cuidar, cuando menos, la memoria histórica del otrora partido De la Esperanza Nacional, para decir o controlar ni sus propias sillas en las mesas de los arreglos internos.
La ruta precisaba de una corrección obligada a partir de un azimut enrutado sin desviaciones.
Enderezar la ruta ha costado esfuerzos mayores, calor de antorchas como de llamas oxigenadas, mas, la ruta ha sido corregida. El PRSD, EL PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÒCRATA, (El Partido del Toro) ha venido a rescatar el espíritu popular, democrático y de libertades conculcadas, la Esperanza Nacional se rescata como proyecto de reivindicación de las aspiraciones generales de las clases menospreciadas por las desviaciones de la ruta nacional de la acción y lucha por la democracia efectiva, la democracia que se extiende a la economía popular, a los derechos a la formación, a la salud, a la educación y a la libertad de pensamiento.
El PRSD, La Ruta Corregida, es la mateterialización del rescate de la Ruta Perdida o Abandonada por lo que fuera alguna vez el Partido de la Esperanza Nacional. El PRSD, conducido por Hatuey De Camps, es la nueva ruta de La Esperanza Nacional.
Milagros Ortiz Bosch, Hugo Tolentino Dipp, Ivelisse Prats y Tirso Mejía-Ricart, constituyen la cuarteta ideológica que aún hoy se esfuerza en cuidar, mantener y cultivar el númen, la hierofanía o escencia mística de lo que fuera el PRD, así, PRD, más que Partido Revolucionario Dominicano, pues el peso significante de esas tres letras, leídas y pronunciadas como "perredé", concentraron mucho más que el contenido literal de los estatutos, membresía, poder mediático, organización adminstrativa, descripción nominal o denominación ideológica teórica, fué el símbolo nacional de la democracia polìtica, de las aspiraciones y ansiedades de toda una sociedad que organizada como Estado Republicano, repleto de iconos religiosos y patrióticos, se procuraba una salida abierta al ruedo ideológico de avanzada, una democracia incluyente para todas las clases, cuando menos, expandiendo los niveles de oportunidad colectiva a los medios de formación y crecimiento de la conciencia nacional del derecho a la dignificación del trabajo, la familia, la espiritualidad y el pensamiento.
Las desviaciones comerciales, las ambiciones de poder y las sumisiones incondicionales a las directrices torcidas por el empírico inmediatismo que alcanzó su vértice más encumbrado durante la dirección gubernamental de Hipólito Mejía, han distorsionado la ruta ideológica del otrora PRD de tal forma y hasta tales pendientes de la geometría política nacional, que en estos momentos esa organización se halla colocada ideológicamente en las afueras de todo concurso del poder popular para la toma de decisiones, y, aún más, de toda capacidad de aquellos líderes que aún se empeñan en cuidar, cuando menos, la memoria histórica del otrora partido De la Esperanza Nacional, para decir o controlar ni sus propias sillas en las mesas de los arreglos internos.
La ruta precisaba de una corrección obligada a partir de un azimut enrutado sin desviaciones.
Enderezar la ruta ha costado esfuerzos mayores, calor de antorchas como de llamas oxigenadas, mas, la ruta ha sido corregida. El PRSD, EL PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÒCRATA, (El Partido del Toro) ha venido a rescatar el espíritu popular, democrático y de libertades conculcadas, la Esperanza Nacional se rescata como proyecto de reivindicación de las aspiraciones generales de las clases menospreciadas por las desviaciones de la ruta nacional de la acción y lucha por la democracia efectiva, la democracia que se extiende a la economía popular, a los derechos a la formación, a la salud, a la educación y a la libertad de pensamiento.
El PRSD, La Ruta Corregida, es la mateterialización del rescate de la Ruta Perdida o Abandonada por lo que fuera alguna vez el Partido de la Esperanza Nacional. El PRSD, conducido por Hatuey De Camps, es la nueva ruta de La Esperanza Nacional.
lunes, 5 de abril de 2010
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, V....NARCISO ISA CONDE Y FIDELIO DESPRADEL SIGUEN EN SUS LUCHAS
Desde las orientaciones desarrolladas con posterioridad a la caída del trujillato que buscaban proyectar transformaciones revolucionarias, conducidas por Manuel Aurelio Tavárez Justo y otros no menos conspicuos dirigentes en los que comenzaban a fraguarse las más claras y refinadas ideas del pensamiento político de la vanguardia ideológica del momento, una cantera de jóvenes repletos de inquietudes intelectuales, noblezas de espíritu, voluntades e inspiraciones patrióticas, buscaron formarse, proyectar y procurarse desarroyar cambios trascendentales tras el nuevo paradigma socioeconómico y moral que se hacía explosión como una bomba del pensamiento filosófico democrático que habría de barrer con el viejo paradigma de las tradiciones democráticas liberales capitalistas heredadas del feudalismo.
No obstante, las fuerzas de la idiosincracia que impulsan el paradigma que sustenta el Capitalismo, se mantienen aun en el estadio primario de su proceso evolutivo y por tanto su desplazamiento hacia una transformación trascendente de las estructuras erigidas a su efecto no se vislumbra ni puede esperarse como hecho inmediato permanente en ninguna región social de nuestra organización humana.
El Capital, como torre que nos acerca al poder divinizado, se vuelve la meta que pulula e impulsa los sueños de todos y de cada uno convertido en aspirantes a ocupar el reino divino. Reconocida esta verdad del pensamiento reactivo al consenso del tiempo en el que se moldea la experiencia sociopolítica, en la República Dominicana, como sociedad de formación generalizada inserta en los días de colonización ideológica española, cualquier proyecto político concebido como instrumento para la consecución del polder administrativo del Estado, se ve abocado a ajustar los arneses de las lógicas de sus estrategias a esta realidad fáctica de los niveles de la conciencia nacional.
Narciso Isa Conde, Fidelio Despradel, entre algunos otros nombres de dirigentes de la historia reciente que no han resignado sus posturas morales frente a la lucha por impulsar cambios mentales en el colectivo de las tradiciones sociales que signan el pensamiento cultivado y retroalimentado por las estructuras hegemónicas que nos conducen, así lo han debido reconocer y aceptar, so pena de quedar completamente aislados de los hechos políticos del hoy digital y global en el que navegamos.
Hatuey De Camps se propuso reconducir La Ruta del pensamiento y del hecho político dominicano, a través de las fuerzas consensuadas en torno a la corrección oportuna de las desviaciones obsolescentes que tienden a retrasar los procesos lógicos de las transformaciones que conducen hacia la mayor eficiencia del crecimiento social colectivo. El PRSD, La Ruta Corregida, rescata el Socialismo Democrático de la inercia y el acostumbramiento improductivo de las ideologías ubicadas en los bordes unilaterales e inestables de la izquierda que se niega a hacer valer los recursos convertidos en instrumentos de cambios deseables.
El valor de los aportes históricos de los luchadores y formadores del pensamiento revolucionario, merecen nustros respetos y reconocimientos como iconos de la lealtad a los principios y valores sociopolìticos que gallardamente han sostenido, idealismos que han inspirado luchas patriótióticas de simbolismos incuestionables.
Mas, La Correción de la Ruta es obligación de todo proceso revolucionario que reconoce la necesidad de avanzar junto al tiempo y a los métodos que evolucionan.
El PRSD, es el instrumento que hoy conduce la corrección de la Ruta ideológica de desviaciones futiles, sean estas de izauierda como de derecha. El PRSD, representa el paradigma de La Ruta Corregida.
No obstante, las fuerzas de la idiosincracia que impulsan el paradigma que sustenta el Capitalismo, se mantienen aun en el estadio primario de su proceso evolutivo y por tanto su desplazamiento hacia una transformación trascendente de las estructuras erigidas a su efecto no se vislumbra ni puede esperarse como hecho inmediato permanente en ninguna región social de nuestra organización humana.
El Capital, como torre que nos acerca al poder divinizado, se vuelve la meta que pulula e impulsa los sueños de todos y de cada uno convertido en aspirantes a ocupar el reino divino. Reconocida esta verdad del pensamiento reactivo al consenso del tiempo en el que se moldea la experiencia sociopolítica, en la República Dominicana, como sociedad de formación generalizada inserta en los días de colonización ideológica española, cualquier proyecto político concebido como instrumento para la consecución del polder administrativo del Estado, se ve abocado a ajustar los arneses de las lógicas de sus estrategias a esta realidad fáctica de los niveles de la conciencia nacional.
Narciso Isa Conde, Fidelio Despradel, entre algunos otros nombres de dirigentes de la historia reciente que no han resignado sus posturas morales frente a la lucha por impulsar cambios mentales en el colectivo de las tradiciones sociales que signan el pensamiento cultivado y retroalimentado por las estructuras hegemónicas que nos conducen, así lo han debido reconocer y aceptar, so pena de quedar completamente aislados de los hechos políticos del hoy digital y global en el que navegamos.
Hatuey De Camps se propuso reconducir La Ruta del pensamiento y del hecho político dominicano, a través de las fuerzas consensuadas en torno a la corrección oportuna de las desviaciones obsolescentes que tienden a retrasar los procesos lógicos de las transformaciones que conducen hacia la mayor eficiencia del crecimiento social colectivo. El PRSD, La Ruta Corregida, rescata el Socialismo Democrático de la inercia y el acostumbramiento improductivo de las ideologías ubicadas en los bordes unilaterales e inestables de la izquierda que se niega a hacer valer los recursos convertidos en instrumentos de cambios deseables.
El valor de los aportes históricos de los luchadores y formadores del pensamiento revolucionario, merecen nustros respetos y reconocimientos como iconos de la lealtad a los principios y valores sociopolìticos que gallardamente han sostenido, idealismos que han inspirado luchas patriótióticas de simbolismos incuestionables.
Mas, La Correción de la Ruta es obligación de todo proceso revolucionario que reconoce la necesidad de avanzar junto al tiempo y a los métodos que evolucionan.
El PRSD, es el instrumento que hoy conduce la corrección de la Ruta ideológica de desviaciones futiles, sean estas de izauierda como de derecha. El PRSD, representa el paradigma de La Ruta Corregida.
martes, 30 de marzo de 2010
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, IV .LA VEJEZ NOS AJUSTA LOS PASOS PARA EVITAR IMPRESICIONES
PRSD, LA RUTA CORREGIDA, IV....LA VEJEZ NOS AJUSTA LOS PASOS PARA EVITAR IMPRESICIONES
Décadas de expectativas y experiencias políticas han recargado la madurez que conduce la generación que me da signo para expresarme sin temor a las dudas del caminar impreciso de los primeros pasos del infante político que balbucea sus dichos entre los pasillos de las aulas, los gritos de las marchas callejeras y callejoneras, así como entre los acuerdos conspirativos alumbrados en las cocinas de las madrugadas, sin velas y casi en silencio, repletos de orgullos, sin miedos ni cabezas.
La vejez que nos doblega los bríos hormonales y nos ajusta los pasos para evitar las imprecisiones de las caidas estrepitosas que nos romperían las caderas hipercalcemiosas que caracterizan nuestro andar, también nos conduce a reconocer que debemos darnos los baños de fangos en los que chapotean nuestros hijos para protegerlos y asegurarnos de que los salpicones que le llegan a las pestañas, no le dañen los cristales de su visión nueva. Son los fangales sobre los que se yerguen los troncos robustos de nuestras dolidas oportunidades de expresión y organización a las cuales estamos llamados fortalecer sin más miedos, eufemismos ni vacilaciones.
Hemos de labrar, tallar y pulir el madero a partir del tronco tostado y retorcido como nos llega al taller de nuestras artísticas imaginaciones. La ruta de los deslumbrantes idealismos debe mantenerse y cuidarse como meta, mas, para llegar a la misma, precisamos de tallar duro, tratando de cuidar que el tanto afilar los formones nos deje sin el instrumento de tallar.
Nuestro ruta ha venido siendo corregida continuamente, las historias revolucionarias y patrióticas de nuestras luchas nos convencen de que en el PRSD, La Ruta Corregida a fuerza de rechazar las desviaciones más perniciosas de los procesos revolucionarios, como son las posiciones extremistas, las fantasiosas, los apegos mesiánicos y las corrupciones morales y materiales, se halla el germen tallado por la ingeniería biológica y ética del modernismo generacional que nos permitiría reproducir el modelo de una raza política paradigmática, libre hasta ahora de afanes y arraigos a negocios políticos obcenos ni tramposos. Seguimos libres de alianzas incondicionales ni comprometidas con hechos de aplastantes contradicciones con los intereses nacionales de nosotros ni de nuestros hijos.
Somos la valla de corrección de la ruta que nos conduce hacia las metas signadas por la ética política y la revolución moral de nuestro pueblo y nación, bajo un liderazgo cada vez confirmado en la lucha por alcanzar el máximo de la corrección de nuestra ruta.
Décadas de expectativas y experiencias políticas han recargado la madurez que conduce la generación que me da signo para expresarme sin temor a las dudas del caminar impreciso de los primeros pasos del infante político que balbucea sus dichos entre los pasillos de las aulas, los gritos de las marchas callejeras y callejoneras, así como entre los acuerdos conspirativos alumbrados en las cocinas de las madrugadas, sin velas y casi en silencio, repletos de orgullos, sin miedos ni cabezas.
La vejez que nos doblega los bríos hormonales y nos ajusta los pasos para evitar las imprecisiones de las caidas estrepitosas que nos romperían las caderas hipercalcemiosas que caracterizan nuestro andar, también nos conduce a reconocer que debemos darnos los baños de fangos en los que chapotean nuestros hijos para protegerlos y asegurarnos de que los salpicones que le llegan a las pestañas, no le dañen los cristales de su visión nueva. Son los fangales sobre los que se yerguen los troncos robustos de nuestras dolidas oportunidades de expresión y organización a las cuales estamos llamados fortalecer sin más miedos, eufemismos ni vacilaciones.
Hemos de labrar, tallar y pulir el madero a partir del tronco tostado y retorcido como nos llega al taller de nuestras artísticas imaginaciones. La ruta de los deslumbrantes idealismos debe mantenerse y cuidarse como meta, mas, para llegar a la misma, precisamos de tallar duro, tratando de cuidar que el tanto afilar los formones nos deje sin el instrumento de tallar.
Nuestro ruta ha venido siendo corregida continuamente, las historias revolucionarias y patrióticas de nuestras luchas nos convencen de que en el PRSD, La Ruta Corregida a fuerza de rechazar las desviaciones más perniciosas de los procesos revolucionarios, como son las posiciones extremistas, las fantasiosas, los apegos mesiánicos y las corrupciones morales y materiales, se halla el germen tallado por la ingeniería biológica y ética del modernismo generacional que nos permitiría reproducir el modelo de una raza política paradigmática, libre hasta ahora de afanes y arraigos a negocios políticos obcenos ni tramposos. Seguimos libres de alianzas incondicionales ni comprometidas con hechos de aplastantes contradicciones con los intereses nacionales de nosotros ni de nuestros hijos.
Somos la valla de corrección de la ruta que nos conduce hacia las metas signadas por la ética política y la revolución moral de nuestro pueblo y nación, bajo un liderazgo cada vez confirmado en la lucha por alcanzar el máximo de la corrección de nuestra ruta.
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