miércoles, 25 de septiembre de 2013

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XLVIII, AL RESCATE DEL PRD




Al Rescate del PRD

Al transcurrir el último medio siglo durante el cual el PRD desarrollado por Juan Bosch y convertido por Peña Gómez en la tradición mística mejor generalizada y populosa de nuestra historia política republicana, este hecho político, El PRD, se ha mantenido incólume más allá de todos los percances sufridos bajo los ataques despiadados que contra el mismo han propiciado siempre los sectores más retardatarios de nuestra sociedad, azuzados inequívocamente por las ganas de evaporarlo bajo los efectos nunca aplacados de sus resentimientos y rumias históricas los que logran hacer estallar cual bombas de fisión nuclear originadas en el átomo de su elemento base: Trujillo.

El antagonismo acérrimo con el que esas fuerzas siguen enfiladas militantemente, conmina a todos los dominicanos convencidos del valor que en la organización social humana implica el mantenimiento de una diversidad democrática estable, firme y cohesionada en torno a principios de valor universal con respecto a derechos a la libre expresión del pensamiento, libertad de transito, libertad de asociación lícita y libertad de optar por la dirección política de El Estado, a expresarnos masivamente por el mantenimiento de la vigencia política del PRD, este instrumento social que es propiedad del sentimiento dominicano arraigado en lo más profundo del cuerpo espiritual de nuestras luchas cotidianas por el bienestar público y ciudadano.

Ya se han manifestado representantes de todos los sectores de la vida institucional dominicana, reclamando la erección de un marco interno de sensatez capaz de acoger el advenimiento de un consenso capaz de recomponer las fuerzas incidentes en las diatribas que mantienen el estado de dispersión, turbulencias e incoherencias multicefálicas, que amenazan con despedazarse entre si en una lucha que hoy sólo parece dirigida a negarse unos a los otros.

La institucionalidad del PRD ha de mantenerse cohesionada, las bases han de seguir en su redil, sus líderes históricos y los emergentes han de ocupar sus podios con sensatez, humildad y sabiduría. Reiteramos nuestra posición ya expresada en anteriores oportunidades: Todas la posiciones internas que fueron cargadas a los aprestos retaliativos surgidos después de las elecciones del año 2000, deben ser vueltas a sus posiciones anteriores a partir de la fecha del 16 de Mayo.

La Ruta de las descalificaciones y exclusiones tiene que ser Corregida. La recomposición del estado del estandarte democrático del PRD tiene que ser rescatado, levantado y abierto al consenso universal hasta la conformación de un registro único y masivo de su militancia en todo el territorio nacional e internacional. El Punto de Restauración del PRD triunfador, ha de ser fijado como azimut inviolable y reconocido por todo el universo partidario.

La Ruta tiene que ser Corregida. Los valores y poderes populares acumulados colectivamente en el PRD, siguen multiplicándose como génesis biológica en la semilla de la democracia dominicana y en el imaginario de su inteligencia y posicionamiento emocional, hecho que debe ser cuidado y mantenido como instrumento de la democracia y patrimonio social colectivo de todos los dominicanos



viernes, 20 de septiembre de 2013

PRSD, LA RUTA CORREGIDA. XLVII, VOTO PREFERENCIAL O GANCHO ELECTORAL



VOTO PREFERENCIAL O GANCHO ELECTORAL

Una de las formulaciones electorales que más simpatía concita entre las masas populares consiste en la denominada “ elección por voto preferencial”, la cual supone el que los electores seleccionarán siguiendo su preferencia entre distintas ofertas, aun de entre su propio partido. Hasta ahí, el procedimiento luce   ungido por lo más divino del más amplio poder democrático. 

Vaya gancho! Ninguno mejor armado para atrapar dajaos!

La dirigencia política de los partidos ha ido perdiendo la sustentación de la autoridad para decidir su representación en los órganos de decisión de El Estado que ha de fundarse en credenciales medidas frente a capacidad  y entrega para el trabajo organizacional, lealtad ante los principios políticos y morales así como calidades para aportar al mejoramiento universal de nuestro medio institucional y estructura vital de nuestra sociedad humana.

Cuando la autoridad política partidaria pierde la opción para decidir el orden de prelación al momento de cooptar para la selección más oportuna de sus representaciones ante los poderes legislativos, la trampa contra la más auténtica fórmula para defender los intereses colectivos, contrario a una percepción rudimentaria y parcial del hecho democrático, queda verificada al dejar abiertas todas las puertas a los infranqueables poderes de la colusión mediática y económica que suele agazaparse tras los compromisos más espurios y contrasociales.

Hechos y ejemplos huelgan en casos tan recientes como las últimas elecciones parciales en la que resultaron electos, por ejemplo, algunos ejemplares de tan baja laya que, en plena sesión oficial de la Cámara de Diputados,  hasta fueron capaces de llamar al Jefe de la Policía a determinar “darle para abajo” a ciudadanos no juzgados, cuando en la constitución de nuestro país no se contempla la pena de muerte para caso alguno aún más allá de cualquier culpabilidad demostrada.

Los casos de esas filtraciones sociales sólo pueden ser previstas permitiéndoles a los partidos políticos la autoridad para cuidar la selección de sus propuestas  y priorizar  el oden que les garantice evitar que puedan colarse esas disfuncionalidades, anti-éticas, inmorales, contra-históricas como este caso ejemplarizado pero real, en estas fabulosas anécdotas cargadas de vergüenzas humanas.

  La función legislativa municipal y nacional, - a cargo de concejales, diputados y senadores-, debe ser preservada en cuanto la prudencia y la sensatez política de los partidos organizados lo permitan, evitando que se infiltren por la brecha de las desviaciones de libertad preferencial a ultranzas los peores ejemplos de corrupción y truculencias sociales para ir a fundar nuestras leyes, principios y reglamentos oficiales a través de nuestra organización estatal ya de por si bastante vulnerable y vulnerada por los poderes fácticos del mal-hacer político.

La Ruta seguida recientemente por los diputados de nuestro poder legislativo, pretendiendo mantener ese instrumento cargado de vicios, debe ser Corregida. Nosotros, los hombres y mujeres del Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro, conducido sobre la Ruta de la Corrección Política por Hatuey De Camps, denunciamos esos intentos por mantener ese instrumento de aberrado liberalismo, bien válido sólo para que los puestos elegibles puedan ser facturados al mayor postor de los derroches monetarios originados en cualquier fuente de ingresos, sobre todo ilícitas, que son las que sólo no le duelen a los colectivos populares que nunca se enteran por dónde se las extrajeron y quieren seguir extrayéndosela.


 La Ruta ha de ser La Ruta Corregida, la ruta del PRSD.