lunes, 25 de febrero de 2013

EL PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XLVI, CORROSIÓN MASIVA DEL ESTADO CONVERTIDO EN CHATARRA



Hoy, cuando tras un timorato intento del nuevo gobierno encabezado por Danilo Medina por echar a andar algunos carros de la economía popular el escándalo y el desastre institucional de El Gobierno estallan por todos los costados como caldera corrompida por la corrosión masiva de El Estado convertido en herrumbre y chatarra administrativa por las mafias gubernamentales tras las distintas denominaciones políticas que han venido manejando los compromisos de organización pública de nuestro país, nuestro partido, 

El Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro. encabezado, orientado y conducido por Hatuey De Camps, se haya enfrascado en su reforzamiento interno, organizando su tercer ciclo de formación  teórico-práctico de toda su militancia activa y reactivando su ejercicio como orientador social y político dirigido a toda la comunidad nacional de pensamiento democrático.

Sin embargo, ética, emocional y políticamente, nos resulta imposible sustraernos a la expresión de ofensa, disgusto y frustración que viene socavando la confianza pública nacional con motivo de las catastróficas revelaciones hechas públicas, relacionadas con las groserías jurídicas adoptadas para concertar las monstruosas estafas al estado que significan, por un lado, el contrato concertado por El Estado a través de un congreso altamente colusivo, conducido con toda suerte de maldad conspirativa contra la dignidad nacional y sentido de patria, comportamiento condenado y reclamado hoy hasta por los sectores más sumisos, avasallados y comprometidos con los poderes de hecho que concertaron la gran estafa antinacional manipulada por la empresa transnacional Barrick Gold tras la entrega de unas concesiones mineras y favores adicionales tan onerosos para el patrimonio público que solamente en concesión de exoneraciones, la empresa recibirá más beneficios que todas las obligaciones sobre saldos al Estado Dominicano.

Tan grave como este es el caso de la inmensa estafa, jurídicamente calificada, probada y comprobada, cometida también contra El Estado, es decir, contra los intereses de todos los dominicanos, bajo el manto delictivo de un masivo proyecto turístico a desarrollarse en las costas y terrenos aledaños a las provincias Pedernales y Barahona.

Los hombres y mujeres del Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro, estamos dispuestos a oponernos con todas nuestras fuerzas posibles a las estafas contra El Pueblo Dominicano nos proponemos continuar orientándolo en torno a sus derechos, sus deberes y su obligación de no permanecer indiferente frente a estos acontecimientos que tanto le atañen al futuro de nuestros hijos.

Del mismo modo, estamos dispuestos a reconocer y respaldar cualquier acción del presente Gobierno conducido por Danilo Medina, cuando la misma esté dirigida a reivindicar y luchar para preservar la soberanía económica, moral y política del Pueblo Dominicano.

Así, pues, nos unimos a la demanda nacional y popular para que sea revisado radicalmente el contrato lacayuno firmado para entregarle a la corporación minera Barrick Gold nuestras riquezas auríferas en medio de un escandaloso acto de corrupción política y económica.

Así mismo, saludamos la decisión del Sr. Presidente Danilo Medina de reconsiderar y revocar el contenido del mal sorprendido decreto que de ser aplicado habría convertido al Estado Dominicano en un socio irregular de una mafia absolutamente delictiva, responsable de haber perpetrado el peor despojo desde la fundación de La Nación Dominicana llevado a cabo contra el patrimonio nacional.

La ruta de la administración de El Estado debe ser corregida y tiene que ser corregida. Nosotros, los hombres y mujeres del Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro, seguimos empujando con mayor convencimiento y arrojo en nuestra permanente lucha moral y política para que nuestro desarrollo como nación administrada socialmente en función de los intereses comunes y perentorios de todos sus ciudadanos siga la Ruta Corregida bajo la dirección de Hatuey De Camps contra las conspiraciones colusivas que atentan contra los intereses comunes de la ciudadanía peor valida, la misma que aporta con sus esfuerzos y talentos la plusvalía de la productividad económica de nuestra nación.




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martes, 5 de febrero de 2013

PRSD, LA RUTA COREGIDA, XLV, HIPÓLITO MEJÍA Y MIGUEL VARGAS EN LUCHA DE INTERESES




Todo el espectro político nacional ha sido afectado y seguirá siendo afectado por los hechos acontecidos y los esperados por acontecer en torno al desenvolvimiento político del PARTIDO REVOLUCIONARIO DOMINICANO, PRD. Todos los ciudadanos dominicanos quedamos involucrados  de alguna manera en la convulsión generada como reacción a la lucha que actualmente se desarrolla entre los directivos del PRD compitiendo por la posesión o la retención del poder político interno de la organización.

Como mandantes que aparecen ante los medios públicos, son reconocidos un par de nombres nombres,  por un lado, de Miguel Vargas Maldonado, por el otro, el de ex-presidente Hipólito Mejía Domínguez. Ambos casos tratan sobre  dirigentes de proyectos de intereses políticos difusos, difícilmente diferenciables desde un pensamiento ideológicamente identificado más allá de sus respectivos intereses asentados en los poderes económicos que se proponen construir y liderar.

En el caso de Miguel Vargas Maldonado, tradicionalmente ligado a importantes sectores involucrados en  negocios mayores de bienes raíces, megaconstrucciones así como sociedades con Gustavo Cisneros en los negocios de combustibles, hasta hoy no se le conoce pronunciamiento político alguno más allá de sus urgencias económicas por convertirse o seguir siendo un hombre de los mega-negocios personales como lo muestran los hechos que lo comprometieron con la conducción de las diligencias que colusionaron para el vil despojo ejecutado contra los intereses nacionales por la minera internacional basada en Canada, Barrick Gold Corporation.

En el caso del ex-presidente Hipólito Mejía, más allá de sus manifestaciones autoritarias obedientes a su vocación de apologista del gobierno al estilo del trujillismo, su expresa proclamación de orgullo por considerarse a si mismo investido de la condición de gendarme mercenario y ''sicario", -según su impropia, desvergonzada y deatinada afirmación pública-, nacional e internacional de George Bush y Carlos Slim, nadie ni nada indica que albergue el más mínimo interés por las reivindicaciones sociales de la gente del pueblo llano, su educación, su formación, su salud y demás necesidades humanas de mayor urgencia.

Ambos asociaron sus conveniencias para propiciar el funesto proyecto de re-postulación encabezado por Hipólito Mejía cuando este ejercía la Presidencia Nacional y el otro administraba el poderoso Ministerio de Obras Públicas. Así los hechos, irrefutablemente tan verdaderos como lastimosos, nos hallamos de frente a la conveniencia de que ninguno de estos dos cabezas de grupos deban ser rehabilitados en la conducción del pensamiento y conducta politicas de nuestro pueblo llano y merecido de suerte menos indigna que la augurada si se le permite a cualquiera de ellos timonear la nave del partido de masas más popular de la histonia nacional, sea dicha toda la verdad con objetividad material.

Consideramos que  bases para una solución positivista de los conflictos y confrontaciones suscitadas a raiz de los últimos acontecimientos públicos escenificados como consecuencia de las las precipitadas urgencias que atosigan la voluntad y los intereses grupales internos en el PRD, tras aquel desastre por imponer el proyecto de re-elección presidencial del año 2004 del que se han desprendido las últimas cuatro derrotas electorales infligidas al PRD, han de partir de la revisión de todos los actos contentivos de inclusiones, destituciones, suspensiones, expulsiones, cancelaciones y de cualquier otro acto que pueda ser cuestionable como medida impuesta por la capacidad de retaliación y revanchismo tomadas al amparo de las intolerancias contra la pureza de la democracia social y abierta que caracteriza la esencia histórica y política del PRD.

Los hombres y mujeres del PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del Toro, bajo las orientaciones de nuestro presidente Hatuey De Camps, asumimos los hechos acontecidos en torno a la estabilidad organizacional de nuestro socio electoral de las últimas elecciones nacionales, distanciados prudentemente de sus centros activos de beligerancias parciales incongruentes con el espíritu del respeto inconmovible e irrenunciable a los principios que dieron origen a nuestra organización y mantienes sus calidad política y moral pública, sin embargo no somos ajenos ni desinteresados ante la suerte que pueda correr esta organización que como patria materna fuera centra de nuestra formación y asociación polítcas durante gran parte de nuestras vidas.

No alimentamos el escalamiento de las contradicciones y dificultades que se suscitan en el PRD, no las deseamos, por el contrario, hacemos votos y esfuerzos diligentes por la recomposición racional y firme de el encarrilamiento del orden válido como el instrumento de lucha popular que democrática que ha sido y es conforme a los dictados de la modernización de la vida organizada en sociedad humana de derechos.