lunes, 24 de diciembre de 2012

LA PRIMAVERA DOMINICANA VS. LA PRIMAVERA ÁRABE. ¡ALERTA!



LA PRIMAVERA DOMINICANA VS. LA PRIMAVERA ÁRABE. ¡ALERTA!

Nadie que se precie de estudioso y seguidor de los movimientos sociales "espontánesos" como los que culminaron con la salida intempestiva del país de "Los Trujillo", meses después de la literal decapitación del régimen implantado por el tirano Trujillo, caería en la ingenuidad contra-científica advertida por Pasteur, de afirmar que la exaltación de las masas surgió como "generación espontánea". Eso no existe, las casualidades son causalidades materiales. La astrología de la alineación de los astros y los cálculos mayas, son ciencias del ocultismo pre-atlántico.

Los cálculos y resoluciones de las conjeturas matemáticas como las de Poincarée mantenidas por siglos como incógnitas divinas, están cayendo de sus dinteles sobre las mesas de los pupitres escolares.

Ningún dominicano medianamente informado se atrevería a repetir en público y en serio la afirmación de que las denominadas "pobladas" que alimentaron las protestas contra las medidas restrictivas e inflacionarias tan antipopulares que caracterizaron la Admnistración de El Estado durante el ejercicio presidencial conducido por Salvador Jorge Blanco, habrían surgido espontáneamente. Lo sabemos todos los que conocimos los dirigentes y activistas del Partido Reformista que distribuyeron  gomas, combustibles, dietas, armas y demás "recursos logísticos" propios de las tareas programadas.

Aquellas estratégicas tomas de las cabezas de los puentes y cierres de otras vías accesorias, planificadas como finísimo ejercicio de la más avanzada ingeniería  de la guerra, no fueron, ni por asomo, movimientos espontáneos ni aventuradas  improvisaciones de los "muchachos de la izquierda", ni de estudiantes universitarios, ni de chiriperos de los mercados. No. No ocurrió así. Lo saben quienes tuvieron que saberlo desde los organismos de seguridad del gobierno de entonces así como todos sus compromisarios, dirigentes de las más encumbradas obligaciones oficiales y lo sabemos los que no somos tan jóvenes ni cándidos.

La puesta en planos de Ingeniería Social de los movimientos que hoy se advierten, más allá de la sincera entrega de movimientos populares conducidos por dirigentes quienes propiamente interpretan las justas demandas por reivindicaciones tan humanas, lógicas y urgentes como la racionalización e inclusión del gasto social público, la racionalización del transporte, el mantenimiento de precios acequibles para alimentos, vestidos, educación , la salud y la corrección del estado de inseguridad ciudadana frente al crimen, buscan motorizar sus energías de modo calculado, dirigido y sobre todo controlado siguiendo un libreto que busca acumular fuerzas para manejar el poder siguiendo su propio programa de ejecuciones desde los intereses propios de quienes han capitalizado, económica, estratégica y moralmente la empresa desestabilizadora y acogotadora. Sus fines no serán jamás los de los interese populares, los de las masas agredidas por este régimen convertido, sin dudas, en coto de mafias profesionales de la corrupción.

 Hoy es preciso hilar con rueca muy fina y ajustada nuestras participaciones estas luchas calculadas, programadas y conducidas por una fracción social básicamente desfasada del más auténtico interés social popular, importado y manipulado que, sin embargo, logra involucrar las más aguerridas, íntegras y sinceras entregas de nuestros más distinguidos dirigentes de las luchas populares, convencidos éstos de que al final, -pato o gallareta-, ganará El Pueblo.

Yo no lo dudo, pero esa Primavera nos puede dejar sin verano y pasanos directamente al decadente otoño de nuestras esperanzas. Ojalá que no nos tomen de pendejos a todos, incluyendo a todos los partidos, sindicatos,  frentes y movimientos revolucionarios que históricamente registran las más respetables luchas populares.

Los frentes populares auténticos, deben asegurar sus propias agendas sin dejarse narigonear en dirección a cercenar sus propios intereses. La lucha por la transparencia del gasto público no es suficiente. La demanda que debe conducir los intereses populares ha de se por la inclusión masiva de todos los dominicanos en planes de salud pública, transporte, alimentación, derecho a ser representado auténticamente en los estamentos de tomas de decisiones y oportunidad abierta a la formación personal y derecho a la paz social..







jueves, 20 de diciembre de 2012

PRSD, LA RUTA CORREGIDA, XLIV, HATUEY DECAMPS, PROTAGONISTA DE PRIMER PLANO

El Partido Revolucionario Social Demócrata, PRSD, El Partido del Toro,  es una organización construida paso a paso bajo la orientación, precisión y dirección de Hatuey De Camps, quien se formara desde su adolescencia, durante casi medio siglo, viviendo, lidiando y resolviendo entre las incidencias, formación, accidentes y urgencias propios de los cambios políticos que se precipitaron a partir de la caída del gobierno dictatorial que durante treinta años condujera el tirano Rafael Trujillo: golpes de estado, el derrocamiento del paradigmático intento democrático del  gobierno de Don Juan Bosch, guerra civil, ocupaciòn militar, los tiránicos gobiernos de Joaquín Balaguer y sus generales Pérez Pérez y Nivar Seijas, los más significantes momentos de luchas estudiantiles y juveniles, el cambio hacia la democracia encabezada por el PRD de Peña Gómez, sus luchas y recomposiciones internas, los nuevos gobiernos de Balaguer, lucha contra el intento reeleccionario de Hipólito Mejía, hasta la formación del nuevo y trascendente instrumento de la democracia dominicana, PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA y últimamente un renovado esfuerzo unitario con el mismo PRD, dirigido a frenar el estado de desorden de la administración económica operado por los sucesivos gobiernos dirigidos por el PLD y su presidente Leonel Fernández.

En cada uno de los períodos políticos que transcurrieron y caracterizaron la transición democrática dominicana, Hatuey De Camps ha sido un protagonista de siempre primerísimos planos. Junto a ese currículo de experiencias políticas en la conducción democrática a cuestas, su inteligencia, activismo sin pausas y su recia personalidad indoblegable,  este dirigente político dominicano constituye el referente nacional viviente de mayor peso que hoy gravita en nuestro orbital político.

Las incidencias que hoy marcan las contradicciones internas escenificadas entre los dirigentes y líderes del PARTIDO REVOLUCIONARIO DOMINICANO, PRD, encabezado institucionalmente por Miguel Vargas Maldonado, ex candidato presidencial,  y, por otro lado, conducido emocionalmente por Rafael Hipólito Mejía Domínguez, este, expresidente de La Repùblica, en efecto, presidente honorífico ad vitam del  PRD,  y dos veces más candidato presidencial, se hallan en un estado de álgida inflamación, caracterizado por una serie de demandas y contrademandas legales, tras las cuales se intentan descalificar unos a otros como dirigentes y líderes morales de la numerosa población que sigue políticamente esta institución asentada en nuestra tradición política de modo cuasi-religioso que en en el imaginario social dominicano constituyen el PRD y su mágica historia de triunfos, caídas, y sobretodo de grandes sacrificios humanos y morales.

El PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del Toro, junto a su conductor esencial, Hatuey De Camps,  dada la realidad del historial de luchas en las que que sus dirigentes fundamentales fueron contemporáneos protagonistas materiales, no deja escapar de su interés emocional y político los incidentes públicos que hoy conmueven la conciencia de aquella organización, instrumento insoslayable de la historia de la democracia dominicana, vigente por demás, como el Partido de mayor militancia sólida y arraigadamente establecida en nuestro país por más de medio siglo.

Sin embargo, en el PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del Toro, tenemos consciencia de que somos una organización distintiva del nuevo estilo de formación política en materia de democracia, amplia, inclusiva y participativa. Nos diferenciamos definitivamente de los viejos métodos del perredeísmo obsolescente y decadente que se precipita por los despeñaderos de las diatribas y apetencias empresariales y comerciales que caracterizan la lucha Vargas Maldonado Vs. Mejía Domínguez. 

Así, pues, si bien no somos indiferentes frente a ningún hecho político de trascendencia nacional, como es el que acontece en estos momentos con motivo de la lucha por conservar y dominar la propiedad de la franquicia legal de las siglas PRD, nosotros, los social demócratas del PRSD, hemos de mantenernos, en estos momentos, distantes de aquellas controversias dominadas por intereses personales y competencias empresariales, ajenas a los intereses propios de las gran población, las masas que hoy sufren los embates de los desaguisados gubernamentales acaecidos a raíz de los manejos indebidos de la economía nacional por parte de los gobiernos recién pasados encabezados por el presidente Leonel Fernández y continuados por Danilo Medina.

A nuestro PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del Toro, le sobra, hoy mejor que nunca, calidad para sustentar el interés y la lucha por la demanda de atención estatal ante las prioridades y urgencias del gran pueblo y en eso estamos y seguiremos. Encabezamos junto al PRD una alianza táctica y moral por evitar el regreso del PLD a seguir mal manejando el Gobierno de El Estado Nacional.

No logramos evitar los desafueros de la corrupción electoral que arrebataron los resultados electorales, no obstante, continuamos manteniendo la calidad politica y moral públicas para dirigirnos y orientar a todo el pueblo y sus movimientos sociales de frente a sus luchas y demandas por la atención pública a sus reivindicaciones más sentidas, especialmente por sus problemas económicos afectados por el costo del transporte público, el  déficit presupuestario  familiar que se agudiza, el incremento de la criminalidad, la insalubridad popular exacerbada en las epidemias de dengue, malaria y cólera, todas estas deficiencias instaladas en la galopante carrera competitiva por la corrupción en la administración de lo ingresos estatales.

El PARTIDO REVOLUCIONARIO SOCIAL DEMÓCRATA, PRSD, El Partido del Toro, junto a su presidente y conductor, Hatuey De Camps, en consecuencia, sigue con sumo interés y se une a las demandas populares sobre la corrección y enderezamiento efectivo, verdadero de La Ruta seguida por los actos gubernamentales en materia de administración de los fondos públicos así como la distribución racional del presupuesto basado en los fondos nacionales, el correcto incremento de la inversión pública como fuente de generación, apertura y multiplicación de las oportunidades de crecimiento y humanización general de la comunidad nacioal. La Ruta tiene que ser Corregida.